Muchos profesionales
aprovechan estas últimas semanas del año para cambiar de empleo.
Es un buen momento porque ahora están iniciándose algunas de las
iniciativas empresariales alumbradas tras el verano.
Publicado en diciembre de 2000
El año 2000 esta
llegando a su fin y durante las últimas semanas el mercado laboral ha
podido asistir a un baile de profesionales de las empresas, principalmente las
relacionadas con la Nueva Economía. Se trata de unos movimientos que
suelen ser más acusados a finales de cada año y que en esta ocasión
se han visto beneficiados, además, por la buena salud del mercado laboral.
Son estos cuatro últimos meses del año los ideales para encontrar
el primer empleo y no sólo para cambiar de empresa.
Estos cambios de compañía se han venido produciendo tras el verano,
cuando se han empezado a poner en marcha nuevos proyectos empresariales o a
desarrollar algunos que ya estaban previstos. Para ello hacen falta profesionales
y las empresas los buscan donde haga falta. Eso sí, las compañías
apuestan por un modelo de empleado muy especial. Quieren lo que se llama el
profesional con alto nivel de empleabilidad. Se trata de alguien que hoy puede
estar en marketing, mañana en ventas y pasado en cualquier otra área.
Las empresas ya no quieren profesionales de un tema determinado, porque antes
que por el especialista se decantan por aquellos profesionales que piensan estratégicamente:
más que conocimientos, se pide una buena estructura mental que facilite
el aprendizaje y la absorción de conocimientos.
La empresa necesita cada vez más lograr una mejor profesionalización
en el proceso de selección y contratación. Debe exigir calidad
en el procedimiento de contratar a sus nuevos trabajadores, principalmente en
el caso de los puestos de alta cualificación, porque es fundamental que
no se produzcan contrataciones poco efectivas. Claro que esto no siempre se
puede conseguir, sobre todo en sectores como los de comunicaciones y nuevas
tecnologías, donde la contratación está muy influida por
la alta volatilidad y la rotación que provoca la fuerte demanda de empleo.
Esta situación implica que las empresas no pueden ser tan exigentes como
en otros sectores a la hora de contratar profesionales, porque hay muchos menos
de los que hacen falta. Aquí es donde se está empezando a notar
el bajo índice de natalidad que afecta a nuestro país desde hace
años, lo que provoca que en algunos sectores haya más puestos
de trabajo que personas capaces de cubrirlos.
No obstante, también hay que tener en cuenta el concepto de flexibilidad,
porque en sectores como la informática y las telecomunicaciones se están
empezando a revalorizar profesiones que hasta ahora contaban con un alto índice
de desempleo. Es el caso de periodistas, documentalistas, historiadores, filólogos
o historiadores. Se necesita a estos profesionales para llenar la Red de contenidos.
De esta forma, todo lo que tenga que ver con Internet y sus contenidos se está
convirtiendo en la estrella del empleo, en España y el resto del mundo.
En el sector de la Nueva Economía, España está intentando
lograr una mayor competitividad para llegar sin problemas a la era de la economía
global y trata de adaptarse y aprovechar al máximo las oportunidades
para potenciar los negocios, conseguir mayor eficacia y reducir los costes que
provoca el proceso productivo.