Es el hombre más
rico del mundo según la revista Forbes. Ha conseguido situarse en este
lugar privilegiado gracias a Oracle y sus bases de datos, que copan casi la
mitad del mercado mundial, y a los problemas de Bill Gates con la justicia,
que han provocado una considerable caída del valor en bolsa de las acciones
de Microsoft.
El cambio de corona entre Ellison y Gates ha alegrado a algunos y beneficiado
a muchos. Entre estos últimos estan los medios de comunicación.
Los periodistas que siguen las informaciones tecnológicas y sociales
empiezan a frotarse las manos porque el presidente de Oracle encaja mucho mejor
que Gates, poco atractivo, excesivamente discreto y bastante aburrido. A Ellison
le gusta ejercer de millonario; gasta su fortuna sin pudor comprando coches
de carreras, barcos y aviones. Es un excéntrico, carismático,
imprevisible y extremadamente egocéntrico. Prueba de ello es su biografía
oficial, titulada La diferencia entre Dios y Larry Ellison:Dios no cree que
es Larry Ellison.
Publicado en junio de 2000
En los últimos años
hemos asistido a un espeluznante aumento de nuevos ricos. Jóvenes y mayores
que cambian su fortuna de la noche a la mañana, en apenas unas meses.
Las causas que explican el aumento del número de millonarios en el mundo
son la fortaleza de la economía mundial y el alza global de los mercados
bursátiles. A esto hay que añadir el sistema de enriquecimiento
por excelencia en los últimos lustros: los incentivos adoptados por las
empresas entre los que las opciones sobre acciones son el más destacado.El
presidente de Oracle sabe mucho de esto porque el origen de su fortuna está
en las acciones que posee de su empresa, que se ha convertido en una de las
más importantes en los últimos años.
Oracle ha alcanzado su actual posición de privilegio en el mercado al
especializarse en las soluciones para el comercio electrónico. Se encuentra,
además, junto con Ariba y Commerce One, en la cabeza de la creación
de mercados virtuales (marketplaces), que se están introduciendo en las
grandes empresas sectoriales para automatizar la gestión de las cadenas
de suministro. Oracle ha desarrollado estos mercados virtuales para empresas
de primera línea en el sector del automóvil como Ford y Chevron.
Ahora, además, está haciendo un importante esfuerzo para llegar
a las llamadas empresas debutantes (start up) en el comercio electrónico.
Para ellas ha lanzado versiones gratuitas de sus programas de almacenamiento
de bases de datos. Una vez que el negocio está en marcha es cuando estas
empresas noveles pagan las licencias que están utilizando.
Larry Ellison ha conseguido convertir a Oracle en una empresa puntera. Controla
el 40% del mercado de softwarte para bases de datos empresariales y es líder
en aplicaciones para negocios entre compañías de Internet. Tiene
muy claro que solo podrá desbancar de forma definitiva a Microsoft ganando
la apuesta por Internet, donde la empresa de Gates lleva un considerable retraso.
El presidente de Oracle intuye el día en que las empresas trasladen a
la Red tanto sus operaciones externas como las internas. Para él los
ordenadores actuales pasarán a ser instrumentos obsoletos en pocos años.
Esta visión es la que ha guiado sus pasos en los últimos años.
Se ríe, además, de los intentos de Microsoft de eliminar la competencia
de Netscape en el ámbito de los navegadores. "Un error, --asegura
Ellison-- robaron el banco equivocado".
SU LUCHA CONTRA EL PC
Larry Ellison apenas era
conocido fuera de la industria informática hasta que en 1997 participó
en una conferencia junto con Bill Gates. En ese momento calificó el ordenador
personal como aparato absurdo. Afirmó que los PC debían ser reemplazados
por "ordenadores en red", más baratos y sencillos. Unas declaraciones
que fueron reflejadas en la prensa del mundo entero. Pero con esto ocurrió
lo mismo que con otras muchas de sus ideas: el "ordenador en red"
fracasó estrepitosamente. Ellison se equivocó en su apuesta, lo
mismo que le ocurrió con el "video de pago por visión"
y con otros productos informáticos. Sin embargo, puede que dentro de
diez años, cuando revisemos sus predicciones, veamos que en lo único
que había fallado era en la fecha.
No oculta que está en este negocio igual que podría haberse dedicado
a la compraventa de coches usados o enciclopedias, si dieran dinero. Sin embargo,
tuvo la suficiente inteligencia o visión de futuro como para apostar
por el mercado del software cuando este era considerado algo casi marginal.
Larry Ellison es un hombre de grandes gestos. Todavía se recuerda cuando
en 1997 el presidente de Oracle no lo pudo resistir y, aprovechando la presentación
de uno de sus productos en el mítico Radio City Music Hall, en Manhattan,
cogió un ordenador personal y con una indisimulada satisfacción
lo levantó y lo dejo caer. "No volverán ustedes a utilizar
un ordenador personal", concluyó con aire profético ante
un aparato roto en mil pedazos y el asombro de los presentes.
Siempre ha sido muy crítico con el sector de los ordenadores personales.
" El PC es el único aparato doméstico cuyo libro de instrucciones
es más voluminoso que el equipo", es uno de sus chistes preferidos.
MEDIA VIDA DESTESTANDO A GATES
Larry ha mostrado siempre
una visceral aversión a Bill Gates. Ha conseguido que en su entorno profesional
se les compare a ambos. Y está claro que la batalla de la imagen la ha
ganado el presidente de Oracle. Mientras Bill Gates es visto como un hombre
que juega al golf, viste mal y tiene caspa, a Ellison se le ve como un campeón
de regatas y mujeriego, que se divierte pilotando un caza sobre el pacífico
en simulacros de combate aéreo acompañado de su hijo.
Tanto Gates como Ellison se han visto involucrados en juicios, pero por razones
muy distintas. Bill Gates no buscaba el enfrentamiento con la justicia, que
ha declarado a su empresa culpable de violar las leyes antimonopolio. Por su
parte, Ellison sí ha buscado la confrontación. Ha demandado al
ayuntamiento de la ciudad de San José por una ley de tráfico aéreo
que le impide volar con su reactor de 7.000 millones de pesetas sobre la ciudad
después de las 23.30 horas.
Los perfiles de ambos no pueden ser más distintos: uno es un hortera
con pinta de empollón cuyas ansias de dominar el mundo se deben, según
sus detractores, a su deficiente virilidad. El otro es un playboy carismático,
aficionado a los aviones de combate, con pinta de cazador de recompensas.
El declive de Gates como hombre más rico del mundo, puede ser motivo
de alegria tanto para este como para Ellison. El presidente de Oracle ha conseguido
alcanzar el sueño de su vida, mientras que Gates, probablemente, se sentirá
aliviado de deshacerse de un título que nunca buscó y siempre
ha considerado una carga.
Layy Ellison presume de sus orígenes modestos. Su madre era una mujer
soltera, descendiente de inmigrantes rusos. El apellido de su familia adoptiva
proviene de Ellis Island, lugar en el que muchos inmigrantes tramitaron su entrada
a Estados Unidos. Fue adoptado por la tía de su madre. Lo mismo que Gates
nunca terminó sus estudios universitarios, aunque por razones distintas.
Ellison era un estudiante mediocre que no asistía a clase. Se trasladó
a Silicon Valley donde fue contratado por Ampex. Estaba desarrollando una gigantesca
base de datos para la CIA y Ellison fue asignado al proyecto. El nombre en clave
era Oracle. Fue un desastre y, a la vez, el germen de la actual Oracle Corporation.
Ellison ha cultivado la imagen de flamante empresario de Silicon Valley. Y aquí
está otra de las grandes diferencias entre los dos colosos de la informática.
Los periodistas que han seguido la estela de Gates han tenido que conformarse
con escribir sobre sus problemas de caspa, sus gafas sucias o los intentos de
su madre para obligarlo a cambiarse de ropa con más frecuencia. Por el
contrario, Ellison más bien parece un parque de atracciones, "Larryland".
Mientras Gates se hizo famoso por volar en clase turista cubriéndose
la cabeza con una manta Ellison pilota su propio caza. Gates juega al golf y
de vez en cuando sale a navegar con su familia y Ellison capitanea el Sayonara,
uno de los veleros más rápidos del mundo. Mientras Gates mantenía
citas virtuales con su novia ( ambos veían la misma película en
ciudades distintas y luego la comentaban por teléfono ) Ellison cambiaba
constantemente de novia e, incluso, llegó a ser demandado por acoso sexual,
Al final ganó el pleito y la demandante fue condenada por perjurio. Ellison,
al contrario que Gates, disfruta haciendo fortuna.
Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es
EJECUTIVO RICO Y POCO CONVENCIONAL
Larry Ellison es una de
las flamantes excepciones entre los ricos tecnológicos que pueblan el
mercado estadounidense. Usa trajes a la última moda, posee una mansión
de estilo japonés del siglo XVI, sin olvidar un avión de combate
y lujosos yates. Se ha divorciado en tres ocasiones y es conocido tanto por
su refinado estilo de vida como por
dirigir la segunda compañía informática más importante
del mundo. Posee ingenio y refinamiento lo que, junto con su corte de pelo y
sus jerseys de cuello vuelto negros, lo convierten casi en el emblema de la
elegancia de una industria llena de excéntricos y marginados sociales.
La frase de Ellison para ligar -"Me dejas que te invite a un coche"-explica
en cierta medida porque se ha divorciado tres veces y le ha llevado, en sus
mejores años, a regalar cuatro modelos deportivos Acuera de nueve millones
de pesetas.
Es impetuoso, obstinado y agresivo y ve el mundo en términos binarios:
Oracle es bueno, Microsft es malo.
En el mundo de las nuevas tecnologías vivir a la sombra del número
uno ha debido ser un suplicio para Larry Ellison, que no soporta a Bill Gates.
Durante diez años el presidente de Oracle se ha tenido que limitar a
chupar rueda de Gates hasta que el nombre del chico malo de Sillicon Valley
ha brillado con luz propia en los últimos meses. La coyuntural victoria,
que permitió a Ellison convertirse en el hombre más rico del mundo,
llenó de satisfacción al californiano, a quién se pudo
escuchar, " Tenemos la oportunidad de superar a Microsoft y convertirnos
en la compañía número uno de software. Si hubiera dicho
esto hace dos años, me habrían sedado y encerrado".
En realidad podría tratarse de otra de sus muchas bravuconadas. Ellison
es conocido por su afición ganar protagonismo con promesas que nunca
llegan a consumarse. El estilo empresarial de Gates y Microsoft es frío
y su lema: "abarcar y extenderse". Ellison, por su parte, se ve como
un samurai y recurre con frecuencia a una frase de Genghis Khan que intenta
inculcar a su plantilla: "No es suficiente que ganemos. Todos los demás
tienen que perder".