SCOTT MCNEALY
La cara amable de la industria tecnológica.

Lleva varios años siendo uno de los ejecutivos de más éxito y más respetados de la industria tecnológica. Su personalidad abierta y su locuacidad le han llevado, además, a ser uno de los más conocidos y con mejor imagen personal y profesional. Durante los últimos años ha pasado una buena parte de su tiempo impartiendo conferencias en universidades y centros de reunión profesional. Ahora, con el lenguaje Java a pleno rendimiento, Sun Microsystems, la compañía que dirige Scott McNealy, está en la cresta de la ola y con unas impresionantes posibilidades de futuro. Y todo gracias a Internet.
Publicado en octubre de 2000

La red es el ordenador. Esta frase resume perfectamente el pensamiento de Scott McNealy, presidente de Sun Microsystems. Se trata de una afirmación que avala la apuesta de su compañía hacia el acceso abierto de la información, a través de la Red. La historia de este líder de la industria tecnológica es comparable a la de otros grandes innovadores de este sector estratégico. Creó, igual que Bill Gates en Microsoft y Larry Ellison en Oracle su empresa empezando desde cero y la ha convertido en una de las más importantes de Estados Unidos tanto por capitalización bursátil como por los millones de personas que usan directa o indirectamente los servicios de Sun Microsystems a lo largo de todo el mundo.

McNealy es co-fundador de la firma y ha conseguido, en menos de veinte años convertir a su compañía en el proveedor líder de soluciones informáticas de redes, con unos ingresos de 15.700 millones de dólares en el último año fiscal. Tiene 36.000 empleados repartidos por todo el mundo, de los que España acumula una pequeña cantidad: 338.

McNealy ocupa el cargo de Jefe Ejecutivo de Sun Microsystems ( CEO) desde 1984. Desde ese año ha conseguido llevar a su empresa hacia un constante y lucrativo crecimiento. Sus admiradores, que son muchos, afirman que su visión y perspicacia en los negocios le han convertido en uno de los líderes con mayor influencia y en uno de los hombres de negocios más apreciados en la industria de las Tecnologías de la Información. Una apreciación con la que seguro que no está de acuerdo ni Bill Gates ni la cúpula directiva de Microsoft, como veremos más adelante.

LA COMPETENCIA ES ESENCIAL

Una de las frases preferidas de McNealy se refiere a la competencia: Sin oportunidades no hay competencia. Sin competencia no hay innovación. Y sin innovación no queda prácticamente nada. Por este motivo, McNealy siempre ha apostado por los sistemas abiertos, que son las tecnologías informáticas que van más allá de compatibilizar algunos productos. Le gustan los sistemas abiertos que se basan en interfaces estandar disponibles libremente y que dan al usuario la oportunidad de elegir opciones de muchas compañías y hacen interoperativos diferentes sistemas. Esto ofrece al usuario la posibilidad de elegir libremente entre diferentes tecnologías y ponerlas a trabajar juntas, tanto en hardware como en software.

McNealy es licenciado en Económicas por la Universidad de Harvard. Al acabar su carrera hizo un MBA en al Universidad de Stanford. Esos dos años pasados en Stanford trajeron consigo una pequeña empresa bautizada como Sun, originariamente un acrónimo para la red de la Universidad ( Stanford University Network ).

En la actualidad McNealy bromea diciendo que lo único que hace a lo largo del día es hablar por teléfono, leer muchos e-mails e informaciones comerciales, pilotar aviones y dar discursos. Esto suena un poco exagerado, sin embargo hay que recordar que el año pasado Forbes ASAP situó a McNealy como uno de los diez conferenciantes de la industria tecnológica. Desde luego no le falta práctica, que unida a su estilo personal y su rápido ingenio le han convertido en una de las celebridades de la Industria.

Durante toda su carrera empresarial McNealy ha dirigido sus acciones a hacia el mantenimiento y crecimiento de la reputación de Sun, como compañía en constante innovación y con una gran fuerza frente a la competencia. Uno de sus grandes aciertos se produjo en 1995 cuando la firma optó por introducir la tecnología de la plataforma independiente Java TM, que ha permitido a Sun ir acercándose cada vez más a su objetivo de proveer la conexión a cualquier persona, en cualquier lugar, en cualquier momento y bajo cualquier dispositivo. Su apuesta ha tenido reflejo en los medios de comunicación. Algunos como The Wall Street Journal han informado en reiteradas ocasiones que "Java está surgiendo como una herramienta para construir nuevas aplicaciones de software que simplifiquen la forma de hacer negocios y potencien el comercio en Internet".

Precisamente Internet es una de las principales obsesiones de McNealy, que siempre deja muy claro que el futuro gira en torno a la Red, "porque Internet es el área donde se pueden llevar a cabo negocios de todo tipo".

MIEMBRO DEL CLUB ANTI-GATES

Scott McNealy pertenece a lo que podríamos calificar el selecto club anti-Gates, que agrupa a varios de los más importantes hombres de negocios de la industria tecnológica. No es que se hayan puesto de acuerdo para formar un club, pero sus malos deseos hacia todo lo que huela a Gates o Microsoft les hacen tener intereses comunes. Además de McNealy podríamos destacar a otro de los grandes y furibundos enemigos de Bill Gates: Larry Ellison, presidente de Oracle, que no pierde ocasión de vilipendiar a Microsoft y sus directivos.

McNeally, igual que Ellison, tiene fama de hablar demasiado, sobre todo cuando se trata de atacar a su rival de Microsoft. El presidente de Sun culpa a Microsoft de colocar los precios por debajo del coste del producto con el fin de sacar a la competencia del mercado. Además, reniega de vender productos empaquetados o blundles y cita como ejemplo las aplicaciones de Office y Back Office y a los sistemas de Windows y NT. "¿Quienes necesitan 4.000 opciones en un procesador de palabras? Incluso ustedes los periodistas no usan más de cuarenta".

Además, McNealy está detrás del expediente abierto por la Comisión Europea a Micrososft, por un presunto abuso de su posición de dominio en el mercado de sistemas operativos para ordenadores personales con el fin de trasladar esta supremacía al mercado de software para servidores. El envío de un pliego de cargos contra Microsoft se basa en una denuncia de Sun Microsystems que, en Diciembre de 1998, acusó a la empresa de Bill Gates de violar las leyes europeas de competencia mediante una política discriminatoria de distribución de licencias y por su negativa a facilitar información esencial sobre sus sistemas operativos Windows.

Además de la denuncia, McNealy no ha perdido la ocasión de atacar personalmente a Gates y recuerda que " Bill Gates se retiró de Harvard. Yo terminé. Yo entiendo lo que es un monopolio. Creo que terminar la carrera hubiese ayudado a Gates a entender lo que es un monopolio". Sin embargo, McNealy también ha aclarado en diversas ocasiones que en su opinión "un monopolio no es ilegal, pero practicar el poder que da para limitar la elección de los consumidores sí lo es". Y eso es precisamente lo que el presidente de Sun afirma que hace Microsoft dentro del negocio de la tecnología de la información.

Sin embargo, Scott McNealy siempre se ha mostrado contrario a la posible división del gigante del softwarwe. Considera que dividir a Micrososft en dos o más compañías no traería más que problemas. "Hay un montón de remedios disponibles sin tener que llegar a romper Microsoft. La justicia hizo un fantástico trabajo investigando a IBM, y permitiendo así a Sun, Apple, Microsoft e Intel empezar en el negocio, pero sin destrozar a IBM. Así que ahora la economía estadounidense cuenta con una maravillosa IBM y con todas esas otras compañías. Creo que investigar muy de cerca las actividades de Microsoft puede permitir a otras desarrollarse, pero sin destrozarla. El concepto de volar Microsoft en pedazos no es una buena idea. Podría ser como ese monstruo al que le cortas la cabeza y salen muchas más. ¿Se imagina? Muchas compañías: Ballmer a la cabeza de una, Gates en otra...Una pesadilla".

Hoy en día, Scott McNeally no es sólo uno de los pocos altos ejecutivos del mundillo tecnológico, junto con Larry Ellison y algún otro, que se atreve a hablar de Microsoft. En realidad, le encanta hacerlo y siempre ha sido el rostro más duro del frente anti- Microsoft que forman compañías como Oracle o AOL. En los últimos tiempos McNealy no ha utilizado su verborrea para luchar contra su rival, sino simplemente para divertirse.

Y es que resulta que mientras su principal enemigo estaba inmerso en un juicio antimonopolio, cuyo resultado definitivo todavía se desconoce, Sun, conocida desde hace casi 20 años por fabricar grandes equipos, descubría, casi por casualidad, un arma potentísima para meterse de lleno en el mercado del software que domina, precisamente, Microsoft. Se trata de Java, un lenguaje que ha revolucionado el mundo de la programación al permitir escribir un solo programa para cualquier sistema operativo.

JAVA, LA APUESTA MAS FUERTE

McNealy está totalmente convencido de las ventajas de Java y lo ha explicado en infinidad de ocasiones. "Java es, simplemente, la parte fundamental de cualquier tecnología basada en Internet. Todo el mundo ha oído hablar de las páginas web y nadie puede acceder a sus páginas favoritas desde el Windows de Microsoft, sino que accede a ellas desde un navegador Java. Mucha gente no sabe que nadie, nunca jamás, ha utilizado Windows para visitar una página web. Así que si quieres construir una página en Internet y quieres que todos y cada uno de los internautas puedan visitarla, tiene que estar basada en Java. Es el lenguaje estandar de Internet".

La importancia que tiene Java de cara al futuro quedó reflejada a principios de este verano cuando los presidentes de Sun y Telefónica Móviles firmaron en Madrid un acuerdo de colaboración para el desarrollo de nuevos servicios móviles. Se trata de impulsar nuevas posibilidades para redes móviles utilizando tecnología Java, que facilita el uso de dispositivos móviles y logra significativas mejoras en gráficos y seguridad. El llamado m-business (movil-business) potenciará la incorporación de servicios y contenidos novedosos, facilitando el desarrollo de servicios de difusión de la información, aplicaciones transnacionales, juego y ocio, aplicaciones corporativas y mensajería unificada.

En su reciente visita a nuestro país, Scott McNealy se refirió a las infraestructuras y servicios de España con respecto a otros países europeos y Estados Unidos. El máximo responsable de Sun afirma que nuestro país "está en una situación de pánico y debería cambiar con urgencia para llevar a cabo la informática basada en Internet y, aunque Estados Unidos esté mejor situada por tener más banda ancha y más barata, en Europa se puede tener la ventaja de los servicios inalámbricos que aquí están más desarrollados".


Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es

EL REY DE LA EXTRAVAGANCIA

Para quienes no le conocen a fondo, Scott McNealy puede llegar a dar la impresión de tener una doble personalidad. Por un lado es un ejecutivo serio que apuesta por su empresa y no escatima horas de trabajo, con una gran visión de futuro y que es muy bien recibido en cualquier foro profesional. Sin embargo, en otras muchas ocasiones su actuación es más propia de personas sin grandes responsabilidades profesionales. En esto también se parecen los máximos responsables de Sun y Oracle. Tanto uno como otro son muy extravagantes. Larry Ellison es capaz de abandonar una importante reunión de negocios para irse a pescar, navegar, pilotar su avión o persiguiendo a una chica guapa. Tampoco McNealy pierde ocasión de llamar la atención. Es extravagante hasta el extremo de haber aparecido en la portada de la revista Fortune vestido de Superman. Sin embargo esa aparente frivolidad, bien calculada, no debe hacernos olvidar que estamos ante uno de los hombres más importantes de la industria tecnológica. El potencial de su empresa, gracias al lenguaje informático Java, es tremendo. Ambos se parecen, además, en sus frases altisonantes. El presidente de Sun afirma, en una valoración realizada sobre Linux " el enemigo de mi enemigo es mi amigo". Algo parecido a lo que señala Larri Ellyson, para quién "cuanto peor le vaya a Microsoft mejor nos irá a todos los demás".

Scott McNealy es muy conocido por su despiadada forma de tomarle el pelo a Bill Gates y a Microsoft. Le gusta recordar, por ejemplo, que aunque ambos fueron a Harvard sólo McNealy se graduó. Algunas de sus bromas son realmente sangrantes como uno de sus intentos para ridiculizar a Gates que fue abortado poco antes de producirse. Ocurrió durante la presentación del ambicioso sistema operativo Windows 2000, de Microsoft. Los ejecutivos de marketing de Sun alquilaron una flota de 20 camiones de color amarillo brillante de la compañía fumigadora Western Exterminator. El plan consistía en pagar a los conductores para rodear el Moscone Convention Center de San Francisco mientras la presentación de Microsoft se llevaba a cabo en su interior. Se pretendía provocar la atención sobre el informe de que todavía había 63.000 bugs o errores en el programa enviado a los consumidores. La traducción de bug al castellano es insecto. Este informe había side desmentido previamente por la dirección de la compañía.
Casi a la hora de la cita, cuando los camiones estaban alineados a unas manzanas del Moscone Convention Center, la misión quedó abortada. El manager de Western Exterminator se enteró de que había sido la compañía de McNealy y no Microsoft la que había alquilado sus camiones. El manager se mostró preocupado por la posible reacción de Bill Gates, reunió a su flota y les dijo: "Gates podría comprar la compañía y cerrarla".

Otra de las anécdotas que nos ilustra su personalidad ha sido relatada en alguna ocasión por Bill Joy uno de los apoyos fundamentales para el éxito de Sun en los últimos años. Joy es ingeniero de la compañía y tuvo que tomar la decisión de cambiar su centro de trabajo a un lugar distante de McNealy y se decidió por vivir y trabajar a pie de pista de las montañas nevadas de Colorado. Afirma que se mudó al paraíso del esquí porque en California no lograba trabajar:"Cuando mi oficina estaba al lado de la de Scott ( McNealy) no podía ni pensar. Cada diez minutos estaba molestándome con otra de sus disparatadas ideas".