Aunque parezca mentira,
porque no estamos acostumbrados, España es un país pionero tras
Suecia y Reino Unido, en la implantación de la televisión digital
terrenal (TDT). Se trata, ni más ni menos, que de la televisión
del siglo XXI. Una nueva oferta que cuenta, lógicamente, con ventajas
e inconvenientes. Quizá el principal de los inconvenientes sea que el
modelo aprobado hace un par de años para su implantación en España
no ha alcanzado, hasta ahora, un desarrollo significativo.
Publicado
en enero de 2003
Los países de la
Unión Europea han abordado de manera diferente la implantación
de la TDT, lo que significa que no existe un modelo único y por tanto
carecemos del necesario estándar que sería deseable en asuntos
como este. En nuestro caso concreto lo que hemos hecho ha sido aprovechar para
dar entrada a nuevos operadores que incrementen la competencia en el sector,
en una clara apuesta por la televisión de pago.
La Unión Europea debería impulsar la televisión digital
terrestre como alternativa a Internet, lo que permitiría a los países
europeos mayor presencia en el sector de las nuevas tecnologías. Hasta
ahora Europa ha mostrado una cierta miopía, por no decir ceguera, con
la televisión digital terrestre, ya que llega a hogares donde los ciudadanos
están acostumbrados a utilizar un mando a distancia de tecnología
europea, funciona con un sistema operativo europeo y permitiría mayor
desarrollo de este sector en la UE. Sin embargo, desde las instituciones europeas
se sigue apostando por el ordenador como único medio del desarrollo de
Internet y la Sociedad de la Información.
Internet, al contrario que la TDT, exige el uso de ordenadores y navegadores
con tecnología estadounidense, lo que obliga a Europa a ir por detrás
de Estados Unidos, razón por la que los países europeos deberían
transformar la televisión en un ordenador personal y no al revés.
LA APUESTA POR LA TDT
El principal atractivo que
ofrece la televisión digital terrestre es la interactividad, que permite
transmitir información tanto al usuario como a la emisora. En realidad,
la Televisión Digital Terrenal, o terrestre como también se la
llama, es una forma de difusión de televisión por ondas terrestres
en las que se digitaliza la señal lo que permite difundir varios canales
o programas por el mismo canal de frecuencias, de forma simultánea. Nos
encontramos, de esta forma, con un nuevo sistema de televisión que tiene
como gran ventaja la posibilidad de aumentar la capacidad de transmisión
del llamado espectro radioeléctrico, aumentando el número de programas
que podemos emitir de forma simultánea y mejorando la calidad de la imagen
y el sonido. A todo ello hay que añadirle la cuestión económica,
porque transmitir por este sistema es mucho más barato y, por tanto,
más rentable.
Según los expertos, la digitalización de España costará
6.000 millones de euros, repartidos en 12 millones de hogares a razón
de 500 euros por descodificador. Si calculamos la cifra teniendo en cuenta los
22 millones de aparatos analógicos, la cuantía casi se dobla,
llegando a los 11.000 millones de euros. Sin embargo, hay que tener en cuenta
la ley de la oferta y la demanda que permitirá abaratar estos precios
finales, tanto de los descodificadores como de los televisores digitales.
Las plataformas de pago de la TDT que ya llevan algún tiempo operando
están atravesando por serias dificultades y se encuentran acometiendo
planes de cambio de rumbo. En los últimos meses hemos podido comprobar
que quizá el medio terrestre no sea el más idóneo para
la introducción de nuevos operadores de televisión de pago porque
se encuentra con una dura competencia ya que los operadores de televisión
de pago por satélite llevan ya más de cuatro años operando
en nuestro país y en toda Europa. Sin embargo hay una gran ventaja a
favor de la TDT porque es de más fácil acceso que el satélite,
aunque los operadores de satélite ya se han encargado de poner precios
bajos para hacer atractiva su oferta. Por otra parte, la oferta de contenidos
es prácticamente idéntica en ambos casos, aunque menos voluminosa
si hablamos de la TDT por la escasez de ancho de banda para los canales; algo
que contrasta con la abundancia del satélite.
Otro punto que será clave en el desarrollo de los servicios y aplicaciones
que permita la TDT en este país, y en general en todo el mundo, será
la homogeneización de los sistemas operativos o APIs de los receptores.
Resulta complicado pensar para dentro de unos años en un mercado con
diferentes modelos de receptores que no sean capaces de ejecutar las mismas
aplicaciones difundidas, de forma que el acceso o percepción de la TDT
por parte de los ciudadanos no será para todos la misma.
¿CÓMO ES EL MODELO ESPAÑOL?
El modelo de televisión
digital escogido en España parece no contentar a ninguno de los participantes.
El descontento no parece provocado por la tecnología disponible o escogida
en cuanto al sistema de televisión digital terrestre. Los estándares
DVB-T contemplan un amplio abanico de posibilidades de implementación,
pero el marco regulatorio impuesto por el gobierno ha sacrificado muchas de
las posibilidades futuras de la televisión digital.
Mientras que en otros países se ha optado por un modelo basado en redes
multifrecuencia, que genera menos problemas de interferencia y, por lo tanto,
protege en mayor medida a los servicios analógicos existentes, España
ha apostado por despreciar las actuales emisiones, en busca de liberar espectro
cuanto antes.
De esta forma, la falta de unos agentes impulsores del proyecto se erige como
la principal desventaja contra la que hay que luchar. En España los inicios
no han podido ser peores. De los 21 programas nacionales que se han ensayado
para su emisión, 14 pertenecía a Quiero TV y todos sabemos como
acabó ese proyecto, cuyas emisiones finalizaron el pasado año.
Claro que toda la culpa no vamos a echársela a los gestores porque Quiero
TV nació con un importante handicap, difícil de superar: su viabilidad
económica dependía, principalmente, de la capacidad de crecimiento
del mercado. Esta capacidad resultó ser muy limitada por lo que la empresa
acabó primero quebrando y luego desapareciendo.
La Asociación de Televisiones Privadas de España también
se ha pronunciado sobre este proyecto y su desarrollo. Desde esta asociación
se considera que deben ser los canales públicos los que inicien el desarrollo
de esta nueva tecnología. Sin embargo, a pesar de que ya se está
emitiendo en formato digital, de momento no hay ni tan siquiera receptores.
Los fabricantes consideran que todavía no es el momento y realizar inversiones
en fabricar estos productos podría resultarles ruinoso. Ante esta situación
se están buscando algunas posibles soluciones. Probablemente una de las
mejores sería copiar el modelo utilizado hace unos años para la
telefonía móvil, que en España se ha desarrollado a gran
velocidad porque, en su momento, los operadores decidieron subvencionar e incluso
regalar los terminales. Esta pequeña inversión de entonces se
ha convertido ahora en la gallina de los huevos de oro; un magnífico
negocio, porque a todos nos resulta demasiado caro comprar un terminal por el
tenemos que pagar 100 o 200 euros, pero, sin embargo, no protestamos cuando
nos llega la factura del teléfono móvil, porque se ha convertido
en algo esencial en nuestras vidas.
Ese es el gran problema, porque para ver una televisión de estas características
no nos vale con un receptor normal. Necesitamos descodificadores, que son caros
y deberían ser subvencionados. En caso contrarío muy poca gente
desembolsará una cantidad de dinero mientras pueda seguir recibiendo
sus programas mediante el sistema analógico.
Así se nos presentan algunas claves que parecen indispensables para impulsar
esta televisión. Lo primero es dar prioridad a la migración desde
el sistema analógico al digital, consensuando un plan realista que implique
a todas las partes. Posiblemente deberíamos abrir un debate para que
la televisión pública se convierta en la gran impulsora de esta
tecnología, promoviendo la TDT desde las administraciones y acercando
el concepto de Televisión Digital Terrenal a los ciudadanos.
NUEVAS POSIBILIDADES DE NEGOCIO
De la mano de la televisión
digital terrestre llegará a España una nueva fuente de ingresos:
los servicios interactivos, que son la puerta de entrada de Internet al hogar.
Así, la Red será accesible al ciudadano a través del mando
a distancia.
Las nuevas posibilidades que ofrece el acceso a Internet a través del
televisor, abren un interesante mercado al llamado T-commerce, que es el conjunto
de procedimientos técnicos y operativos que permiten a un telespectador
enviar una orden de compra de productos o servicios publicitados a través
de la pantalla de su televisor, usando para ello el mando a distancia u otro
accesorio conectado al terminal de televisión, como un teclado. De esta
manera el usuario percibe y utiliza la televisión como un sistema de
acceso a servicios de comercio electrónico.
Uno de los cambios más importantes que se van a producir es en el campo
de la publicidad que es una de las grandes apuestas de futuro de esta nueva
televisión. Esta nueva publicidad se destinará a públicos
muy concretos; por ejemplo, en un canal infantil, irá dirigida al segmento
de población más pequeño del hogar; un canal deportivo
anunciará productos que sabe que le interesarán a toda la audiencia
de ese canal, y lo mismo sucederá con un canal musical. Es un tipo de
publicidad que se envía a nichos de mercado específicos que agrupa
a potenciales consumidores de sus productos.
La posibilidades publicitarias de esta televisión por Internet son casi
infinitas, al compatibilizar la emisión de un programa con la difusión
publicitaria. Los publicitarios están encantados con las nuevas posibilidades
de negocio que se abren y piensan en posibles situaciones como la siguiente:
sí estamos viendo una película y nos gusta el coche que conduce
el protagonista, la chaqueta que lleva su acompañante o el reloj de cualquiera
de ellos, será suficiente con clicar encima y aparecerá en la
pantalla la marca, el precio y, probablemente, hasta el establecimiento más
cercano a nuestro domicilio donde podremos adquirir ese producto. Además,
si queremos podremos comprarlo en ese momento, de forma impulsiva.
APARECE EL T-COMMERCE
La televisión por Internet cuenta con la tecnología necesaria
para hace negocio en línea. El espectador tendrá en su propia
sala de estar, sin levantarse del sofá, la mayor cantidad de tiendas
virtuales que uno pueda imaginar. Aparece la llamada compra por impulso.
Y esto puede tener sus desventajas, sobre todo a final de mes, porque hablar
de la compra por impulso significa eso veo eso quiero. Cuanto más fácil
sea comprar más difícil será controlar esos impulsos. Esta
es una de las diferencias entre comprar a través del televisor o del
ordenador. En el caso del PC estamos participando en un proceso racional, porque
nos sentamos frente a nuestro equipo, nos conectamos a Internet y empezamos
la búsqueda de un bien o servicio determinado. Pero en el caso de la
televisión nos lo dan hecho y nos encontramos con el producto delante
de nuestros ojos; y así es muy difícil resistirse.
Con la televisión, por ejemplo, sí estamos viendo un programa
cultural en el que se habla de un libro determinado, podremos clicar y comprarlo
en ese momento. Igual ocurrirá si estamos viendo un concierto; con un
simple clic habremos comprado el CD del grupo que esté actuando.
Internet y la interactividad están dejando de ser un sitio gratis para
todos para convertirse en un sitio de negocios para todos. Tanto las empresas
que ofertan Internet a través del televisor como el resto de las firmas
implicadas en este negocio están haciendo un esfuerzo titánico
para unir la masa de cibernautas con el mercado. Para ello ofrecen innumerables
servicios. Un abonado puede ver el anuncio de un producto comercial mientras
busca información en Internet e, incluso, comprar dicho producto.
Así, vemos que una de las principales ventajas de la TDT será
que se convierte en una televisión de la carta, porque el usuario decide
que contenidos quiere ver, cómo quiere verlos y cuándo. Incluso,
a aquellos espectadores que no soportan el suspense les permitirá ver
el final de una serie o película antes de que esta haya terminado.
Juan Manuel Romero
jromero@construccionesdigitales.com
CONTENIDOS A TRAVÉS DE ADSL
Telefónica ha destinado
nueve millones de euros (1.500 millones de pesetas) al proyecto piloto de TV-Imagenio,
lanzado recientemente en 150 hogares de Alicante. El director general de Mercado
de Telefónica, José Figueroa y el director de la empresa en la
Comunidad Valenciana, Pedro Ortiz, afirman que "este sistema ofrece una
batería de facilidades para acceder a toda clase de información
a través de Internet y a una amplia gama de ofertas de ocio con la calidad
del servicio ADSL".
Así pues, a partir de esa idea se han ido haciendo pruebas piloto, la
primera de las cuales se produjo en el mes de Abril en la ciudad de Alicante
y que satisfizo a los responsables de Telefónica. Está previsto
que esta televisión salga al mercado del gran público durante
este año 2003. Englobará los servicios de teléfono, Internet
a nivel de ADSL (24h) y televisión digital. Todo ello con la novedad
de que funciona todo a través del hilo telefónico, llega a casi
todos los hogares y es económicamente bastante asequible.
Imagenio permite el acceso a los contenidos tanto a través del ordenador
como del televisor. Facilita 22 canales de televisión digital, otros
15 de audio, con calidad digital y películas a la carta. A esto se añaden
40.000 títulos musicales disponibles las 24 horas del día y noticias
a la carta, que incluyen los informativos de Antena 3, noticias, programas de
actualidad y noticias interactivas.