LA FACTURACIÓN ELECTRÓNICA EN LAS PYMES
Ahorro de tiempo y dinero
Las pequeñas
y medianas empresas españolas están experimentando algunos cambios
a la hora de gestionar sus cuentas que suponen un nuevo concepto para unos profesionales
que se están viendo en la necesidad de cambiar el papel de una factura
por el soporte digital Se trata de estar con los nuevos tiempos, no perder el
tren de los avances tecnológicos y, sobre todo, facilitar la gestión
empresarial ahorrando tiempo y costes. A la vez, se trata de mejorar y facilitar
la relación entre cliente y empresa. La factura electrónica ha hecho
su aparición.
Reportaje publicado en la revista PcPymes en septiembre
de 2005
La facturación electrónica es el proceso que las compañías
utilizan para hacer llegar a sus clientes las facturas sin la necesidad de impresión
en papel. Este proceso ha de cumplir con las disposiciones del Ministerio de Economía
y Hacienda relativas a la forma y controles que han de incluir estos documentos.
Estas disposiciones se refieren a la emisión de facturas y los ficheros
que hay que guardar para las comprobación y auditorias anuales de las empresas
y los pertinentes controles del Hacienda.
Desde luego estos cambios no son nada fáciles de asumir en algunas empresas
que hasta ahora han funcionado perfectamente con el papel. La cuestión
digital en algunos casos preocupa y en otros incluso da miedo, porque se trata
de algo a lo que los gestores se enfrentan y para lo que en ocasiones pueden no
estar preparados.
Claro que al final tiene que aceptar el cambio e incorporarse a las nuevas formas
de gestión, porque quieran o no la facturación electrónica
ya es una realidad. Básicamente consiste en transformar las facturas en
formato electrónico, de forma que clientes y proveedores puedan intercambiar
las facturas a través de Internet, de manera casi instantánea. Cuenta
con más garantías de seguridad, confidencialidad, autenticidad e
integridad que una factura firmada, sellada y enviada por mensajería urgente.
¿QUÉ
SE PRETENDE CON LAS NUEVAS FACTURAS?
Se trata de sustituir las facturas tradicionales en papel por documentos en formato
electrónico sobre soporte informático, sustituyendo así los
medios tradicionales de envío y eliminando opcionalmente la impresión
de la factura y el envío en papel. Prueba de esta nueva forma de gestión
la ofrece Pangea e-Solutions, con una experiencia de siete años en desarrollo
de aplicaciones web y comercio electrónico para empresas. José Melgar
Sabater, Gerente de la firma, reconoce que están en pleno periodo de incorporación
a la gestión telemática. "Actualmente el porcentaje de facturación
electrónica en nuestra empresa es muy bajo aunque se podría decir
que estamos aun en periodo de implantación".
Todo lo contrario que Arsys, empresa líder en España en el sector
de registro de dominios y alojamiento web. Declaraciones de Manuel Mañas,
Director General de Desarrollo Corporativo del Grupo Arsys Internet, declara con
indisimulado orgullo que "Arsys ha implantado el sistema de Firma Electrónica
Avanzada, obtenido a través de un certificado clase 2 CA de la Fábrica
Nacional de Moneda y Timbre, para el envío telemático de facturas,
que se utiliza en el 100% de las facturas que se emiten desde cualquiera de las
compañías del Grupo".
LAS VENTAJAS PARA LAS PYMES
Podemos
afirmar
sin lugar a dudas que las ventajas de la facturación electrónica
son tanto de gestión como de ahorro de costes. Para la entidad que emite
la factura, supone un sustancial ahorro de costes en los procesos de almacenaje,
emisión, impresión, manipulado, envío y transporte, además
de las ventajas derivadas por la inmediatez de la entrega y la integración
en los sistemas informáticos. El coste de una factura en papel puede ser
hasta cuatro veces superior al de una factura electrónica. A esto hay que
añadir que la integración de los sistemas de facturación
y cobro reduce los tiempos de reembolso.
En el caso de Arsys, el modelo de negocio ha requerido una apuesta por la facturación
electrónica desde sus inicios, "permitiendo que cualquier cliente
puede recuperar una factura anterior por sí mismo desde nuestra Área
de Cliente", señala Manuel Mañas. Se trata de un sistema que
ha redundado en un sustancial ahorro de costes tanto para los clientes de Arsys
como para la propia empresa, lo que permite aumentar la inversión empresarial
destinada a otras partidas".
También se ven ventajas desde Pangea e-Solutions, cuyo gerente se refiere
a las mejoras que supone el ahorro en papel, impresión y gastos de envío.
"También agiliza las comunicaciones ahorrando tiempo. Además
la automatización para grandes volúmenes de facturas es más
fácil y tiene menos gastos. Se puede ahorrar espacio para archivo y almacenaje
ya que podemos guardar solo la copia digital de los documentos. Por último
si se usan documentos estandarizados se ahorra en costes de grabación de
datos".
También a esta cuestión se refiere Fructuoso Moreno Escobar, Presidente
del Grupo de Comunicación y Publicidad TBWA-España, para quién
la principal ventaja es "la seguridad a la que se ve sometida todo el proceso,
ya que se evitará que se puedan perder facturas. Eso sin olvidar la rapidez,
porque en el momento en que generes la factura y la envíes, esta puede
ser recibida por el cliente en muy pocos minutos. La tercera ventaja se refiere
al sistema de archivo, porque como no hará falta papel será innecesario
un espacio físico dedicado a guardar este tipo de facturas. Y por último
no podemos olvidar la sencillez del proceso, tanto del emisor que puede hacerlo
de forma fácil y rápida como del receptor, porque agiliza el proceso
de introducción de las facturas en sus sistemas informáticos y de
gestión".
LA TRANSICION DE LA FACTURA TRADICIONAL A LA E-FACTURA
Una de las grandes dificultades con las que se van a encontrar las pymes es la
transición entre la factura tradicional de papel de toda la vida y la factura
electrónica. No se trata tanto de cuestiones de organización y gestión
de los nuevos métodos de facturación como del miedo que muchos empresarios
sienten ante cambios sustanciales en sus procesos de trabajo. Miedo que se puede
tornar en terror ante algo desconocido.
Pero la cosa no es tan grave, porque debido a todas esas ventajas que acabamos
de enumerar, la factura electrónica se está introduciendo de manera
progresiva en la operativa de las empresas de cualquier sector y tamaño.
Como sucede con cualquier innovación tecnológica, su implantación
puede y debe hacerse gradualmente, y más teniendo en cuenta que una de
cada cuatro empresas todavía no realiza un uso habitual de Internet en
su negocio.
Desde Pangea e-Solutions, su Gerente, José Melgar Sabater apuesta por la
utilización de las dos posibilidades. "Creo que es inevitable que
ambas convivan, con lo cual dicha formula se hace indispensable, al menos durante
un tiempo, si ese periodo de tiempo es más corto o más largo o incluso
indefinido dependerá del éxito del sistema en el cual confío
plenamente. De todas formas la formula es sencilla de adoptar, ya que toda factura
electrónica debería ser, en principio, también imprimible
por quien la emite y por quien la recibe".
El proceso es muy sencillo para ambas partes, aunque mucho menos complicado para
los clientes, ya que sólo tienen que recibir la factura electrónica,
almacenarla en sus ordenadores e imprimirla una vez o cuando la necesiten. Las
empresas emisoras son las que se llevan la parte más laboriosa.
Y aunque el cambio implica a ambas partes y la dificultad puede y debe recaer
sobre la empresa emisora, se puede dar el caso de que algunos clientes son acepten
un sistema que la empresa no está en condiciones de imponer. Así
el esfuerzo realizado en este proceso de cambio puede resultar inútil,
por lo que se hace necesario concienciar al cliente de que el beneficio es mutuo.
LA ORGANIZACIÓN DEL CAMBIO
Los problemas a la hora de abordar el cambio son diversos, porque en unas ocasiones
la herramienta de gestión que se utiliza para facturar de forma tradicional
puede ser fácilmente adaptable al nuevo sistema y otras veces no. Depende,
además, del volumen de trabajo y del número de clientes de la compañía,
porque no es lo mismo hacer un cambio cuando tenemos cincuenta clientes que cuando
tenemos varios miles. El gerente de Pangea e-Solutions señala que "muchas
veces el cliente manda con lo cual no se le puede imponer el sistema y además
todos deben ser informados del cambio".
Para hacer el cambio lo primero es ponerse en contacto con la Agencia Tributaria
y hacer una consulta previa, con el fin de informarse respecto a la solicitud
de una acreditación como emisor de facturas electrónicas. Para sacar
un mayor provecho del sistema de facturación electrónica, resulta
imprescindible adecuarlo al sistema de gestión administrativa de la empresa.
Según Declaraciones de Manuel Mañas, "esta integración
informática puede subcontratarse a una consultora tecnológica especializada
o, como sucedió en el caso de Arsys, desarrollarse internamente. En todo
caso, hay que tener en cuenta que el despliegue de estas soluciones también
afecta a los procesos empresariales que soporta y, por tanto, a las personas que
hay detrás y que van a utilizar la facturación electrónica
diariamente".
A
la hora de introducir estas novedades nos encontramos con que el proceso será
más o menos sencillo según el equipamiento tecnológico del
que disponga la compañía o el grupo de compañías.
Así, no será igual hacerlo con unos sistemas con muchos años
de vida que con otros más novedosos. En el caso del Grupo de Comunicación
y Publicidad TBWA-España, su Director Financiero Corporativo, Agustín
Segura, señala que "nosotros estamos en pleno cambio de nuestro sistema
de gestión, financiero y de transacciones electrónicas. Esta funcionalidad
la incorporaremos en el cambio al que nos estamos sometiendo porque resulta muy
fácil de hacer cuando se está realizando un cambio completo, como
que el que estamos realizando en estos momentos. Incorporaremos esta funcionalidad
con los requisitos que exige el Ministerio de Hacienda, tanto para la emisión
como para la recepción de facturas digitales".
Se trata, en cualquier caso de un trámite básico, que implica adaptar
los medios informáticos de la empresa para que se adecuen a la nueva forma
de trabajo. Se continúa formando al personal de administración en
el nuevo método y la utilización de las nuevas herramientas necesarias
para la implantación. Después, en algunos casos puede hacerse necesaria
una detallada información a los clientes con el fin de evitar posibles
reticencias.
Sobre esta transición desde la factura tradicional a la e-factura, desde
su experiencia financiera en el Grupo TBWA, Agustín Segura señala
que cree que "ha de existir un periodo adecuado de transición para
dar lugar a las empresas y profesionales para que adapten y cambien sus sistemas
para poder emitir y recibir este tipo de facturas".
EL COSTE ECONOMICO
La complejidad del cambio
requerido para incorporarse a la e-factura va a tener un impacto similar en el
cliente y en las empresas, que habrán de estar preparadas no sólo
para emitir, sino también para recibir facturas electrónicas. Inicialmente,
igual que sucede en cualquier implantación de software, la facturación
electrónica va a suponer una cierta inversión para adecuar los
sistemas
de gestión existentes al sistema de facturación electrónica.
No obstante, su rentabilidad está fuera de toda duda. Desde Pangea e-Solutions
señalan que "desde nuestra experiencia el coste económico no
es excesivo y además teniendo en cuenta el posible ahorro en medios materiales
y humanos, el retorno de la inversión es más que probable, con lo
que la decisión no es difícil de tomar".
Se trata, en cualquier caso, de una inversión rentable y que variará
según las necesidades específicas de cada organización. Fructuoso
Moreno, Presidente del Grupo TBWA-España Recuerda que "este coste
variará en función de los sistemas; porque si se trata de uno nuevo
será mas barato, ya que sólo habrá que añadir esa
funcionalidad, mientras que si hablamos de sistemas más anticuados será
mucho más complejo añadir nuevas funcionalidades. Incluso, en alguna
ocasión puede que no sea posible".
Otro factor a tener en cuenta es que independientemente del coste económico
del proceso, una vez puesto en marcha el sistema de facturación electrónica
es mucho más barato que el tradicional y parece que las cuentas salen porque
los envíos por correo o mensajería de facturas a los clientes con
los que se utiliza el nuevo método es cero, la factura llega de forma casi
instantánea al cliente y, además, dejan de almacenarse copias impresas
de dichas facturas. Todo ello repercute en un ahorro de costes respecto a la facturación
tradicional.
Juan Manuel Romero
Direcciones de interés:
Agencia Tributaria: www.aeat.es
Grupo Arsys: www.arsys.es
Pangea e-Solutions: www.pangeaesolutions.com
TBWA-España: www.tbwa.es
FACTURA TRADICIONAL
VERSUS ELECTRÓNICA
Los defensores de
la factura tradicional se ufanan en buscar las ventajas que tiene sobre la electrónica
y, desgraciadamente para ellos, no parecen encontrar ninguna. Porque si alguien
quiere tener la factura en papel no tiene más que imprimirla cuantas
veces quiera. Una factura que habrá llegado a su oficina en los pocos
segundos que tarda un correo electrónico desde un punto a otro. Por el
contrario, si se tratase del correo tradicional podría tardar varios
días en llegar a su destino, dependiendo de que cliente y empresa emisora
se encuentren en la misma ciudad, en otra distinta, en otro país o, incluso,
en otro continente.
Por
tanto, la factura tradicional no presenta ninguna ventaja con respecto a la
electrónica, que supone una evolución más en el desarrollo
de la Sociedad del Conocimiento, al igual que el ordenador ha reemplazado a
la máquina de escribir y el correo electrónico, a la carta tradicional
en papel.
Así, nos encontramos con que las posibles ventajas de la factura tradicional
sobre la electrónica son meramente psicológicas, porque todavía
hay mucha gente que prefiere tocar el documento original emitido por la firma
que envía la factura y que tiene dudas sobre el proceso. También
se alude a la volatilidad de los datos en soporte informático y a la
posible falta de seguridad en las comunicaciones telemáticas. La seguridad
está garantizada y en cuanto a la volatilidad, quién quiera pueda
hacerse su propia copia en papel para tenerla fuera del ordenador.
LA VALIDEZ LEGAL DE LA
E-FACTURA
Algunas personas muestra
ciertas reticencias a la hora de aceptar una factura electrónica y tienen
dudas sobre la validad legar de la misma. La realidad es que cualquier duda
respecto a la legalidad de las facturas electrónicas realizadas es infundada,
ya que el organismo certificador puede ser incluso la propia Fábrica
Nacional de Moneda y Timbre, lo que garantiza al máximo la validez legal
de cualquiera de las facturas emitidas electrónicamente.
Y dado que el sistema se encuentra regulado legalmente, los argumentos contra
dichas reticencias son aplastantes, siempre y cuando las leyes y regulaciones
se respeten. José Melgar Sabater, Gerente de Pangea e-Solutions, señala
contundente que "el echo de que incluso la propia Agencia Tributaria impulse,
regule y acepte el sistema ya debería bastar para convencer a los que
tienen dudas".
LA OPINIÓN
DE LOS CLIENTES
Otra cuestión
es la opinión de los clientes antes esta nueva forma de factura. Hay
clientes que no sólo aceptan la idea sino que piden información
para implantar ellos el mismo sistema. Otras empresas, sin embargo, son reticentes
al cambio y prácticamente exigen su factura en papel aludiendo a motivos
de costumbre y resistencia a cambiar a sistemas que ellos consideran excesivamente
novedosos o poco probados.
Este es un problema que no sucede con Arsys precisamente por tratarse de una
compañía cien por cien tecnológica. El Director General
de Desarrollo Corporativo del Grupo Arsys Internet, señala que "teniendo
en cuenta el perfil tecnológico de los clientes de Arsys, su opinión
respecto a la facturación electrónica es muy positiva. En todo
caso, los escépticos que se muestran reticentes apenas pueden encontrar
una objeción fundamentada si se les facilita información sobre
este sistema, sus ventajas, su fiabilidad y su seguridad".
La naturaleza del
negocio de Arsys ha permitido que sus clientes sean especialmente receptivos
a la aplicación de Internet a sus sistemas de negocio y no se han registrado
casos en los que se prefiera la factura en papel. Algo que no ha ocurrido en
Pangea e-Solutions, cuyo Gerente reconoce que "alguno si se ha dado, desgraciadamente
no todos nuestros clientes tienen el mismo grado de concienciación hacia
las nuevas tecnologías y a algunos si puede que les resulte más
sencillo recibirlas en papel".