Joaquim Agut lleva un
año al frente de Terra. Durante este tiempo las acciones de la firma
han registrado unas perdidas dramáticas, pero no parece ser culpa suya
sino del mercado en general, porque el resto de las empresas, tecnológicas
o no tecnológicas, también tienen malos resultados. Agut es un
ejecutivo que llegó a Terra procedente de General Electric, la empresa
más importante del mundo. Ocupó importantes puestos de responsabilidad
hasta llegar al liderazgo de la empresa en Europa.
Publicado en Julio de 2001
Su nombramiento como presidente
de la filial de Telefónica fue del agrado de los inversores, justo lo
contrario de lo que ocurrió con el sector español de Internet,
que vio con muy malos ojos la llegada a la presidencia de Terra de un hombre
que confesaba su escaso conocimiento sobre Internet. "Yo no sé nada
de Internet, pero sé de hacer negocios". En estos meses su presencia
como máximo responsable de Terra ha sido cuestionado en diversas ocasiones,
principalmente, aunque no sólo, por razones económicas.
Según afirman los analistas financieros, los accionistas de Terra son
los más sufridos de toda la bolsa española. El fenómeno
de su salida a bolsa, en noviembre de 1999, dejo boquiabiertos a propios y extraños,
porque las acciones salieron a 11,81 euros, cifra que se revalorizó en
un cien por cien durante la primera sesión. En los cuatro meses posteriores
consiguió situarse como la tercera empresa española con mayor
capitalización bursátil, por encima de otras como Repsol o BSCH.
Durante el mes de febrero las acciones llegaron al cielo, alcanzando un valor
superior a los 150 euros, a bastante distancia de la cotización de las
últimas semanas que ha rondado los diez euros por acción.
UNA GESTIÓN ANALIZADA CON LUPA
Los analistas vieron las
primeras pruebas de la gestión de Agut a las pocas semanas de su llegada
a Terra, donde se produjo un considerable recorte de costes y una mejora de
los márgenes. A los pocos meses de su desembarco en Terra se comprobó,
además, que por primera vez los ingresos trimestrales habían superado
a los gastos operativos. Esto no ha impedido que las acciones de Terra estén
por los suelos. Pero a pesar de esta mala situación, su presidente ha
negado sentirse responsable de la misma. En una intervención organizada
por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander, Agut afirmó,
a principios de verano, que los "accionistas deben armarse de paciencia
por el comportamiento adverso del mercado". También recriminó
a los pequeños accionistas de la filial de Internet de Telefónica
que no se hubieran acercado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores
para leer los papeles cuando el valor se estrenó en bolsa. En el folleto
se explicaban claramente los riesgos que encierran las inversiones de las empresas
pertenecientes a la Nueva Economía. Agut culpa de la caída del
valor de las acciones al pinchazo de la burbuja financiera e insistió
en que "la posición privilegiada de la compañía para
liderar nuevos proyectos ayudará a que el precio de la cotización
se recupere".
Según Agut, "cabe destacar que el sector, y Terra-Lycos en particular,
tenía un modelo de negocio basado fundamentalmente en la generación
de ingresos por publicidad on line. Las inversiones en publicidad por parte
de los anunciantes están relacionadas con el crecimiento económico,
es decir, si la economía decrece, los gastos en publicidad disminuyen,
que es lo que está ocurriendo hoy en día". Esta situación
ha afectado especialmente a las compañías de Internet, puesto
que la publicidad on line aún se encuentra en proceso de consolidación.
A su vez la situación actual influye negativamente a corto plazo en el
crecimiento de los ingresos de los portales de Internet y en las cotizaciones.
"Nuestra cotización ha sufrido lo que han sufrido las demás,
por causas que nada tienen que ver con nuestra gestión, sino por circunstancias
puntuales del mercado".
"El sector de Internet está sometido a una gran volatilidad y esa
es la razón por la que las sanciones de Terra registran mínimos
históricos en la bolsa". Esa es la tesis que el presidente de Terra
ha esgrimido en diversas ocasiones para rechazar que su gestión o la
salud financiera de la compañía se puedan relacionar con la caída
de la cotización.
Agut no se cansa de repetir
que "el sentido común es el mismo en cualquier tipo de negocio.
Hay que crecer con rentabilidad y los procesos para comprar contenidos no varían
con respecto a s que se deben seguir para tener una participación industrial".
Desde hace unos meses ya no se considera un profano en Internet, es más,
piensa que ha aprendido algo. "Visión, cliente, beneficio. El mundo
es on line pero también off line. Todas éstas creo que son, modestamente,
las aportaciones que estoy haciendo. ¿Y de Internet?. Yo, ahora, de Internet
ya empiezo a entender, creo que bastante".
LA PUBLICIDAD TIENE LA CULPA
A pesar del cambio de rumbo
de Terra, donde los resultados van siendo mejores a medida que pasan los meses,
estos siguen sin ser buenos. Es más, Terra ha reconocido que no podrá
empezar el año 2002 con beneficios, ni facturar 900 millones de dólares
como había prometido su presidente, que sigue centrando todo su esfuerzo
en reducir costes y mejorar el negocio off line.
"Yo no tengo un bola de cristal", afirma Joaquim Agut, que apela a
las especiales condiciones del mercado para explicar el fallo en el cumplimiento
de sus objetivos, fallo que podría afectar a la credibilidad de la compañía
en los próximos anuncios de previsiones.
Durante los últimos meses se ha producido una importante renovación
en el mercado de Internet. La publicidad ha reducido su presencia en los portales
por la crisis que ha afectado a las puntocom y las tecnológicas. Ahora
la publicidad parece huir de los portales generalistas y marchar hacia las páginas
web nicho, de un tema muy determinado, justo lo contrario del negocio de Terra.
De todas formas lo peor no ha llegado todavía, Según un informe
de Lehman Brothers, se va a producir una caída del 12 por ciento en los
ingresos publicitarios de Terra este año.
Terra quiere compensar esta caída con tres medidas: un recorte en los
gastos, el cobro de algunos servicios que ahora se facilitan de forma gratuita
y la utilización de los 2.500 millones de euros que tiene en caja para
realizar compras. La plantilla también se va a ver afectada y se puede
producir un recorte cercano al 15 por ciento, durante todo el año.
CONSEGUIR DINERO A TODA COSTA
Lo que Agut no aclara demasiado
es qué servicios habrá que pagar, cuánto y en qué
mercados. "Hay cosas que pueden ser gratis, pero siempre con el objetivo
de cobrar. Si yo mejoro la calidad, hago las cosas más rápido
y hago unos paquetes de servicios de comunicación, los iré cobrando",
afirma Agut.
Esta el la madre del cordero. Agut esta dispuesto a que los usuarios de Terra
paguen por los servicios que reciben; es una forma de luchar contra la caída
de ingresos por la inversión publicitaria, y que ya se ha notado en la
cuenta de resultados. Agut, que llegó a Terra hace menos de un año,
ha reconocido que se trata de un giro en los hábitos de consumo que se
han impuesto en España, donde nos hemos acostumbrado a recibir gratis
todos los servicios de Internet.
Para endulzar esta medida, Terra Lycos ha preparado nuevos servicios que se
presentan al consumidor como un complemento a la oferta básica y gratuita
de los últimos meses. Se trata, por ejemplo, de facilitar el acceso de
pago a Internet a través de distintas plataformas como pueda ser el ordenador,
teléfono móvil, televisión y cualquier otro. También
se van a experimentar importantes mejoras en el correo electrónico y
otras prestaciones como video, chat o fonoteca. Los estrategas de la compañía
consideran que "esta estrategia de ámbito internacional aporta una
nueva fuente de ingresos atendiendo a las necesidades tanto de los usuarios
particulares como de las empresas".
Agut ha llegado a la conclusión
de que el todo gratis en Internet se tiene que acabar. Por supuesto seguirá
ofreciendo algunos servicios gratuitos pero otros muchos serán de pago.
Al fin y al cabo hay que rentabilizar las inversiones y cubrir los gastos que
genera un portal de las dimensiones de Terra. Su presidente justifica el cambio
de modelo porque un sistema basado sólo en la publicidad no funciona,
aunque no vaya a desaparecer del todo y se recupere a corto plazo con la corrección
del mercado y la desaparición de muchas compañías.
Una vía de salida para las empresas de Internet son las alianzas con
compañías del mercado tradicional. Es algo que Agut tiene muy
presente, que sabe de la posición de privilegio de Terra en este contexto.
Su compañía puede liderar esa transición gracias a los
acuerdos que ya tiene cerrados con Bertlesman, Telefónica Media, Endemol
o Dadokawa. A todo ello hay que añadir el incremento de participación
en el banco uno-e.
APROVECHAR LAS
RESERVAS
La verdad es que la situación
de caja de Terra es envidiable. A finales de junio Joaquím Agut aseguraba
en Barcelona que la compañía dispone de una liquidez de 400.000
millones de pesetas, que se pueden destinar a acometer alianzas o adquisiciones.
Esto sitúa a Terra en una posición privilegiada en un sector,
cuyas posibilidades de generar rentabilidad dependerán de la capacidad
de vender los servicios prestados.
En cuanto al futuro de su compañía Agut no se pronuncia. Piensa
que es difícil saber lo que puede llegar a valer la compañía.
"En cualquier caso eso le corresponde decirlo al mercado, pero teniendo
en cuenta los activos que tenemos, nuestra marca, nuestra posición en
caja, nuestros socios, los contratos con clientes y los países donde
somos líderes. Creo que nuestra compañía hoy cotiza muy
por debajo del precio que debería cotizar, en comparación con
las valoraciones que se hacen de nuestros competidores".
La verdad es que aunque
la trayectoria profesional de Joaquim Agut es casi inmejorable, desde su llegada
a Terra se ha especulado en diversas ocasiones con su posible dimisión
o cese. Unas veces ha sido por los malos resultados de la compañía,
que siempre han sido explicados y justificados por el propio Agut. En otras
ocasiones se ha tratado de cuestiones extra-económicas, como cuando se
le acuso de haber realizado comentarios despectivos hacia los judios. En ese
momento se orquestó una pequeña campaña internacional contra
el presidente de Terra que el propio Agut tuvo que desactivar personalmente.
Se vio obligado a dar explicaciones en diferentes ocasiones y negó de
forma taxativa las acusaciones.
RELACIONES CON DAVIS
La apuesta internacional
de Terra se basó, en tiempos de Villalonga en la presidencia de Telefónica,
en la adquisición del portal Lycos, uno de los más importantes
del mundo. Entonces la negociaciones se basaron en que el responsable de Lycos,
Bob Davis, seguiría ocupando un puesto muy destacado en la nueva empresa,
algo que no ocurrió.
En realidad, a pocos les cogió por sorpresa la noticia de que Bob Davis
abandonaba el cargo de consejero delegado de Terra, por discrepancias con la
cúpula directiva. A finales de diciembre de 2000 ya se empezaba a rumorear
que el matrimonio perfecto comenzaba a descomponerse. Los encontranazos empezaban
a trascender y la paciencia de Agut y Davis se agotaba.
La verdad es que a Davis le dieron gato por liebre, porque Davis con quién
realmente concertó la boda Terra-Lycos fue con Juan Villalonga. Con este
último había pactado que la compra de la compañía
no implicaría una pérdida de poder y que seguiría disfrutando
de la necesaria libertad para implicarse en todos los asuntos que afectaran
el día a día de la firma. Pero en julio de 2000 Villalonga tuvo
que abandonar la presidencia de Telefónica y su sustituto, César
Alierta, nombró a Joaquim Agut nuevo presidente de la división
de Internet del grupo.
Bob Davis se sentía libre con Villalonga, todo lo contrario de lo que
le ocurrió con Agut, que era un presidente a tiempo completo. En realidad
lo que sucedió es un claro ejemplo del coste que tienen las fusiones.
Porque estas siempre generan titulares en los medios de comunicación,
pero también plantean graves problemas de duplicación de puestos,
que finalmente terminan en el despido de personal. También aparecen dificultades
para consensuar visiones empresariales que, por lo general, suele diferir entre
el comprador y el comprado.
LA VISIÓN DE AGUT
Agut considera que en la
actualidad en Internet existen dos tipos de empresas: las compañías
tradicionales de la old economy, que han decidido utilizar la Red para adaptarse
al cambio, y las nuevas compañías dedicadas exclusivamente a Internet.
A estas últimas Agut las divide en tres: las firmas que ofrecen acceso
a través de plataformas múltiples, las que facilitan contenidos
múltiples y las que se dedican a e-commerce. A estas hay que añadir
unas pocas que como Terra-Lycos se dedican a los tres modelos de negocio antes
citados.
Agut ha pronosticado en alguna ocasión la desaparición de más
del 98 % de las empresas vendetoto.com, para quedar sólo las más
competitivas, como ha ocurrido siempre. Lógicamente, como no podía
ser de otra manera,. Agut señala que Terra-Lycos es la mejor alternativa
de un futuro con idea clara de rentabilidad.
"Estamos en un mercado en el que no hay espacio para tantas compañías.
El sector ya ha iniciado una fase de consolidación y sólo sobrevivirán
las empresas líderes, y pueden estar seguros de que Terra-Lycos será
una de ellas. Mi plena convicción de éxito es lo que me anima
a pedirles a ustedes la renovación de su confianza y que sigan con nosotros
en este atractivo y, muy pronto, rentable proyecto empresarial". Fueron
palabras pronunciadas por Joaquim Agut en la junta de accionistas de Terra-Lycos,
celebrada a principios de junio, donde la asamblea le renovó la confianza
que previamente había depositado en él César Alierta, presidente
de Telefónica.
Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es
UNA TRAYECTORIA PROFESIONAL SIEMPRE ASCENDENTE
Joaquim Agut es a sus 48
años el presidente ejecutivo de Terra Lycos y el responsable de su dirección
estratégica. Antes de la fusión entre Terra y Lycos, en octubre
de 2000, Agut era el presidente de Terra Networks.
Trabajar ordenadamente, aplicar unos procesos eficientes, crear unos valores
comunes y lograr rentabilidad en cada uno de los negocios por los que se apuesta
son los cuatro principios básicos que Joaquim Agut decidió imponer
en Terra tras acceder a la dirección de la compañía.
Agut era hasta su nombramiento como presidente ejecutivo de Terra Networks máximo
responsable para Europa de General Electric, que es la mayor empresa del mundo.
General Electric fabrica desde electrodomésticos y bombillas hasta motores
para aviones y turbinas para generación de electricidad. No se puede
negar que el cambio al pasar a Terra ha sido importante, porque ahora lo que
fabrica Agut son contenidos. Fue el primer español en acceder a ese cargo
en la multinacional estadounidense.
Previamente, bastantes años atrás, Agut había estudiado
la carrera de ingeniero eléctrico en la Universidad Politécnica
de Cataluña y completó su formación con un curso de postgrado
en administración de empresas por el IESE de la Universidad de Navarra.
El actual presidente de Terra entró a formar parte del grupo holandés
AZCO, en Barcelona, donde desempeño puestos de responsabilidad. En el
momento de la adquisición de la empresa familiar Agut S.A. por parte
de General Electric, era el director general de la compañía.
Agut fue premio Empresario Joven del año 1984, ocupó la vicepresidencia
y dirección general de mercadotécnica y ventas de General Electric
Power Controls y presidió esta compañía hasta septiembre
de 1997, cuando se convirtió en ejecutivo nacional de General Electric
para España y Portugal y presidente del Consejo Paneuropeo de Calidad
de General Electric. En diciembre de 1999 fue nombrado líder del consejo
ejecutivo corporativo de la multinacional estadounidense. Después, fichó
por Terra.