LOS UNIVERSITARIOS PREFIEREN TRABAJAR EN LA NUEVA ECONOMÍA

La Nueva Economía tienta a los Universitarios. Los jóvenes profesionales prefieren arriesgarse en estas empresas debutantes porque sienten que están participando en algo nuevo: la creación de un mercado en el que ellos quieren estar presentes.
Publicado en noviembre de 2000

Los Universitarios españoles apuestan claramente por empresas relacionadas con la Nueva Economía. Se sienten especialmente llamados a participar en una revolución que está apareciendo ante sus ojos y que no están dispuestos a dejar pasar de lado. Los universitarios se sienten tentados por esta situación que les va a permitir ser protagonistas directos de los cambios sociales, culturales y económicos que está provocando la masiva generalización de Internet.

Una de las cuestiones que más tientan a estos jóvenes es la desaparición de la figura tradicional del jefe, que esta dando paso a una jerarquía mucho menos rígida y que, en ocasiones, apenas se percibe en la empresa. Esta preferencia de los universitarios se produce porque estos se encuentran con empresas debutantes que han nacido con pocos trabajadores, lo que propicia un trabajo más cooperativo.

La Nueva Economía ha provocado que los estudiantes que cursan un master en empresariales prefieran trabajar en una start up en vez de hacerlo en una empresa más tradicional como pueda ser el caso de las grandes consultoras y la banca. Estas eran, hasta ahora, las salidas profesionales predilectas para los alumnos de los masters en empresariales, predilección que se está trasladando hacia las empresas de la Nueva Economía.

Algunas de las más famosas universidades del mundo han podido comprobar en carne propia como Internet despierta pasiones entre los futuros directivos, a pesar de que desde le punto de vista salarial una debutante suele pagar menos que las empresas consolidadas de la economía tradicional.

Pero esa pérdida inicial de salario es bien recibida por los nuevos trabajadores que prefieren cobrar menos y trabajar en un buen ambiente que, generalmente, cuenta con perspectivas de hacer dinero rápido gracias a las opciones sobre acciones. Una situación que no se produce entre los directivos de grado medio consolidados que vuelven a preferir cobrar en metálico y saber cuanto van a recibir a fin de mes en vez de esperar a dar un pelotazo en la bolsa.

Estas empresas debutantes ofrecen algunos alicientes a los universitarios y recién licenciados, porque les permiten verter de manera informal sin corbata, organizar mejor su tiempo de trabajo y contar con un ambiente laboral mucho más relajado y agradable que en las empresas tradicionales. Es algo muy valorado por estos nuevos trabajadores, que al apostar por Internet tienen la ilusión de estar haciendo algo suyo, desarrollando su creatividad y protagonizando el nacimiento de un sector en el que todavía hay mucho que desarrollar.

Y todo ello a pesar de la incertidumbre que se cierne sobre las start ups, porque los expertos calculan que, antes o después, el 80 por ciento de estas nuevas empresas van a fracasar. Eso sí, afirman que las que salgan adelante se convertirán en compañías de primera magnitud.

Sin embargo, la posibilidad de que una empresa fracase no perjudica a estos profesionales, que tienen como un valor esencial haber trabajado en una empresa de Internet. Cualquier trabajador de una start up encontrará fácilmente un nuevo empleo en cuanto ponga en su curriculo que ha trabajado en Internet. Esa experiencia, aunque haya terminado en fracaso, es la mejor tarjeta de visita de cualquier demandante de empleo, debido a la tremenda carencia de profesionales con conocimientos en el sector.

Esto mismo ocurre con la formación, donde se plantea un grave problema a la hora de enseñar. A las empresas europeas de negocios les está resultando extremadamente difícil encontrar personal docente para las nuevas asignaturas relacionadas con Internet, porque los pocos que hay son rápidamente tentados por las empresas de Internet, que les ofrecen un salario muy superior al que reciben en el sector de la enseñanza.