LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DEMANDAN MÁS TRABAJADORES DE LOS QUE HAY
El déficit de profesionales puede paralizar el desarrollo de algunos países

El transito de la sociedad tradicional a la sociedad de la información necesita equipamiento de hardware y software a gran escala, pero también precisa de especialistas bien formados que puedan responder a los retos de la nueva economía.
La generalización de Internet puede suponer tanto la creación de nuevos empleos, algunos de los cuales todavía no conocemos, pero también puede provocar la aparición de sectores sociales que se vean marginados por la nueva tecnología debido a que no están preparados para acceder a ella, ya sea como usuarios o como trabajadores.

Publicado en diciembre de 2000

Durante los últimos años, las ofertas de puestos de trabajo se han desplazado de las mecas del automóvil y los bienes de equipo a las empresas relacionadas con las Tecnologías de la Información y la Comunicación, que representan una cuarta parte del total de empleo cualificado. Aunque las nuevas tecnologías acaparan la demanda de profesionales, no hay que olvidar que la formación continua del trabajador es la mejor vía para profesionales tan alejados de la tecnología como son los relacionados con el campo de las Humanidades, que van a encontrar la posibilidad de adaptar sus conocimientos a las necesidades del mercado.
Por supuesto, aunque las empresas andan escasas de personal cualificado y lo buscan donde sea, exigen unos requisitos mínimos como son el dominio de las herramientas informáticas y el conocimiento de idiomas, principalmente inglés. A esto se añade como punto positivo a la hora de valorar una candidatura la experiencia en el sector de la actividad de la empresa, ya sea porque haya trabajado en otra similar con anterioridad o porque haya realizado un periodo de prácticas. Y luego vienen las cualidades personales del individuo que debe ser responsable, con iniciativa y con capacidad de trabajo en equipo.

En estos momentos, cerca del diez por ciento de las empresas de todo el mundo han iniciado la transición hacía la cultura puramente tecnológica. Esto nos hace pensar que en las próximas décadas aparecerá un desempleo digital del que hasta el momento no tenemos referencia alguna. El impacto de Internet va a ofrecer muchos puestos de trabajo, y generalmente de calidad, pero sólo para cierto tipo de profesionales altamente especializados. Muchos de estos trabajadores todavía están sin formar y van a desplazar a todos aquellos que carezcan de las habilidades y conocimientos necesarios para estar dentro del mundo digital.

De esta forma los trabajadores se van a polarizar, posiblemente, en dos extremos totalmente opuestos; por un lado los expertos bien formados que controlarán los mecanismos de la nueva economía y que serán conocidos como trabajadores del conocimiento y los que se encuentren en el polo contrario, los tecnopobres, que serán una masa creciente de personas desplazadas laboralmente y con pocas perspectivas de futuro y aún con menos esperanzas de conseguir un trabajo aceptable.

Desde luego los más beneficiados de este nuevo mercado serán los informáticos, periodistas, editores y diseñadores. De todos ellos los informáticos serán esenciales para crear la infraestructura de la nueva economía. Los periodistas y editores se encargarán de atender la demanda de los contenidos. Por último, los diseñadores serán los encargados de crear las plataformas entre la empresa digital y el consumidor.

Los trabajadores del sector tecnológico se están convirtiendo en el referente de la economía y están acumulando un gran poder. Serán el 20 por ciento del total de la población activa en muy pocos años y su poder vendrá dado porque impondrán las reglas de la nueva economía basada en la información. El 80 por ciento restante serán, en muchos casos, los perdedores de esta batalla por ocupar los mejores puestos del mercado laboral. El problema con que nos encontramos ahora mismo y que se acentuará en los próximos años es que Internet está creando y va a crear nuevos empleos, pero esos empleos son, en muchos casos, para trabajadores que no existen.

EE.UU. VERSUS EUROPA

Esta Problemática laboral es diferente en los diversos países de Occidente. Una de las diferencias que marcan, por ejemplo, las distancias entre Europa y Estados Unidos es que nosotros crecemos menos que ellos. Esto en parte es culpa del diferente grado de formación en nuevas tecnologías de los capitales humanos de uno y otro lado del océano. Estas diferencias también se producen entre España y el resto de los países de Europa, donde nosotros salimos perdiendo a no ser que nos comparemos con griegos o portugueses.

La actual necesidad de trabajadores plantea situaciones curiosas en algunos países como Estados Unidos que, técnicamente, está en situación de pleno empleo y, sin embargo, necesita encarecidamente trabajadores para cubrir puestos relacionados con las nuevas tecnologías. Ahora en Estados Unidos necesitan 300.000 profesionales para trabajar en el sector de las telecomunicaciones, fabricación de productos y programas informáticos, navegación por Internet y otras áreas que permanecen sin ocupar por la falta de especialistas estadounidenses. Una situación que también se produce en Europa.

Las necesidades del mercado han obligado a los países occidentales a abrir sus puertas a trabajadores de otros países, principalmente asiáticos, teóricamente menos desarrollados pero que cuentan con una importante fuerza laboral altamente cualificada.

En Estados Unidos, la importación de trabajadores asiáticos se nota de forma especial en los cuatro grandes centros de la revolución digital estadounidense: Seattle, Silicon Valley, Nueva York y Washington. Todos estos lugares están repletos de jóvenes trabajadores de origen asiático. Desde Microsoft hasta América On Line, pasando por Oracle, Sun, Cisco, Intel, AT&T, IBM o Yahoo no podrían funcionar adecuadamente si no fuera por las decenas de miles de chinos, indios, taiwaneses, paquistaníes, filipinos o coreanos llegados en los últimos años para incorporarse a la revolución digital americana.

Muchos de estos trabajadores vienen de India, que cuenta con algunos de los centros de formación informática mejores del mundo. Estos Institutos Indios de Tecnología fueron creados en 1951, cuatro años después de que India consiguiese la independencia de Gran Bretaña. Nehru creó estos institutos con el fin de formar a los ingenieros que construyesen las grandes presas del país. Allí sólo estudian los mejores y prueba de ello es que son reclamados por todos los países del mundo para incorporarse a las plantillas de las empresas tecnológicas. Se calcula que, cada año, un 20 por ciento de los licenciados en los institutos indios se marcha a Estados Unidos a buscar fortuna y una vida mejor. No todos consiguen esa fortuna, aunque prácticamente todos ellos logran una vida mucho mejor que en su país natal. Muchos incluso llegan a las listas de multimillonarios. Esto es lo que ocurre con Vinod Kohla, uno de los fundadores de Sun Microsystems, que es ahora un de los indios más ricos de SiliconValley.

Además, India se presenta también como una delegación de las empresas estadounidenses. Allí se crea gran parte de los software que luego nos venden las compañías radicadas en Silicon Valley o en cualquier otro de los centros tecnológicos de todo el mundo. Los trabajadores indios son muchos más rentables porque son más baratos y cometen menos errores. Además, India permite a las empresas norteamericanas funcionar ininterrumpidamente, porque cuando los estadounidenses se van a dormir, envían sus problemas a los indios. Estos los resuelven y a la mañana siguiente los americanos ya tienen el material solicitado en su ordenador. La diferencia horaria entre ambos continentes no es aquí un problema sino, más bien, una ventaja, porque crea un turno de trabajo sin fin, las 24 horas del día: cuando en India duermen en Estados Unidos trabajan, y viceversa.

A LA BUSQUEDA DEL PLENO EMPLEO

La verdad es que las expectativas que han puesto los gobiernos en Internet son muchas. Tienen la esperanza de que la Red faciliten en unos años el pleno empleo. Sin embargo hay problemas porque a pesar de que hay puestos de trabajo disponibles, en muchas ocasiones no aparece el perfil adecuado para cubrir ese puesto de trabajo: se calcula en los dos próximos años harán falto un millón y medio de profesionales expertos en tecnología de Internet, sólo en Europa.

La Unión Europea tiene miedo de que la falta de especialistas en las nuevas tecnologías no le permita aprovechar el potencial económico que presenta la Sociedad de la Información con lo que se puede incrementar dramáticamente el vacío existente entre la UE y Estados Unidos. La Comisión Europea calcula que del más de millón y medio de trabajadores que harán falta dentro de dos años, casi la mitad estarán dedicados a trabajar en Internet. Un déficit que Europa no se puede permitir. Por eso, hace unos meses la propia Comisión Europea presentaba una estrategia para promover la creación de empleo especializado. Se recomienda introducir nuevas formas de educación y formación que tengan presentes los principios de esta nueva sociedad de la información.
Además se pretende que los trabajadores tengan acceso a Internet, que los servicios públicos ofrezcan al ciudadano una vía de acceso a la Administración a través del correo electrónico y, por último, que las empresas apuesten por todas las nuevas oportunidades de negocio que van apareciendo cada día.

La comisaria europea de Empleo y Asuntos Sociales, Anna Diamantopoulou, considera que "la clave para superar esta falta de expertos en la Unión Europea está en concentrarse en dar una formación adecuada a la próxima generación de trabajadores para que puedan responder a las exigencias que impone el continuo cambio tecnológico".

El problema de la falta de personal va a tener una repercusión directa en le economía. Mientras que en Estados Unidos esta economía digital, compuesta por software, hardware y telecomunicaciones, está plenamente desarrollada, los españoles no hemos llegado a tiempo a esta revolución y los estamos pagando, porque tenemos que importar productos. En la actualidad España tiene un déficit superior a los 400.000 millones de pesetas, porque importamos el doble de lo que exportamos en este sector. Un problema que se va a ver agravado a medida que crezca la necesidad de profesionales en la Tecnologías de la Información y la Comunicación. El problema se agrava cuando queremos importar trabajadores, porque estos prefieren ir a los lugares tecnológicamente desarrollados como Estados Unidos, lo que nos deja en una clara situación de desventaja.

El panorama es mucho más grave si tenemos en cuenta que por cada uno de los especialistas de élite hacen falta otros tres profesionales que deberán contar con cierta formación en Tecnologías de la Información. El saldo final es que España no puede subir al tren de la nueva economía porque nos faltan decenas de miles de profesionales.
La escasez de personal y la consiguiente subida de los salarios han provocado distorsiones en el mercado., Unas distorsiones que son especialmente graves para las pequeñas y medianas empresas que no pueden entrar en ese juego de puja para ver quién paga más a este o aquel profesional. La imposibilidad de las pymes de competir en este terreno va a perjudicar seriamente el desarrollo económico de nuestro país.

La nueva economía necesita un gran número de especialistas en Tecnologías de la Información muy superior al que pueden formar los centros de enseñanza. Un déficit que aumentará en el futuro. Sólo en España se estima que para el año 2002 se habrán quedado sin cubrir 90.000 puestos de trabajo de especialistas informáticos. En algunos casos esos puestos se cubrirán importando trabajadores, que en muchas empresas españolas se ve como la única solución a sus necesidades de personal cualificado.

En España el sector de las nuevas tecnologías es el que más trabajo ofrece, porque a él pertenece uno de cada cinco empleos creados. En estos momentos las empresas necesitan más que nunca, y de forma perentoria, un elevado número de profesionales de la informática y las telecomunicaciones, así como del resto de los sectores relacionados con las Tecnologías de la Información.

Durante los últimos diez años, que es cuando se ha acentuado de forma considerable esta tendencia, las profesiones más demandadas han sido Ingeniero Superior de Telecomunicaciones, Ingeniero Superior de Informática, Licenciado en Derecho, Económicas o Empresariales y Licenciado en Ciencias de la Información en sus tres ramas de Periodismo, Imagen y Sonido y Publicidad. Todas estas profesiones tienen relación entre si y se complementan en el mundo digital.

Las necesidades de las empresas llega a tales extremos que muchos jóvenes pasan de debutantes a veteranos con solo cambiar de empresa. La experiencia no se valora ya por periodos de años, sino que se contabiliza en paquetes de tres meses o menos. Retener a los profesionales resulta tan difícil que los jefes de los departamentos de recursos humanos tienen que ingeniárselas para buscar la satisfacción de sus talentos más preciados. Por eso no es de extrañar que nos encontramos con retribuciones extrasalariales de lo más variopintas como pueda ser un viaje, coche de la empresa, horas libres determinados días para ir a ver jugar a nuestros hijos al fútbol, horas para formación, servicio de guardería y cualquier cosa que se le ocurra al responsable de recursos humanos para evitar tener dos problemas: que se le marchan sus mejores empleados y que haya que buscar a alguien que cubra esa vacante y las otras que no se han podido cubrir por la falta de profesionales en el mercado.

Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es

A LA BÚSQUEDA DE SOLUCIONES

La Sección Europea de la Oficina Internacional de Trabajo (OIT) presentó a mediados de diciembre un informe que revela la escasez de personal cualificado en Europa. Según la OIT esto significa que el viejo continente no será capaz de responder a la creciente demanda del sector de las nuevas tecnologías en los próximos años.

Según el citado informe, en Europa la necesidad de personal cualificado para responder a la enorme demanda del sector de las tecnología de la información y la comunicación supondrá un déficit de 1.600.000 personas en el año 2002. Esto deja claro que la formación de personal cualificado es esencial y que los gobiernos deben reforzar de forma urgente sus programas de formación a especialistas en este sector estratégico y esencial para el desarrollo económico, social y cultural de cualquier país.
Si no se encuentra una solución adecuada al problema las empresas se van a ver, en muchas ocasiones, obligadas a trasladarse a otros lugares donde puedan encontrar fuerza laboral que permita el desarrollo económico de esas compañías.

La revolución de estas nuevas tecnologías va a ofrecer buenas oportunidades laborales a una gran parte de los 15 millones de desempleados de Europa, pero no hay que olvidar que no todos ellos serán capaces de reciclarse porque en ocasiones no son aptos para el uso de estas nuevas herramientas informáticas.