Ha llegado para triunfar.
Ya lo ha conseguido en anteriores ocasiones durante su corta y meteórica
carrera profesional. Rosa María García es, a sus 37 años,
la responsable de Microsoft en la Península Ibérica, en sustitución
de Francisco Román, que ha sido fichado para liderar el proyecto de Vodafone
en España.
El relevo oficial se produjo el pasado 1 de Agosto. Los dos meses previos sirvieron
para organizar una transición tranquila.
Publicado en septiembre de 2002
Tras la marcha de Francisco
Román, la compañía ha tirado por la calle de en medio y
se ha decidido por buscar el recambio entre lo más selecto de su personal.
Se ha decidido por sustituir a Román por lo más selecto de su
cantera interna.
Rosa, madrileña licenciada en Matemáticas por la Universidad Autónoma
de Madrid, ha pasado los últimos años en Estados Unidos, donde
ha trabajado estrechamente con Steve Ballmer, el número 2 de Microsoft.
Rosa ha hecho una carrera profesional trepidante. Recién salida de la
universidad, con 22 años, comenzó a trabajar en NEC, como responsable
de soporte de producto. "Antes había estado en una empresa española
haciendo mis pinitos". Después, tras su paso por NEC, se marchó
a WordPerfect España como directora de la oficina de Madrid. Aunque aquí
estuvo muy pocos meses porque enseguida fue fichada por Micrososft Ibérica,
que cuenta con 300 empleados y tiene una facturación anual de 400 millones
de euros.
Rosa García es considerada por quienes la conocen de cerca como una mujer
trabajadora, inteligente, extrovertida y ambiciosa. Ella es la primera en reconocer
que aquí, en España, va a echar de menos "la influencia que
mi puesto tenía en el negocio mundial de Microsoft".
Lo primero que hizo al venir a España fue convocar una rueda de prensa
para darse a conocer entre los medios especializados. Una vez en esa comparecencia
no tuvo mas remedio que reconocer que van a cambiar muchas cosas en su forma
de trabajar. Sus primeras palabras fueron para reconocer que "jamás
pensé que tuviera que pedir perdón por mi nivel de español".
Esto lo hizo porque los seis años pasados en estados Unidos la ha alejado
del uso de su idioma materno, que hablaba con regularidad hasta que se traslado
a Redmond, la sede de Microsoft.
Rosa es una mujer totalmente americanizada tanto en su forma de trabajar como
en sus expresiones, conceptos y visiones. Además de prometer mejoras
en su nivel de español, Rosa García señalo que "tenía
muchas ganas de venir a España; quiero que mis hijos, que son norteamericanos,
conozcan este país". También se refirió a la nueva
política que quiere imprimir en su compañía. "Intentaré,
además, que Microsoft entienda mejor la lengua y la cultura española
y se acerque más a ella".
SUS PRIMEROS OBJETIVOS
Rosa García se ha
fijado tres objetivos esenciales e irrenunciables para este nueva etapa. El
primero de ellos consiste en aumentar la facturación y la cuota de mercado
en España. El segundo es acrecentar la satisfacción de clientes
y partners y, por último, pretende impulsar la satisfacción de
los empleados. Esto último es algo esencial porque cualquier estudiante
de gestión empresarial sabe que si los empleados están satisfechos
su trabajo será de mayor calidad y rendirán más, lo que
supone un mayor beneficio para la cuenta de resultados de la empresa. Es la
pescadilla que se muerde la cola: a mayor satisfacción del empleado mejores
resultados y a menor satisfacción, peores.
El cliente será, sin duda, el eje centra del trabajo de Rosa García.
""Veréis un Microsoft más enfocado al cliente".
"Para mi, la satisfacción del cliente es lo primero, dando a éste
lo que espera y más de lo que espera". Con esto Rosa García
no hace más que seguir la línea de pensamiento dominante en la
sede central de Microsoft en Redmond.
UN CAMBIO TRANQUILO
Entre sus primeras intenciones
no está, ni mucho menos, hacer grandes cambios en la cúpula directiva
de Micrososf Ibérica, según señaló ante los periodistas
españoles. "Mi mensaje es de continuidad respecto a la labor de
Francisco Román, quién ha duplicado las ventas durante su etapa
de cuatro años. No tengo intención de hacer ninguna reestructuración.
Verán ustedes, en cambio, una Rosa García muy viajera por España".
Aunque acaba de llegar, Rosa García tiene muy claro que llegará
un momento en el que tendrá que marcharse. "Es bueno que uno piense
qué Microsoft dejará cuando se vaya. A mi me gustaría imaginar
que puse al cliente en el medio de la empresa y supe convertir la tecnología
en soluciones rentables para las empresas".
Resulta curioso ver como una española ha llegado tan lejos, aunque no
es la única. Algo parecido ha ocurrido con Amparo Moraleda, responsable
de IBM España que ha pasado los últimos años en la sede
de la compañía en Estados Unidos. Ambas tienen en común
que han sido promocionadas a los más altos puestos de sus compañías
a nivel mundial, trabajando codo con codo con los máximos responsables
de sus respectivas compañías, y luego han regresado a nuestro
país. Y ambas esperan que llegue el día en que el nombramiento
de una mujer para un puesto directivo de estas características no sea
noticia. "En todo caso, si mi ejemplo u otros que ya estamos viendo en
empresas españolas, sirven para que las mujeres se vean capaces de aspirar
a puestos directivos y para que las compañías avancen más
en esta línea, seguro que me sentiré satisfecha".
También se parecen ambas mujeres que en que están casados y tienen
hijos. Amparo tiene dos niñas y Rosa dos hijos de 4 y 7 años,
a los que ambas dedican todo el tiempo que les queda libre. Rosa cocina, les
lleva al colegio, les ayuda con los deberes y les lee cuentos antes de dormir.
Toda su vida gira en torno a sus hijos. Por eso, considera "una falta de
respeto que las reuniones no empiecen y acaben a las horas marcadas". Rosa
es la segunda mujer que lidera una filial de Microsoft; la primera es la directora
general rusa.
Ahora, Rosa ha regresado a casa para convertirse en la primera mujer que dirigirá
la filial ibérica de Microsoft. Lo hace con la idea de reforzar la presencia
de su compañía entre las pymes y mejorar el papel de la tecnología
en los colegios que es, según cuentan quienes la conocen, uno de sus
principales intereses.
TRABAJO Y LIDERAZGO
Llegar a este lugar, profesionalmente envidiable, ha sido difícil. Mucho
trabajo y capacidad de liderazgo. No es fácil que un español o
española llegue a este tipo de puestos directivos". La pequeña
dimensión del mercado hispano en el ámbito mundial provoca que
los éxitos que se logren a nivel local en la multinacional, por muy importantes
que sean, no se consideren relevantes si se valoran de una forma global. Así
lo ha señalado en alguna ocasión la propia Rosa García:
"creo que la dificultad par alcanzar puestos de relieve en multinacionales
es que el mercado español no suele representar más que un bajo
porcentaje de las ventas que estas compañías realizan a nivel
mundial". A esto se añade otra dificultad para alcanzar puestos
internacionales: el idioma. " Desgraciadamente, el sistema educativo español
no ha favorecido la creación de directivos totalmente bilingües,
por lo que a pesar de hablar inglés no son capaces de expresar las ideas
con tanta brillantez en su segundo idioma". En el caso de Rosa los inconvenientes
y dificultades que encontró al llegar a Estados Unidos se derivan de
haber tenido que adaptarse a una nueva cultura y "estar separada de mi
familia. De todas formas, el esfuerzo merece la pena".
Ahora, va a echar de menos la cultura norteamericana. Rosa García admira
de ese país el trabajo en equipo y la planificación. Sin embargo,
también allí echaba de menos las soluciones creativas que aplicamos
los españoles para resolver problemas inesperados, "y las risas
en situaciones delicadas". Desde la empresa se ha destacado que, para el
desarrollo de Micrososf Ibérica, serán esenciales la amplia experiencia
internacional de la nueva responsable de la firma y su conocimiento del sector.
Esto permitirá a la filial española continuar y profundizar en
las estrategias desarrolladas durante los últimos años, entre
las que destaca el acercamiento a los clientes españoles de todos los
beneficios asociados con la plataforma .NET.
Algo tuvo que ver Ballmer
en Rosa García para raptarla llevársela a la sede de Microsft,
porque es un hombre conocido por ser muy exigente con sus colaboradores directos.
Estas cualidades especiales de Rosa García le permitieron ser nombrada
directora de Proyectos Estratégicos Corporativos. Al poco tiempo fue
ascendida encargándose de coordinar las relaciones de Microsoft con sus
partners en todo el mundo. Esto la convirtió en la española más
poderosa de la compañía.
Desde entonces, Rosa es una gran convencida y defensora de las bondades de Micrososft,
que ha comprobado en primera persona en la sede central de la compañía.
Afirma que el gran éxito de la multinacional norteamericana reside en
su continua inversión en investigación y desarrollo. Hace cuatro
años, poco después de incorporarse a las oficinas centrales, Rosa
ya se aventuraba a hablar de la siguiente revolución que se avecinaba
en la informática." Un paso muy grande hacia la simplicidad. Nuestros
sistemas operativos van a ser capaces, pro decirlo así, de curarse a
sí mismos. En la actualidad, al encender el ordenador, este nos avisa
de los ficheros que faltan o que pueden estar dañados. Dentro de poco
el PC se autochequeará y resolverá las deficiencias que tenga.
Respecto a las empresas se está trabajando en simplificar al máximo
el uso del ordenador y mejorar las redes a las que están conectados.
En el caso de que falle un terminal y haya que cambiarlo, no es necesario volver
a cargar todo el sistema operativo y las configuraciones propias en uno nuevo,
sino que bastará simplemente con conectar ese ordenador en blanco. Un
programa en la red se encargará de que el ordenador quede exactamente
igual que estaba el que se sustituyó. De este modo, esta red inteligente
reconocerá a cada usuario".
Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es
UNA PROFESIONAL CON GRANDES APOYOS
El presidente de Micrososft,
Steve Ballmer, no es el único que ha visto algo especial en esta mujer
de indudable valía profesional. Además del propio Ballmer, el
nombramiento de Rosa García ha contado con el apoyo incondicional de
Patrick D. Smsdt, vicepresidente de Microsoft para la zona EMEA , que está
formada por Europa, Oriente Medio y África. Bueno, en realidad, más
que apoyo, Smsdt ha sido el principal mentor de este nombramiento; decisión
que se basa en que "Rosa es capaz de traducir una estrategia global en
una actuación local". "Está muy cualificada para su
trabajo: ha liderado en el mundo la estrategia de relación con los partner.
Para nosotros, la dependencia de los partner es estratégica, en la medida
en que ellos general el 98% de los ingresos. Queremos aplicar esta ventaja competitiva
en España".
Estas palabras fueron pronunciadas en la rueda de prensa en la que Rosa García
se presentó ante los medios de comunicación acompañada
de su jefe directo, Smsdt, y de Francisco Román, director general de
Microsoft Ibérica saliente. El propio Román se congratuló
del fichaje. "Esto sí que sí. Ahora puedo descansar en paz.
Difícilmente se podía haber encontrado a alguien mejor".
"Me voy tremendamente ilusionado. Dejo una compañía a la
que admiro y quiero; por eso me preocupaba dejar la nave bien orientada".
Ayudar a las empresas será tarea esencial para esta directora que tiene
como uno de sus primeros objetivos hacer más sencillo el uso de las licencias,
que en estos momentos está provocando ciertos problemas con las empresas.
"Nuestra visión es utilizar los bits y los bytes para mejorar la
vida humana, persiguiendo un mejor entretenimiento, empleados más eficientes,
mejores conexiones a Internet y software para las compañías más
efectivo y barato".
Rosa García también se ha referido a la identidad de Microsoft,
insistiendo en que "la compañía tiene su punto fuerte en
el software". En referencia a IBM, Oracle o Sun, en Microsoft se considera
que "los servicios informáticos son otro negocio, que no es nuestro.
Nosotros somos buenos en software. Estamos detrás de los partner, no
al mismo nivel como hace IBM.