Nos enfrentamos a una situación
que se ha hecho especialmente visible en los últimos años, en
los que hemos sido testigos de una serie de alianzas estratégicas, muchas
veces coyunturales y otras estructurales, entre pequeñas y medianas empresas
que unen sus esfuerzos para ofertar un producto elaborado entre todas ellas.
Gracias a esta estrategia, cada una de las empresas asociadas aporte su parte
de conocimiento y recursos.
Estas empresas, que
desarrollan un excelente trabajo individual a pequeña escala se ven necesitadas
de otras firmas que complementen su producto, y esa unión de esfuerzos
es precisamente lo que permite ofrecer un servicio integral para que el cliente
no tenga que preocuparse por ningún aspecto hasta que se le entregue
el producto final totalmente elaborado y listo para ser integrado en el mercado.
Al fin y al cabo se trata de responder a todas las exigencias de un cliente,
que demanda un producto específico y de calidad.
Pero no hay que olvidar
que todo este proceso tiene ciertos problemas y dificultades como la coordinación,
porque en ocasiones se plantean dificultades a la hora de cumplir la programación
prevista ya que unos equipos de trabajo dependen de otros y un retraso o mala
elaboración de una parte del producto puede dar al traste con el trabajo
de todos. Y todo ello sin olvidar otras cuestiones como el liderazgo, la toma
de decisiones, definición de prioridades y la resolución de conflictos
que puedan surgir.
Los modelos de gestión,
procedimientos de trabajo y la claridad en los requisitos del resultado final
son otras cuestiones muy importantes a tener en cuenta desde un principio. Son,
precisamente aspectos como estos los que se analizan con mucho cuidado al iniciar
un proyecto en empresas como Qualitas Management, consultora de gestión
estratégica, de capital aragonés, dedicada a la prestación
de servicios de desarrollo e implementación de sistemas, técnicas
y herramientas de gestión, que siguiendo enfoques de excelencia empresarial,
van orientados a aumentar la competitividad de sus clientes mediante la mejora
continua de sus procesos tanto productivos como de gestión.
José Antonio
Calvo, Director de esta pyme de 22 empleados, se refiere a los modelos de gestión
y choque cultural observando los "problemas relacionados con diferentes
maneras de entender las relaciones con los clientes, la dirección de
las personas del equipo y la forma de cumplir con las expectativas del cliente".
Y en cuanto a los procedimientos de trabajo puede haber "problemas relacionados
con los métodos de planificación, ejecución y seguimiento
de las actividades en cada una de las empresas".
Otra cuestión
importante es la claridad en los requisitos o especificaciones del resultado
final y resultados intermedios. Según José Antonio Calvo, se trata
de "problemas relacionados con interpretaciones diferentes de cómo
y en qué plazos deben entregarse los productos intermedios, y qué
requisitos o prestaciones deben cumplir los resultados finales".
Las ventajas del trabajo
compartido
Las ventajas de este tipo de gestión empresarial son tanto para los clientes
como para las empresas colaboradoras. Los clientes ven incrementado su valor
añadido, que obtiene de la suma de conocimiento y experiencia aportados
por cada una de las empresas colaboradoras.
Eso sin olvidar que estamos hablando de un servicio integral, también
conocido como proyecto "llave en mano". Es uno de los aspectos más
importantes que destaca el director de Qualitas Management, que recuerda que
"el cliente no tiene que preocuparse de contratar el servicio por partes
ni de gestionar los riesgos inherentes a la coordinación y los espacios
de interrelación entre las empresas del proyecto". Esto, a su vez,
conlleva otras ventajas como el abaratamiento de coste del proyecto, porque
"se evita la repetición de actividades, los retrasos por falta de
coordinación, los costes de no calidad por deficiencias que hay que subsanar
achacables a la falta de entendimiento entre empresas proveedoras comunicadas
entre sí a través del cliente", señala José
Antonio Calvo.
También es
importante tener en cuenta que nos encontramos con un proyecto global, lo que
aporta ventajas en la planificación, programación de hitos y seguimiento
de la realización correcta de las fases del proyecto y, a su vez, facilita
la mejora de la eficacia y eficiencia de la comunicación cliente-proveedor.
Según José Antonio Calvo, "el cliente tiene un interlocutor
único responsable de resolver las dudas y cuestiones conflictivas antes
de que lleguen al cliente, y de transformar en requisitos las expectativas del
mismo con una visión global de los servicios y actividades de cada una
de las empresas colaboradoras".
Y para las empresas
colaboradoras que se reparten el trabajo de este proceso las ventajas también
son importantes. Permite aprovechar las sinergias, tanto técnicas como
comerciales. Las sinergias técnicas están basadas en la complementariedad
de los conocimientos y experiencia de las empresas para llegar a las soluciones
esperadas por el cliente. Y las sinergias comerciales se producirán a
consecuencia del establecimiento de relaciones profesionales con la base de
clientes de las otras empresas, que pueden posteriormente explotarse en proyectos
por separado.
Otra ventaja es el desarrollo de las empresas y personas participantes en los
proyectos a través de la generación de conocimiento y experiencia,
que puede suponer una de las fuentes fundamentales de innovación de ese
producto o servicio. Y ello sin olvidar la innovación en procesos de
gestión internos mediante el aprendizaje procedente de la aplicación
de métodos y procedimientos aportados por las empresas colaboradoras.
Las dificultades para
coordinar a las diferentes empresas
Una de las principales dudas que surgen a la hora de enfrentarse a un proyecto
de esta envergadura es la facilidad o dificultad para coordinar a las diferentes
empresas y profesionales que participan en ese trabajo.
Según el director
de Qualitas Management, la dificultad para coordinar a diferentes equipos "puede
que sea una de los factores críticos de éxito de este tipo de
proyectos. Por esta razón, en el establecimiento de la alianza, y dentro
del procedimiento de trabajo para cada proyecto, se define la figura del Director
de Proyecto, que pertenece a una u otra empresa en función del mayor
peso de la gestión o la tecnología en el citado proyecto, y que
es quien se encarga de realizar la coordinación, de asignar tareas, de
resolver conflictos que puedan aparecer, y de llevar el peso en la comunicación
con el cliente".
Lo que si parece claro
es que este tipo de colaboración es tan válida para las pymes
como para las grandes empresas, y desde el punto de vista del cliente las necesidades
son muy similares. Y así, por ejemplo, en el competitivo escenario empresarial
actual, la necesidad de mejorar mediante una adecuada combinación de
innovación en la gestión desde planteamientos estratégicos
y aprovechamiento de óptima gestión tecnológica afecta
de igual manera a la gran empresa que a la pyme, la diferencia radica en el
volumen y la complejidad de la solución a implantar. Pero además,
desde el punto de vista de la empresa colaboradora, según José
Antonio Calvo, "en nuestra experiencia como pymes, los proyectos que hemos
desarrollado hasta la fecha han sido realizados conjuntamente con otras empresas
de nuestro mismo o parecido tamaño. Creemos no obstante, que estaríamos
en disposición de colaborar con grandes empresas o departamentos funcionales
de grandes empresas.
Las necesidades tecnológicas
y el seguimiento de trabajo
Las necesidades tecnológicas que se les plantean a las empresas a la
hora de desarrollar esos productos se refieren tanto a los sistemas de coordinación
de gestión de proyectos y de comunicación. En cuanto a la gestión
de proyectos, lo que se hace necesario es asegurar el adecuado desarrollo de
las actividades según la programación, que impida la paralización
del trabajo del equipo de una empresa por el incumplimiento de tareas o plazos
de otra. Y al hablar de los sistemas de comunicación es imprescindible
contar con una plataforma de comunicación interna que permita el intercambio
y realización de la documentación del proyecto.
En cualquier caso, no podemos olvidar que uno de los elementos clave para el
buen desarrollo de cada proyecto es que éste se gestione con unas fases
bien definidas, y con unos resultados a entregar al cliente muy concretos.
Al tratarse de compañías
diferentes probablemente dispongan de tecnología diferente, para garantizar
la compatibilidad de esta tecnología en la parte técnica será
necesario utilizar estándares o herramientas suministradas por las empresas
de base tecnológica, y en cuanto a la parte que se refiere a la gestión,
se conseguirá mediante la definición de sistemas y procedimientos
de trabajo comunes desarrollados por nosotros de acuerdo a nuestra experiencia
en esta área.
Después habrá
que ir informado al cliente del desarrollo del trabajo, según se vayan
produciendo novedades o cumpliendo los plazos previstos en el acuerdo firmado
antes de iniciar el proyecto. Y por ello según destaca el director de
Qualitas Management, todo el trabajo que se irá haciendo "queda
desde el primer momento de la planificación reflejado en un Diagrama
Gantt, el director de proyecto mantiene reuniones periódicas (una o varias
dentro de cada una de las fases del proyecto, dependiendo de su complejidad
y duración) con su correspondiente interlocutor en la empresa cliente.
En estas reuniones se informa al cliente del seguimiento puntual y del estado
del proyecto de acuerdo a la planificación realizada, de los resultados
que se van alcanzando, y de las siguientes tareas o actividades por realizar".
Para llegar a este punto primero tendremos que habernos marcado unos objetivos
y encontrar motivos para que nuestra empresa realice trabajos de diferente tipo
en los que necesariamente tienen que participar varias compañías.
Las dos razones principales son la búsqueda de alianzas y el cumplimiento
con el objetivo estratégico.
José Antonio
Calvo, desde su responsabilidad como máximo responsable de Qualitas Management
ha analizado muy a fondo estos dos aspectos. En cuanto a la búsqueda
de alianzas, afirma que se pretende que "en cada uno de los servicios prestados,
conseguir lo que marca nuestra visión, a saber: Ser reconocidos por el
valor añadido, la calidad de servicio y la honestidad de nuestras actividades.
La colaboración con las otras empresas nos está permitiendo sobre
todo aumentar ese valor añadido asociado al aseguramiento del cumplimiento
de objetivos del cliente, y esa calidad de servicio asociada al cumplimiento
de plazos por la adecuada coordinación y gestión de los participantes
en el proyecto".
La segunda necesidad
es el cumplimiento del "objetivo estratégico, y su despliegue, según
el cual nuestro incremento de ventas y de cuota de mercado se logra: en parte
mediante el aprovechamiento de la base de clientes de nuestras alianzas; y por
otro lado por el aumento de servicios ofertados a nuestra base de clientes mediante
la apertura de nuevas líneas de negocio asociadas al desarrollo de nuevos
proyectos basados en la aportación del conocimiento de las citadas alianzas,
y el aprovechamiento de las sinergias existentes con nuestros servicios".
Juan Manuel Romero
Las empresas pequeñas aportan agilidad y las grandes tienen más
recursos
Arsys Internet es una de las empresas que mejor representan la innovación
tecnológica dentro de las pymes. Nació hace unos años como
un proyecto de unos amigos y se ha convertido en compañía puntera
en la gestión de servicios relacionados con el alojamiento y registro
de dominios en Internet. Arsys Internet es una referencia obligada y emplea
a más de 200 personas y facturó 27,6 millones de euros en 2005.
Sus responsables apuestan claramente por compartir recursos y conocimientos
para elaborar un producto final cuando el cliente lo demanda. Así lo
señala Manuel Mañas, Director General de Desarrollo Corporativo
del Grupo Arsys Internet.
¿Qué problemas
se plantean cuando se decide hacer un proyecto conjunto con otra u otras empresas
para presentar un producto final, de tal forma que cada una de las empresas
desarrolle una parte del trabajo?
Los principales problemas radican en la identificación de los objetivos
del proyecto conjunto y la organización y distribución de responsabilidades
para la consecución de estos objetivos. Cuanto más estructurada
y eficiente sea la planificación previa del proyecto conjunto, mejor
será su resolución.
¿Cuáles
son las ventajas de este tipo de trabajos?
Por un lado, son proyectos que trascienden a las empresas participantes, por
lo que permiten que cada actor aporte su mejor know-how en cada área
y conseguir una mayor efectividad en su conjunto. De este modo, el proyecto
conjunto puede resultar más beneficios para cada una de las partes.
¿Estos trabajos
están más indicados para pymes o para grandes empresas? ¿Por
qué?
No existen limitaciones de tamaño a la hora de elaborar un proyecto de
este tipo. Se trata, sencillamente, de que cada parte aporte sus activos más
valiosos, pero no es una cuestión de tamaño. Las empresas pequeñas
aportan agilidad, mientras que las grandes empresas cuentan con más recursos.
Se trata de que cada uno aporte su mejor valor en aras a la consecución
del objetivo.
¿Qué tipo
de proyectos están desarrollando conjuntamente con otras empresas?
Arsys Internet ha colaborado con distintos proyectos. Uno de ellos ha sido el
Plan Internet para el Comercio de La Rioja, un proyecto realizado conjuntamente
con el Gobierno de La Rioja, la Cámara Oficial de Comercio e Industria
de La Rioja y la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja (ADER).
Esta iniciativa ha acercado las nuevas tecnologías al comercio riojano.
De este modo, Arsys Internet ha puesto su conocimiento y experiencia tecnológica
al servicio de estas entidades, que han conseguido dinamizar sectores empresariales
tradicionalmente reticentes a la incorporación de avances tecnológicos
a sus modelos de negocio. El mayor exponente del éxito de esta iniciativa,
que ha captado el interés de más de 500 empresas riojanas, se
ha plasmado con la creación del portal .comerciorioja.com.
¿Resulta fácil
o difícil la coordinación de las diferentes empresas que participan
en uno o varios proyectos? ¿Por qué?
Si el proyecto se ha planificado adecuadamente, la coordinación de las
acciones finales no resulta complicada. En todo caso, los pasos previos a la
ejecución deben medirse con mayor cuidado que si el proyecto fuera de
una única empresa, para obtener sinergias sin dispersar los esfuerzos.
Uno más uno tiene que ser igual a tres, no a dos.
¿Se va informando
paulatinamente a la empresa que ha comprado el producto final del desarrollo
del trabajo o se limitan a entregarlo una vez terminado?
En cada caso, se actúa de una forma distinta. En el caso del Plan Internet
para el Comercio de La Rioja, Arsys Internet aportaba sus conocimientos y medios
del sector tecnológico, mientras que el restos de socios aportaron su
conocimiento del sector empresarial y sus medios. Al ser un proyecto de claro
objetivo tecnológico, Arsys Internet ha perseguido una continua formación
de los comerciantes, mientras que el resto de socios aportaron los medios físicos
para que esta formación fuera efectiva y no fuera una información
aislada.
¿Cuáles
son los motivos que han llevado a su empresa a realizar trabajos de diferente
tipo en los que necesariamente tienen que participar varias compañías?
El desarrollo de la Sociedad del Conocimiento es un trabajo conjunto de actores
públicos y privados. En un sector como el tecnológico, las empresas
como Arsys Internet somos conscientes de que no debe darse a conocer una tecnología,
sino su utilidad, eliminando las barreras psicológicas, económicas
y tecnológicas que algunos colectivos pueden encontrar en su incorporación
a la Sociedad del Conocimiento. En este sentido, el trabajo conjunto de empresas
y entidades supone una ventaja añadida frente a una concienciación
realizada por un único actor, que puede ser percibido de manera negativa.
IBM quiere
facilitar que los distribuidores colaboren entre sí
IBM quiere que los distintos perfiles de socio comercial con que cuenta (mayoristas,
resellers, ISV, consultoras, integradores de sistemas o proveedores de servicios)
colaboren para dar una solución global al cliente y que de esa colaboración
salgan ideas innovadoras en la industria.
Algo nada fácil de lograr por la costumbre del distribuidor local de
hacer la guerra por su cuenta y huir en la medida de lo posible el trabajo con
la competencia o con terceros con una actividad distinta.
Sin embargo, desde la dirección de canales de IBM, se tiene claro que
el partner que quiera seguir creciendo y siendo rentable no le va a quedar más
remedio que subirse a este carro. Para ayudar en esta iniciativa, las cerca
de 400 compañías que mantienen una relación más
directa con la marca ya disponen de un Innovation Center radicado en las instalaciones
del mayorista GTI en Madrid
Además de esto, IBM ha puesto en marcha varias redes. Una de ellas está
destinada a mejorar la oferta de los socios con desarrollos SOA, uno de los
pilares de su estrategia en software, mientras que PartnerWorld Industry Networks
está pensada para revendedores que abordan clientes de un mismo sector
de actividad y Partner Value Net, que es una herramienta que fomenta el entendimiento
entre socios de un mismo ámbito