Crear más empleo
y más rápidamente. Ese es el reto de los gobiernos occidentales
para cubrir las necesidades de la nueva economía. Hay déficit
de trabajadores cualificados y es necesario cubrir decenas de miles de puestos
de trabajo vacantes.
Publicado en junio de 2000
Las Nuevas Tecnologías
generan uno de cada cinco empleos en nuestro país. Esto supone que es
el sector que más empleo crea y con mayor demanda de trabajadores. Sin
embargo, el problema es precisamente la demanda de mano de obra tecnológicamente
cualificada. No hay suficientes trabajadores para cubrir las carencias del sector.
La necesidad imperiosa de cubrir esos puestos de trabajo ha obligado a las empresas
a bajar el listón de las exigencias, a subir los sueldos con el fin de
retener a sus trabajadores y hacer ofertas a veces excesivas a profesionales
de otras compañías para que se vayan a la suya. Todo ello está
provocando distorsiones en el mercado.
Pero a pesar de ello, no se encuentra la solución adecuada al problema,
porque siguen faltando trabajadores cualificados. Algunas autonomías
como Cataluña ya han anunciado que necesitan cubrir 20.000 empleos, en
dos sectores tan dispares como las nuevas tecnologías y la construcción.
En España hacen falta 80.000 personas para cubrir las necesidades más
inmediatas. Un déficit que se produce, en mayor o menor grado, en todos
los países de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.,
Precisamente Estados unidos, un país siempre reticente a conceder visados
de estancia y permisos de trabajo en su suelo, ha anunciado la concesión
de 200.000 de estos permisos para profesionales informáticos. Tanto los
americanos como los europeos tenemos claro que con un déficit así
de puestos de trabajo será muy complejo liderar la nueva economía.
Sólo en la Unión Europea hacen falta 1.600.000 especialistas para
cubrir las primeras necesidades de personal cualificado en nuevas tecnologías
hasta el año 2002, según cálculos de la comisión
europea. De esta cantidad, casi la tercera parte tendrá que desarrollar
su labor integramente en Internet. Los países con más problemas
son Alemania y el Reino Unido.
Aunque es necesario solucionar el problema inmediato también hay que
tener presente el futuro a medio plazo. Dentro de diez años aproximadamente,
la mitad de los trabajadores realizarán labores relacionadas con las
nuevas tecnologías. Para que no nos pille desprevenidos ya se han empezado
a dar los primeros pasos.. En la cumbre europea celebrada hace unos meses en
Lisboa se adoptaron diversas medidas con la intención de que las nuevas
tecnologías faciliten el pleno empleo. Una de las políticas más
destacadas es la decisión de que el año 2002 todas las escuelas
estén conectadas a Internet. Se concede así un papel fundamental
a la formación de profesionales de cara al futuro inmediato, con el fin
de transmitir sus conocimientos al alumnado que de momento no tiene, por regla
general, acceso a la red en sus centros educativos.
Es una labor a medio plazo y, entre tanto, el déficit de profesionales
cualificados seguirá provocando distorsiones en el mercado. Las empresas
se van a seguir peleando por sus profesionales, ofreciendo sueldos elevados
a los más cualificados, y estos podrán cambiar de trabajo casi
cuando quieran porque siempre habrá otra empresa esperando sus servicios
con los brazos abiertos y dispuesta a pagar más.
A estos se añade que la generalización del acceso a la red y la
prestación de servicios será una realidad en el año 2003,
fecha en la que el acceso electrónico a los servicios públicos
será una realidad.
Las nuevas tecnologías generan uno de cada cinco nuevos empleos. Pero no es suficiente, hay déficit de trabajadores y se hace necesaria una clara política de formación desde las escuelas para poder cubrir en el futuro las necesidades del mercado.