El idioma español
pierde cada vez más terreno en Internet y se sitúa en quinto lugar
en la Red, tras el inglés, japonés, alemán y chino. De
los 1.000 millones de páginas web que puede haber en Internet, sólo
el 4,4 por ciento están en español.
Publicado en agosto de 2000
Lo del inglés y el
chino es comprensible por el numero de hablantes de esos dos idiomas. Pero no
resulta razonable que el español esté por detrás del alemán
y el japonés. La única razón que puede explicar esta situación
es la mayor potencia económica de estos dos países, porque su
numero de hablantes es mucho menor.
De todas formas las expectativas para nuestro idioma no son malas. En lugares
como Estados Unidos la población hispana va en aumento tanto en número
como en porcentaje con respecto al resto de los habitantes de ese país.
Esto significa que antes o después los estadounidenses serán bilingües
y habrá que aumentar el número de páginas en español
en la Red. Claro que esta es una prospección a años vista.
De momento el inglés domina, entre otras razones, por que es una lengua
internacional que se utiliza en la mayor parte de las relaciones entre las personas
que no son anglohablantes. Esa misma situación se reproduce en la Red.
Mientras el inglés sube, el español empieza a quedar relegado
y desaprovecha las inmensas posibilidades que ofrece esta sociedad globalizada.
Al menos así se refleja en el informe anual del Instituto Cervantes.
Todo ello a pesar de que Internet se ha convertido en un vehículo que
permite aglutinar el castellano en un triángulo formado por España,
América Latina y Estados Unidos. El problema es que hay que llenar de
contenidos la Red y eso solo lo pueden hacer los organismos públicos
y las empresas que se dirigen a un público muy determinado. Porque está
claro que ninguna empresa privada va a publicar sus páginas en español
para ayudar a nuestro idioma. Solo lo hará sí así espera
conseguir un beneficio, que no tiene necesariamente por qué ser económico.
En el Instituto Cervantes se opina que deben ser los ministerios de Ciencia
y Tecnología y de Educación y Cultura los que más apoyen
la producción de contenidos en español. Nos estamos jugando un
mercado de miles de millones de dólares. Y por eso tenemos que trabajar
para impulsar el desarrollo del español.
Eso lo tiene muy claro Telefónica que a finales de Junio firmó
un convenio con el Instituto Cervantes. La operadora aporta 500 millones de
pesetas para promocionar el español en Internet. Esta colaboración
se concreta en tres grandes apartados: la creación de una Oficina del
Español, que impulsará la investigación tecnológica,
el comercio electrónico y el seguimiento del español en Internet;
la realización de un informe socioeconómico para determinar de
forma fiable el volumen y la presencia del español en el mundo; y por
último, la construcción de un buscador panhispánico, un
robot que permita rastrear por la red todas la páginas que utilicen nuestra
lengua.
Le lengua de Cervantes tiene difícil su lucha contra el idioma de Shakespeare,
porque el castellano se ve sometido a un constante bombardeo de términos
anglosajones como e-mail, e-commerce, site, online o web. Expresiones que todas
ellas tienen su correspondencia en castellano pero que no se utilizan en nuestro
idioma por la enorme penetración del inglés. Esta situación
debe hacernos recordar que hoy en día las lenguas se juegan su futuro
en el ámbito de las nuevas tecnologías y de la información,
porque un idioma crece, se mantiene o disminuye en función de su difusión.
Pero nosotros tenemos una ventaja sobre el inglés. Iberioamérica
todavía no se ha incorporado plenamente a las nuevas tecnologías,
por la falta de infraestructuras y las dificultades económicas que pasan
una gran parte de los habitantes del cono sur. Allí no hay tarifa plana,
existen pocos teléfonos y el coste de la conexión a Internet es
elevado. Se espera que el mercado crezca en esa zona a un ritmo del 47 por ciento
anual a partir del año 2003. Cuando esto ocurra, la presencia del español
en la red se multiplicará y nos situaremos, claramente, en segunda posición.
Luego, desbancar al inglés puede ser cosa de tiempo.
Juan Manuel Romero
romero.j@apamdrid.es