COMPRA SEGURA EN INTERNET
El año 2000 fue
el año del comercio electrónico y de la debacle de muchas de las
empresas puntocom. La grave situación que ha padecido el sector se ha
debido, en parte, a la mala gestión de los encargados de dirigir esas
empresas, y en buena medida a la desconfianza del público, que no termina
de ver claro eso de comprar en Internet y dar tu número de tarjeta a
cualquiera.
Para evitar esa desconfianza lo primero que hay que conseguir es que la compra
sea segura. Y mucha antes que eso, hay que lograr la confianza del usuario.
Ese dicho popular que afirma que la mujer del Cesar no sólo debe ser
honesta sino también parecerlo viene como anillo al dedo al mercado digital.
La Red no solo debe ser segura, sino también parecerlo; es decir generar
confianza.
Publicado en marzo de 2001
En la actualidad 8 de cada
10 usuarios consideran inseguro comprar en Internet. Así lo refleja un
sondeo encargado por la CEACCU sobre comercio electrónico. Además,
9 de cada 10 consumidores considera inseguro dar sus datos personales a través
de Internet y solo 3 de cada 10 piensa que las leyes protegen al comprador virtual.
La verdad es que, por regla general, podemos encontrar los mismos productos
o servicios a unos precios más ventajosos en Internet que en el comercio
tradicional. Este es uno de los principales atractivos de la Red. Sin embargo,
sólo el 35 por ciento de los consumidores admite que compraría
a través de Internet en lugar de hacerlo en un comercio convencional,
aunque los precios sean mucho más bajos en el primero de los casos.
Los productos más demandados por el momento en Internet son transportes,(www.renfe.es),
(www.alsa.es) (www.iberia.es) viajes,( www.halcon-viajes.com) libros (www.crisol.es)
(www.casadellibro.com) y discos,(www.papiros.com.co) (www.es.bol.com) sin olvidar
todo lo relacionado con la industria informática,(www.pecenet.com) (www.siinformatica.com)
que tiene en la Red un magnífico aliado. Muy por encima de todos ellos
están los productos y servicios de carácter sexual, (www.whitehouse.com).
La mayoría de estos bienes y servicios exigen un pago como contraprestación
y ahí es donde actúa la confianza del público.
¿QUIÉN
GESTIONA LAS COMPRAS?
Normalmente las compras están gestionadas por bancos, que se encargan
de tramitar el pago. Vamos a elegir una tienda virtual no demasiado conocida
www.mislabores.com. Aquí se ofrece al usuario una serie de consejos y
se facilita la necesaria información para que el comprador lo haga con
confianza, sin miedo a lo que pueda pasar con los datos que facilita en la Red.
Así, se deja claro que en el momento de realizar la compra, al seleccionar
el pago con tarjeta, es la propia tienda la que conecta con el Servidor Seguro
de Banesto, por lo que a partir de ese momento comenzamos a navegar en una zona
segura y podemos facilitar nuestros datos sin temor.
Como medida de seguridad, cada vez que el usuario se conecta a un Servidor Seguro,
éste se encarga de generar una clave aleatoria para la sesión
que está estableciendo con el usuario. A la vez, el navegador del cliente
generará otra clave, también aleatoria, que le sirve para identificarse
ante el servidor. Para evitar riesgos, si en el momento en que el usuario se
ha conectado al servidor seguro, otros usuarios se conectan al mismo servidor,
se vuelven a generar otras nuevas claves para identificar a todos los que participan
en la conexión. Además, el servidor seguro se encarga de que las
claves generadas nunca coincidan mientras se establecen varias conexiones simultáneas.
Otro buen ejemplo de compra segura es la tienda de artículos de montaña
Barrabés (www.barrabes.com). Se trata de una empresa que nació
de una pequeña tienda radicada en el pirineo oscense dedicada a la venta
de artículos de montaña y que gracias a la gestión de sus
responsables es conocida en todo el mundo. Barrabés ofrece al comprador
todas las opciones de pago, aunque recomienda que se utilice la pasarela de
pago para las tarjetas bancarias instalada en su propia página web, con
el fin de garantizar al máximo la seguridad de la información
del cliente, así como la realización de la compra de forma sencilla,
rápida y automática. No obstante se puede hacer el pago con tarjeta
de crédito de forma no automática, a través de una transferencia
bancaria o contra reembolso.
Esta es una de las posibilidades que facilitan todas las tiendas, incluso las
grandes como El Corte Inglés ( www.elcorteingles.es) que permite comprar
contra reembolso, con su propia tarjeta, con cualquier otra tarjeta de crédito
y mediante transferencia bancaria. Cualquier fórmula es buena siempre
que sea segura y ofrezca garantías y tranquilidad al cliente.
Tampoco debemos olvidar a uno de los grandes en la venta de bienes, servicios
y contenidos a través de Internet: Terra (www.terra.es). Este megaportal
ofrece casi todas las posibilidades para la compra virtual, de forma segura
COMPRAR CON SEGURIDAD
La seguridad a la hora de
intercambiar datos críticos por Internet es uno de los puntos que más
preocupan a compradores y vendedores. Sin embargo, y gracias a la aparición
de los protocolos de seguridad SSL ( Secure Socket Layer) y SET (Secure Electronic
Transactions) ese intercambio de datos se hace en la actualidad de forma encriptada
o codificada.
Esto significa que el servidor donde se aloja la tienda y el ordenador del comprador
se ponen de acuerdo para que todos los datos enviados no sean legibles para
nadie ni puedan ser interceptados. Se pretende con ello que solo el usuario
y su banco sean capaces de acceder a la información enviada.
El protocolo SSL facilita la autenticación de servidores, la codificación
de datos y la integridad de los mensajes. Esto significa que con SSL las comunicaciones
en Internet se transmiten en formato codificado, por lo que la información
que envía el comprador llega al servidor de manera privada y no adulterada.
Por su parte, los servidores seguros suministran la autenticación del
servidor empleando certificados digitales firmados, emitidos por organizaciones
llamadas Autoridades del certificado. En realidad lo que hace el certificado
digital es verificar la conexión entre la clave de un servidor público
y la identificación del propio servidor. Estas verificaciones criptográficas,
mediante firmas digitales, garantizan que la información dentro del certificado
sea de confianza.
Para saber si el envío de nuestros datos se está haciendo de forma
segura solo tenemos que mirar la dirección de la página en la
que estamos navegando. Esa página normalmente empieza por las letras
http, pero si se trata de un envío seguro las primeras letras serán
https. Peor hay otra forma de comprobarlo con los navegadores que utilizamos
habitualmente. En el caso de Netscape la llavecita que aparece en la pantalla
de nuestro ordenador deja de estar rota. Si estamos con Explorer, el candado
del navegador se habrá cerrado. De todas formas, en algunas ocasiones
esta regla puede no funcionar, porque si resulta que la página en la
que estamos navegando contiene frames ( es decir está dividida en partes
de pantalla independientes), el candado o la llave pueden no aparecer en la
posición antes indicada y, sin embargo, estaremos en una conexión
segura.
Pero si después de todos estos trámites recibimos nuestra compra
y decidimos que no queremos el producto, todavía podemos cambiar de opinión
y tenemos la posibilidad de devolver el producto en un plazo de siete días.
En algunos casos tendremos que abonar los gastos de devolución y en otras
ocasiones es la propia tienda virtual la que se hace cargo de ese coste. Se
trata del llamado derecho de desestimento y para ejercerlo es imprescindible
que comuniquemos nuestra decisión al vendedor por telegrama o cualquier
otro medio que deje constancia de nuestra intención, antes de que finalice
el plazo establecido. Se trata de una precaución que desconoce la mayoría
de los usuarios, que pierde sus derechos si no los ejerce en el plazo regulado.
Otra precaución importante es que una vez que hayamos realizado el pago
comprobemos que el cargo es correcto. Además, es conveniente guardar
el justificante, ya sea en formato papel o en un archivo porque es un documento
esencial para poder reclamar.
Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es
¿CÓMO FUNCIONA UN SERVIDOR SEGURO?
Un servidor seguro establece
una conexión segura en los siguientes pasos:
En primer lugar, el cliente accede a la dirección del web seguro a través
de la URL correspondiente; por ejemplo https://www.banesto.es Una vez establecida
la conexión el visualizador va a solicitar una conexión segura
y nos avisará de ello.
Posteriormente podremos saber que el servidor al que accedemos como compradores
es un servidor seguro porque nos enviará un certificado electrónico
informándonos de tal situación.
Después, tras recibir el certificado el visualizador se encargará
de desempaquetarlo con la clave facilitada por la autoridad de certificación
y que ya viene integrada en el software. De este modo se obtiene la clave según
un algoritmo de tipo RSA.
Por último, el cliente generará un clave en encriptación
simétrica según el algoritmo RSA y se envía encriptada
al servidor ( con su clave pública). A partir de este momento tanto el
servidor como el cliente pueden establecer una comunicación segura, basada
en la anterior clave simétrica, que solo conocen ambas partes.
Estas claves simétricas son generadas de forma aleatoria en cada sesión,
por lo que es imposible que sean conocidas de antemano por eventuales hackers.
Todos estos pasos que pueden parecer muy largos apenas nos costarán unos
segundos de nuestro tiempo.
¿QUÉ PASA CON NUESTROS DATOS?
La tranquilidad del comprador es esencial para que haga una compra a través
de Internet. El usuario tiene que tener la seguridad de que los datos que transmita
a través de la Red van a ser tratados de la forma adecuada. Por ello
muchas tiendas virtuales ofrecen al comprador una serie de informaciones sobre
lo que se hace con sus datos. Por ejemplo, Ofishop (www.ofishop.com) nos informa
en todo momento que cuenta con la más avanzada tecnología para
proteger nuestra cuenta corriente y tarjeta de crédito. Lo primero que
hace es informar que esos datos no se ceden a terceros. La tienda garantiza
que no se alquilará ni venderá el nombre, dirección, dirección
de correo electrónico ni otro tipo de datos personales sin la previa
autorización del interesado. Una norma que, lógicamente, solo
se saltarán cuando esa información sea requerida legal o judicialmente.
Lo que si se hace en estos casos es compartir información estadística
o demográfica, no individualizada e impersonal de manera global con otros
socios comerciales, anunciantes o personas, organizaciones e instituciones con
ánimo fines de investigación. Es decir la tienda no informará
a sus socios comerciales de que un usuario en concreto ha comprado un producto
determinado. Lo que si hará es informar del número de socios que
compran ese producto.
Otro ejemplo lo encontramos en ZonaShop (www.zonashop.com) que informa al comprador
de que no se archiva el número de su tarjeta de crédito, lo que
elimina la posibilidad de que pudiera ser usado indebidamente. Además,
la tienda virtual compara la dirección facilitada por el comprador con
la que tiene registrada su tarjeta de crédito.