Gestionar el talento
es esencial en la nueva economía. Hay que tener al personal y mejorar
los resultados. Al personal se le retiene con buenas políticas de recursos
humanos y los resultados solo se mejoran con talento
Publicado en enero de 2001.
Es la gran preocupación de los responsables de recursos humanos de las
grandes empresas. La gestión del talento es esencial en una sociedad
competitiva y globalizada donde las empresas no se diferencian unas de otras
por sus capacidades técnicas, ya que en la actualidad no es muy difícil
ni excesivamente costoso contar con la más moderna tecnología.
Lo que realmente diferencia a una empresa de otra es su capital humano, y lo
importante es saber gestionar ese talento.
La velocidad que ha impuesto
la nueva economía al mercado laboral ha afectado a esa gestión
de los recursos humanos y al modo de atraer profesionales a las diferentes compañías.
Por eso, la gestión del talento es la nueva consigna para referirse al
entorno de las empresas tecnológicas.
Hay dos factores claves que influyen decisivamente en la forma de gestionar
ese talento: la escasez de profesionales y la aceleración de los conocimientos.
En ambos casos, una correcta política por parte del departamento de recursos
humanos es esencial para proteger y aumentar el valor del talento de la empresa.
Esta concepción más o menos novedosa de los recursos humanos está
provocando circunstancias curiosas; las peculiaridades del entorno laboral de
las empresas tecnológicas están contagiando al mundo empresarial
tradicional. Se mezclan así dos formas distintas de ver la empresa pero
que al final buscan lo mismo: obtener beneficios.
Pero no sólo es importante proteger el talento, sino que hay que conseguir
que ese capital humano de la empresa sea capaz de adaptarse a las necesidades
del mercado, aceptando los problemas que puede provocar trabajar diez y doce
horas delante de un ordenador; problemas como rigidez en la espalda, cansancio
visual, etc. Algunas empresas ponen medios como la instalación de gimnasios,
canchas de tenis o futbolines para hacer más llevaderas esas largas jornadas
laborales.
Según un libro publicado hace un año por Jonas Ridderstrale y
Kjell Nordstrom, doctores de la Escuela de Economía de Estocolmo, el
principal medio de producción es pequeño, gris y pesa alrededor
de 1.300 gramos. Se trata del cerebro. Esto viene a apoyar las políticas
de quienes dirigen las grandes compañías y se han dado cuenta
de que el valor de sus empresas está, sobre todo, en el talento de quienes
las forman y se han decidido claramente por una mejora de la gestión
del capital humano y el conocimiento.
No hay que olvidar que una de las principales preocupaciones de los responsables
de Recursos Humanos es la creación y actualización de los conocimientos.
Algo que se hace aún más apremiante con la irrupción en
la nueva economía.
La gestión del talento humano implica el desarrollo de procesos de mejora
continúa no sólo de los conocimientos, experiencias y habilidades
en el desempeño de la actividad laboral, sino también políticas
de prevención de riesgos y de mejora de la salud laboral.
Esto permite a las empresas competir porque el conocimiento se manifiesta como
la mayor ventaja competitiva que peden tener las empresas, por lo que se hace
indispensable mejorarlo, protegerlo y compartirlo. Hay que compartirlo entre
los diferentes empleados de una misma organización, lo que al final permitirá
mejorar la cuenta de resultados de esa compañía que es, al fin
y al cabo, de lo que se trata. Porque estamos hablando de empresas que quieren
ganar dinero y no de organizaciones caritativas. A mejor gestión del
talento mejores resultados.