IBM ha decidido cambiar
de presidente. Bueno en realidad, quién ha decidido jubilarse es el propio
Lou Gerstner, que ha dirigido la compañía durante los últimos
años y que con el inicio del mes de marzo ha cumplido 60 años.
En su lugar quedan un joven cincuentón que se ha pasado más de
la mitad de su vida trabajando para la multinacional informática. Sam
Palmisano será el responsable de los buenos o malos resultados de la
firma durante los próximos años.
Publicado en marzo de 2002
IBM no es una compañía
acostumbrada a cambiar de presidente cada dos días. En realidad, en sus
casi cien años de historia sólo ha tenido ocho presidentes, contando
al propio Palmisano lo que da idea de la filosofía de estabilidad en
la dirección de esta multinacional y permite al nuevo presidente mundial
tomarse las cosas con calma, sin prisas pero sin pausas.
Las personalidades del presidente saliente y del entrante son totalmente diferentes.
Los colegas de Palmisano recuerdan que es un tipo al que le sale la vena artística;
no en vano tocó durante un tiempo el saxofón con los Temptations.
Se le considera un hombre abierto, dialogante y cercano, todo lo contrario que
su antecesor, Gerstner, con cierta fama de ogro. Suceder a una personalidad
como Gerstner no le va a resultar sencillo a Palmisano. El anterior presidente
de IBM es un hombre muy carismático que en sus casi diez años
de mandato consiguió aumentar el valor de la empresa en un 800 por cien.
Palmisano, que ha pasado varios años en puestos directivos en Asia, es
graduado por la Universidad John Hopkins y entró en IBM en 1973 como
representante de ventas de Baltimore, Maryland.
La dedicación de Palmisano a IBM llega a tal extremo que el propio Lou
Gerstner ha comentado en más de una ocasión que "Sam sangra
azul", en referencia a la compañía informática que
es conocida en el sector como el gigante azul o Big Blue.
Sin embargo, los analistas no acaban de ver claro el nombramiento de Palmisano.
Algunos consideran que esa sangre azul puede ser un grave obstáculo para
un profesional de la gestión que va a tener que tomar medidas drásticas
en una compañía que se alimenta de un sector que en estos momentos
sufre una considerable crisis.
GERSTNER, UNA SOMBRA DIFÍCIL DE BORRAR
Gertner ha dejado la presidencia
de IBM después de una gestión mítica de nueve años.
Muchos analistas han dicho de él que es "un maestro de la estrategia".
En estos años, ha conseguir dar la vuelta a los resultados de la compañía,
que iba de mal en peor. Cuando llegó Gerstner IBM estaba sumida en un
profundo agujero de pérdidas, provocadas por diferentes despistes tecnológicos
y errores empresariales.
Probablemente el más grave de todos ellos fue permitir que Micrososft
se hiciese con el control mundial de los sistemas operativos para ordenadores,
tanto personales como de empresa. Una posición que alcanzó gracias
a la propia IBM a partir de 1990, cuando el gigante azul perdió su dominio
en el mercado del PC, tras la introducción del sistema operativo Windows
3.0 por parte de Microsoft. Este primer Windows terminó sustituyendo
a OS/2, que es el sistema por el que había apostado IBM.
Lou Gerstner ha sido el responsable de la transformación de IBM en una
empresa global, centrada en el cliente y dedicada a los servicios y la tecnología.
Además de conseguir multiplicar el valor de la compañía
en estos años, ha logrado algo mucho más importante de cara al
futuro: ha convertido a IBM en una firma que día a día gana cuota
de mercado en algunas de las áreas más estratégicas como
es el caso de los servidores, software, almacenamiento y microelectrónica.
En estos años IBM ha registrado más patentes que ninguna otra
empresa estadounidense. En 2001 consiguió batir el record de patentes
en Estados Unidos por noveno año consecutivo, realizando un total de
3.411 registros en la Oficina de Patentes y Marcas. Más de 1.500 sobre
tecnologías relacionadas con la infraestructura como es el caso de programas,
servidores y sistemas de almacenamiento. Otras 1.200 fueron de hardware: componentes,
accesorios y dispositivos de almacenamiento. Ahora, Palmisano se encuentra con
el difícil reto de mantener y mejorar estos resultados.
REACCIONES AL ASCENSO DE PALMISANO
Como no podía ser
de otra manera los primeros que se han lanzado a predecir cual va a ser el futuro
del gigante azul a partir de ahora son los analistas. Muchos de ellos consideran
que en el futuro inmediato nos vamos a encontrar con una IBM más abierta
e inclinada a realizar adquisiciones. Sin embargo, el propio Palmisano ha señalado
en diferentes ocasiones que no tiene la intención de dar un giro drástico
en la actual política de IBM.
Lo que está claro es que Palmisano ha llegado a la máxima dirección
de IBM gracias al apoyo de Gerstner, quien se refiere a él afirmando
que "durante la última década Sam Palmisano se ha enfrentado
a muchos de los retos mas significativos de IBM; desde la puesta en marcha del
área de servicios hasta la transformación de nuestra gama de servidores.
En cada caso Sam ha hecho mucho mas que gestionar las operaciones de forma eficiente.
Él ha convertido en una misión personal y para la compañía
el reto de ser el competidor número uno en cada uno de los mercados en
los que opera IBM. La visión estratégica de Sam, su pasión
por el negocio y la disciplina, combinado todo ello con su conocimiento de IBM,
le convierte en la persona indicada para ser el nuevo presidente ejecutivo".
Palabras a las que Palmisano ha respondido señalado que está "realmente
motivado para dirigir el próximo capítulo de la impresionante
historia de IBM. Me considero un afortunado por suceder a Lou Gerstner en la
mítica responsabilidad ejecutiva. Contra todo pronóstico él
supo sacar a IBM de sus momentos más difíciles, transformando
la cultura empresarial y relanzando el crecimiento de la compañía.
El enfoque de IBM en el cliente y en la innovación tecnológica
es un resultado directo del liderazgo de Lou durante los últimos nueve
años. Él nos deja un legado muy significativo".
PALMISANO, UN MAGNÍFICO HISTORIAL
Antes de llegar a la máxima
responsabilidad ejecutiva en IBM, Palmisano había sido nombrado presidente
y director de operaciones en Septiembre de 2000, después de haber asumido
la máxima responsabilidad en prácticamente todas las unidades
de negocio de la compañía.
Palmisano tiene 50 años de los que 30 los ha pasado trabajando en IBM,
recorriendo la mayor parte de las divisiones de la compañía. De
su currículo se puede destacar la dirección de IBM Global Services,
que es el área de servicios de la empresa y, seguramente, la división
más importante de IBM durante los últimos años. Ha sido
aquí donde Palmisano ha conseguido sus mejores resultados, porque ha
logrado aumentar en un 30 por ciento los ingresos de IBM por servicios.
Fue precisamente durante esta etapa profesional cuando el sector empezó
a oír de forma bastante habitual el nombre de Palmisano; y todo por culpa
del sistema operativo Linux. Su apoyo a este sistema gratuito fue absoluto,
lo que por cierto, le acarreo algún que otro problema de relación
con Microsoft, principal perjudicado por su apoyo a Linux. En ese momento se
abrió una considerable brecha entre ambas compañías y las
heridas de entonces siguen sangrando todavía y probablemente lo harán
durante mucho tiempo. Ahora ya es habitual que cualquier producto de IBM tenga
la posibilidad de funcionar con Linux.
También ha trabajado en el área de PCs, que IBM ya no fabrica
aunque si los vende. La fabricación corre a cargo de Sanmina SCI, una
empresa californiana que es una de las más importantes del mundo en el
montaje de ordenadores. A cambio Sanmina recibirá 5.000 millones de dólares
durante los próximos tres años. No obstante, IBM se reserva la
fabricación de los portátiles thinkpad, su modelo más popular
y que es el único que presenta batalla con éxito a otros modelos
similares de grandes constructores como Compaq, HP o Dell.
UN FUTURO DIFÍCIL
Palmisano se tiene que enfrentar
a una difícil situación provocada, precisamente, por la decisión
de IBM de externalizar su producción de PCs, porque esto significa despidos
y cierre de fábricas. A partir de ahora IBM se queda con la marca, diseño
y venta de su producto mientras que se olvida de la fabricación del mismo.
Un sistema muy utilizado en los últimos años por muchas de las
grandes compañías del sector tecnológico.
Con ello se pretende lograr una reducción en las pérdidas y concentrar
los esfuerzos de la organización en otros segmentos donde el liderazgo
de IBM es indiscutible. Eso es lo que ocurre, por ejemplo, en la prestación
de servicios, organización de redes informáticas, Internet y páginas
web, asesoría técnica y programación de estrategia de objetivos
para las empresas que dependen de los ordenadores.
La nueva situación internacional ha reducido de forma considerable los
beneficios de IBM y es un reto al que se deberá enfrentar Palmisano.
Lo mismo IBM, en particular, que todo el sector tecnológico, en general,
viven tiempos muy difíciles y sus accionistas exigen medidas drásticas
para salvar sus inversiones. Sin ir más lejos, los ingresos de IBM han
descendido en casi todas las áreas durante el último trimestre.
En los últimos tiempos, Palmisano se ha responsabilizado personalmente
de la supervisión del esfuerzo realizado por IBM para mejorar la aproximación
al mercado de la compañía, redefiniendo los procesos de ventas
y fortaleciendo las relaciones con los principales clientes de la firma. Ahora,
el nuevo patrón de la multinacional informática tendrá
que demostrar que su política va a permitir un sólido crecimiento
en los beneficios gracias al aumento de las ventas, sin tener que depender de
recortes de costes y diferentes maniobras financieras a las que tan aficionado
era Gerstner. A este respecto, el propio Palmisano ha señalado que "más
allá del mercado en 2002, vamos a mantener nuestro foco y tratar de ganar
cuota de mercado".
De todas formas, Palmisano coge las riendas de IBM en un buen momento para la
compañía todo lo contrario de lo que ocurría diez años
atrás, cuando Gerstner se hizo cargo del gigante azul. En esos momentos
la firma se disponía a anunciar, por segundo año consecutivo,
perdidas por valor de 6.000 millones de dólares. Eran días en
los que casi todos sus negocios perdían terreno frente a la competencia
y la mayoría de los consultores recomendaban la división de la
empresa para conseguir que fuese viable.
Ahora, Palmisano debe afrontar momentos de turbulencias en el sector informático,
pero ni mucho menos tan graves como los de entonces, aunque bien es cierto que
el año pasado IBM registro una caída del 4,6 por ciento en sus
beneficios de 2001. Pero, al fin y al cabo, siguen siendo beneficios y no pérdidas.
Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es
LA APUESTA LINUX DE IBM
IBM, que es el mayor fabricante
mundial de ordenadores, ha adoptado por iniciativa del propio Palmisano el sistema
operativo Linux, desarrollado por legiones de programadores independientes.
Se trata de una estrategia a largo plazo que pretende superar a su rival Sun
Microsistems Inc. Esta firma tiene en la actualidad una presencia muy importante
en el mercado de los servidores, en parte gracias a la visión de futuro
de sus directivos y, en parte, por culpa de los errores de la propia IBM que
ha entrado muy tarde en este mercado; algo que se intenta solucionar a marchas
forzadas.
Palmisano ha jugado un papel fundamental en el proyecto de desarrollo y lanzamiento
de la gama de servidores IBM eServer. Se trata de una iniciativa desarrollada
durante tres años que facilitó la incorporación de los
estándares abiertos y de las capacidades de fiabilidad y escalabilidad
de los grandes servidores corporativos a todas las plataformas.
Como máximo responsable de la división de Servidores y Sistemas
de almacenamiento de IBM, Palmisano promovió una iniciativa para adoptar
Linux, el softwarwe de código abierto en toda la gama de servidores.
En la actualidad tanto el software como el hardware de IBM soporta Linux.
Sobre su apoyo a Linux Palmisano afirma que "creemos en la ventaja del
primer movimiento. Se ha probado en nuestra industria que tienes que marcar
la tendencia y no ir detrás". Y en referencia al retraso que la
compañía ha tenido en algunos momentos Palmisano afirma que "puedes
ver aquí a IBM como un alcohólico reformado. Estuvimos detrás
en el negocio cliente-servidor, pero no estuvimos detrás en Internet
y no estamos detrás con Linux".
La apuesta de Sam Palmisano por Linux es tan seria que ha reconocido que "Linux
es la llave maestra que irá a ofrecer la flexibilidad que algunos clientes
buscan para acelerar sus negocios e-business". Al fin y al cabo, en estos
momentos las compañías trazan sus metas y necesidades buscando
la configuración de los servidores que encajen en ese perfil y, justamente,
ahí está Linux que se está volviendo un sistema increíblemente
atractivo para este sector del negocio