INNOVACIÓN EN LA EMPRESA

Desde el principio de la historia de la humanidad la innovación ha sido algo esencial para el progreso. El problema ahora, en la era informática, es saber que se entiende por innovación. El teletrabajo es una buena muestra de esa innovación.
Publicado en septiembre de 2000

La innovación es algo que va indisolublemente unido a las nuevas tecnologías y la nueva economía. No sólo es necesario innovar sino que estos cambios pueden venir marcados por acciones que, a veces, se quedan obsoletas incluso antes de su puesta en marcha final.

Las empresas usuarias de las Nuevas Tecnologías se ven así en la necesidad de buscar un punto intermedio que permita innovar o beneficiarse de esas innovaciones mediante la adquisición de productos o servicios. Pero para ello no hay que olvidar que lo que hoy es el último modelo de producto mañana se convertirá en algo casi desfasado. Por eso hay que aprovechar los nuevos medios sin tirar a la basura todas las actuaciones realizadas apenas unas semanas antes y que ya se ven desfasadas.

La empresa encuentra su virtud en la necesidad de innovar para mejorar sus resultados. El problema es saber que entiende una compañía por innovar, porque todavía no hay consenso en cuanto a ese término. Para algunos innovar consiste en mejorar la producción de la firma mediante la adquisición de nueva maquinaria. Pero no hay que olvidar que nos encontramos en la época de la informática y el software, y que la innovación viene marcada, en muchas ocasiones, por nuevos programas que agilizan la gestión y facilitan el uso de las herramientas informáticas.

A esto se añade que hay que tener en cuenta otros aspectos esenciales para muchos de los líderes de grandes y medianas empresas relacionadas con las Tecnologías de la Información. Para estos, todo lo citado anteriormente no es innovación. Consideran que una empresa u organización está innovando cuando una idea se transforma en un bien o servicio y mejora la calidad final del producto ofertado.

Estos diferentes puntos de vista de sumarse al tren de la innovación dejan claro que ésta no sólo existe en el campo tecnológico, sino que también se puede producir en cualquier otro sector como la economía, organización empresarial, medio ambiente, salud, alimentación educación, etc.

Este punto de vista nos permite afirmar que algunas facetas íntimamente relacionadas con las nuevas tecnologías, como es el caso del teletrabajo, se encuentran más cerca de la innovación de la organización que en la de la tecnología, por el simple motivo de que su objetivo es enviar el trabajo al trabajador en lugar del trabajador al trabajo.

El teletrabajo como concepto estratégico es algo más que una nueva forma de trabajar porque refleja una ruptura del concepto tradicional de trabajador-lugar de trabajo y trabajo-horario de trabajo. Es precisamente en este punto exacto donde nos encontramos con la verdadera innovación del teletrabajo, porque el teletrabajador no es valorado en función de las horas dedicadas a una tarea ( todo lo contrario de lo que ocurre en la economía tradicional ) sino por los resultados de su labor.

El teletrabajador es un innovador en la organización porque es él mismo quien en función de sus necesidades decide el tiempo que tiene que dedicar a su faceta profesional y a su vida personal.
En una empresa tradicional la dirección de esa compañía decide el tiempo que el trabajador tiene que dedicar a realizar sus funciones y, muchas veces, se valora más el tiempo que se pasa en la empresa que el rendimiento del trabajo del empleado.