TELETRABAJADORES QUE EMPIEZAN Y OTROS YA INCORPORADOS

Teletrabajar sirve para complementar los ingresos y para que muchas personas dejen de ir a la oficina y se organicen por su cuenta. Vamos a ver algunos ejemplos de teletrabajadores: unos empiezan y otros ya llevan tiempo teletrabajando.
Publicado en junio de 2000

El teletrabajo es una buena opción laboral que permite el desarrollo profesional de la persona atendiendo, además, a sus necesidades personales y familiares. Pero teletrabajar no es fácil. Al menos no lo es al principio. Hay que buscar los sitios donde conseguir un empleo o trabajos de forma más o menos continua.

Desde luego, una buena opción para encontrar trabajo y hacerlo a distancia es aprovechar las actuales herramientas informáticas. Internet es un lugar ideal para encontrar empleos. Hay que navegar y buscar. Al final siempre se encuentra algo y de un pequeño trabajo ahora sale otro después y otro más adelante.

Este es el caso de Estaban A., ingeniero industrial que se dedica a temas de energía y medio ambiente. Por diversas razones tuvo que entrar en el mundo del teletrabajo en un momento dado. Uno de los motivos de su incorporación a este sistema laboral es que le encargaron varios trabajos para la Comisión Europea. Unos trabajos para los que se forman equipos de diversos países de la Unión Europea. Cada uno hace sus tareas desde su propio lugar de trabajo y residencia y se comunica con los demás por medio del correo electrónico. Y aquí nos encontramos con unas de las principales necesidades del trabajador moderno: tiene que saber idiomas, al menos inglés. Es esencial en una sociedad global para comunicarse unos con otros sin la necesidad de un intermediario físico o virtual que traduzca lo que decimos o escribimos.

Pero el caso de Esteban es de los que han logrado incorporarse al teletrabajo con éxito. Hay otros con menos suerte. Eso es lo que le ocurre a Joaquín Domínguez, (quindofer@teleline.es) administrativo de 30 años que está desempleado y quiere empezar en el mundo del teletrabajo. Joaquín intenta que Internet sea una alternativa real para encontrar trabajo o, incluso, crear su propio negocio. Hasta el momento no es que se haya topado con excesivas dificultades. En realidad el problema es que no ha sabido muy bien por donde empezar a causa del bombardeo publicitario al que se ha visto sometido. Una vez dado el primer paso para introducirse en este mundo el principal problema es seleccionar, porque la información que se recibe es tanta que a veces le cuesta discriminar y asumirla.

Joaquín considera esencial marcarse prioridades poco a poco y de forma ordenada. También resalta la necesidad de "tener cuidado porque no hay que confundir el teletrabajo con otras opciones como pueda ser el multinivel. Al principio corres el riesgo de caer en este error y puedes empezar a trabajar con una empresa a hacer una venta por e-mail creyendo que eso es realmente teletrabajo, cuando es algo bien distinto".

Considera que una de las grandes ventajas del teletrabajo es "que eres autónomo y en principio no hay nadie que controle diariamente tu trabajo. Tu marcas tus pautas, horario y forma de organizar el trabajo".
En cuanto a los inconvenientes, para él uno de los principales es "la rutina que puede suponer estar todo el día solo, sin poder comunicarte físicamente con otras personas. Puede ser muy duro estar solo durante 8 horas al día delante del ordenador".

Otro ejemplo distinto es el de Marisa M., que ha vivido en dos países y conoce, por tanto, dos culturas distintas. Considera que trabajar como free-lance, que es una de las opciones más utilizadas en teletrabajo, requiere una formación previa. Debe ser una persona que ya esté formada y rodada porque "trabajar como free-lance nada más ingresar en el mercado laboral es prácticamente imposible". Considera que se corren los mismos riesgos que en una empresa que te ofrezca un contrato indefinido y que puede quebrar por falta de mercado o mala gestión. Ella, que tiene experiencia en el mundo laboral, está dispuesta a apostar por el teletrabajo, porque se considera una persona organizada con capacidad de trabajo y, sobre todo, con ganas de luchar.