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Especial Educación
Suplemento especial del semanario ALBA
29 de marzo de 2009

 

La educación no mejora y el fracaso escolar no se soluciona bajando el listón
El papel de los padres en la educación de los hijos
Los primeros pasos en el sistema educativo. Cuando se asientan las bases del futuro estudiante.
No es fácil elegir un buen colegio para nuestros hijos
Sin esfuerzo no se logra nada. El hábito de estudio en Secundaria.
No habrá curso puente. El Suprmeo apuesta por un bachillerato más exigente.
AULA 2009 refuerza la presencia internacional en su 17ª edición
La Formación Profesional como puerta de acceso al mercado laboral
No sólo la literatura es cultura. La música tiene un papel esencial en la educación de nuestros hijos.
Extraescolares, se aprende y entretienen fuera de clase
La Universidad española ante el reto de Bolonia
Entrevista a Manuel Galiot Pérez, director del colegio Everest El Bosque


Maestros de diversos ciclos preocupados por al educación en España
La educación no mejora y el fracaso escolar no se soluciona bajando el listón

La educación en España no sólo no mejora ni se mantiene estable, sino que va a peor. Es la triste realidad que se palpa cada día cuando comprobamos que el fracaso escolar campa a sus anchas o que la violencia en las aulas sigue aumentando. Eso por no hablar del desprestigio inmerecido al que se ve sometida la figura del profesor.

Manolo Peregrino
Sin embargo, cuando le hacemos esta pregunta a un profesor, no quiere ser tan radical y pide que se matice la cuestión. Así, para José Javier Ávila, Martínez, Subdirector del Colegio Las Tablas (Madrid) y orientador familiar. Señala que "se trata de una cuestión muy directa, que nos llevaría un cierto tiempo en contestarla, pues necesita matizaciones. La educación es un proceso en el que confluyen las leyes educativas, la familia y los profesionales en educación. Se puede decir que hoy día falta sintonía en estos tres pilares básicos en la educación".
Algo más taxativo es Pablo Garrido, profesor de bachillerato y autor del libro Educar en libertad y responsabilidad, de editorial Palabra. Para él, "no cabe duda de que la educación secundaria ha sufrido un bajón muy notable. Es cada vez más difícil enseñar algo, y existe un alto grado de desilusión entre un sector cada vez más amplio del profesorado".
Para mejorar la situación parece claro que serían necesarias algunas reformas. Por ejemplo, volver a valorar en su justa medida la palabra "esfuerzo", que es una de las calves del sistema educativo. Porque, aunque los contenidos y las programaciones pueden estar sujetos a opiniones, la exigencia y el esfuerzo son imprescindibles en cualquier labor educativa. Por eso, Ávila considera que cualquier reforma "debe hacerse desde un planteamiento que recoja la exigencia y el esfuerzo personal".

El fracaso escolar
Por su parte, en cuanto al fracaso escolar propiamente dicho, que es uno de los grandes caballos de batalla de los centros educativos, Pablo Garrido considera que "el fracaso de la secundaria está en que hay un número muy grande de alumnos desmotivados y que no quieren estudiar, y que tienen que estar obligatoriamente en las aulas hasta los dieciséis años". Lo grave de esta situación, según nos cuenta el autor de Educar en libertad y responsabilidad, es que "estos alumnos son los que crean problemas a los profesores y los que hacen que el clima de convivencia y de trabajo en el aula no sea el adecuado. Esto es especialmente visible en el Primer ciclo de la ESO".
Y luego llega otro de los males endémicos del sistema educativo: los cambios de gobierno. Cada vez que entra un gobierno nuevo se cambia la ley y el sistema educativo. Eso significa que no hay una base sólida sobre la que se sustente todo el proceso, porque cada ocho o diez años se pone todo el sistema patas arriba. Así lo hizo el PP, cuando gobernó, aunque hay que reconocer que su ley fue estudiada y se tardó bastante tiempo en cambiar la anterior. El PSOE, sin embargo, nada más hacerse con el poder, prácticamente derogo la legislación anterior, sin siquiera dar soluciones inmediatas a ese cambio. Se trataba de cambiar por cambiar, de quitar lo que habían hecho los otros.
Para José Javier Ávila, "un sistema educativo sujeto a planteamientos ideológicos propugnados por quienes detentan el poder, está abocado al fracaso, tanto en su vertiente académica como a su profundo significado, pues una educación ideologizada no es educación".
Y eso por no hablar de las nuevas costumbres que impiden poner ceros a los alumnos para que no se estresen, como si los ceros se los pusiesen los profesores. Sobre esta cuestión, Ávila, con muchos años de enseñanza a sus espaldas es claro: "cuando se evalúa a los alumnos se tienen en cuenta las notas de sus exámenes, su trabajo en clase, sus intervenciones, etc. En la corrección de exámenes el profesor debe poner con objetividad lo que corresponde a cada alumno, por tanto si un alumno deja un examen en blanco o todas sus respuestas son erróneas, el cero se lo pone el propio alumno no el profesor".

El cero no existe
Por su parte, Garrido va un poco más allá y considera que "no es ese el problema. La ley en la ESO dice que el cero no existe, y que hay que poner un uno a los alumnos que merezcan un cero. A ese tipo de alumnos les da lo mismo que les pongan un uno o un cero".
En cualquier caso parece claro que el gobierno apuesta por bajar el listón para acabar con males como el fracaso escolar, algo que no parece presentarse como una buena solución. "Al exigir menos estaremos formando alumnos con un mínimo bagaje de conocimientos y capacidad de trabajo, al tiempo de dirigirles hacia una sociedad competitiva que les acabará sumiendo en una creciente frustración".
Por su parte, Garrido señala que "no cabe duda de que, bajando el listón de exigencia se consigue que aprueben más alumnos. Esto lo llevamos haciendo los profesores desde hace ya muchos años, pues tenemos que aprobar a alguien. Aunque pueda sonar un poco duro, pienso que, si los profesores pusiéramos las notas reales que se merecen los alumnos por su trabajo y sus conocimientos, se hundiría el sistema educativo, ya que el fracaso escolar alcanzaría unas cifras intolerables".
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No se puede dejar todo en manos de terceros
El papel de los padres en la educación de los hijos

La presencia constante de los padres en todo el proceso educativo es fundamental para que los estudiantes lleguen a buen puerto. No se puede dejar todo en manos del colegio. El colegio gestiona unas horas al día, y es una ayuda insustituible, pero quienes de verdad tienen que estar durante todo el aprendizaje son los padres.

Manolo Peregrino

Al final la presencia de los padres se va a notar y será más difícil que aparezca el temido fracaso escolar, que muchas veces encuentra su caldo de cultivo en chavales a los que sus padres no prestan demasiada atención. Hay muchos adultos que piensan que sus hijos están bien en el colegio y que ellos no tienen que hacer nada, porque los profesionales son sus profesores. ¡Qué para eso les pagan! Y sin embargo, lo cierto es que los padres son los primeros y principales protagonistas en la educación de sus hijos. Por tanto, su función, su ejemplo y su dedicación son primordiales.
Por regla general, detrás de un alumno trabajador, educado y respetuoso, hay unos padres que han sabido y saben ejercer su papel de tales. Por desgracia, también al contrario, casi siempre un alumno conflictivo suele ser hijo de unos padres que no han educado bien, y que, al llegar la adolescencia, ya no son capaces de reconducir la situación.

Colaboración entre todos
Sobre la influencia de los padres en todo el proceso educativo, Javier Borrego, profesor del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala, señala que "los padres no influyen, son parte de la educación. La familia es el ámbito donde se enseña la cosmovisión general del mundo. Todo lo que se aprende fuera de la familia viene a reforzar esta cosmovisión y a hacerla más fuerte o a romperla, por eso la verdadera educación imita el modelo de transmisión de conocimientos que se da en la familia".
Cuestión importante es que los padres encuentren un medio para colaborar activamente en la educación de sus hijos y que los resultados académicos vayan mejorando día a día, en vez de ir a peor, como ocurre en muchas ocasiones.
Sobre esta colaboración, Javier Martínez, profesor de educación primaria y Máster en Educación, especialidad Asesoramiento Educativo Familiar por el Centro Universitario Villanueva (Universidad Complutense de Madrid), señala que "lo que hay que hacer en primer lugar es tener una continua relación con los profesores. Y en segundo lugar procurar transmitir a sus hijos ilusión en el trabajo bien hecho, en el esfuerzo diario y en ayudar a los hijos a seguir un mínimo horario de estudio.
Esto viene a significar que hay que educarlos desde pequeños anticipándose a los problemas. Además, para Pablo G. Gil, profesor de educación secundaria con más de veinte años en la enseñanza. "hay que dedicarles tiempo a los hijos e interesarse por sus estudios. Las virtudes y los hábitos (laboriosidad, orden, respeto …) se deben adquirir en el hogar, que es la auténtica "escuela de Educación para la ciudadanía" que existe".

Fracaso escolar y violencia
Si no se hace así se cometerá un grave error que puede desembocar en ese temido fracaso escolar y la violencia que inunda muchas de las aulas de los colegios españoles. Esta violencia, con ser un problema grave no es el más acuciante. Así lo señala Pablo G. Gil, que considera que "esa violencia no es más que el reflejo de la falta de formación en valores básicos, como son el respeto y la tolerancia. Por eso, cuando se da, constata el fracaso educativo de los alumnos en ella implicados".
Esto se nota, por ejemplo, cuando analizamos el deterioro que se ha venido produciendo a nivel general durante los últimos años en el sistema educativo, en el que los padres, muchas veces, no se sienten implicados. Y uno de los que más sufren esta situación de desgobierno generalizado de todo el sistema educativo, incomprensión y falta de ayuda por parte de los padres es el profesor.
Estos sufren una falta de respeto abrumadora que no se produce en otros países. Pablo G. Gil se refiere a los comentarios que hacen sus alumnos inmigrantes: "Me parece muy triste lo que me dicen todos los alumnos inmigrantes a los que he preguntado. Todos ellos coinciden en decir que en España no se respeta a los profesores y se sorprenden de ello. En esto coinciden alumnos rumanos, ecuatorianos, marroquíes… Deberíamos reflexionar sobre este tema".
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Los primeros pasos en el sistema educativo
Cuando se asientan las bases del futuro estudiante
Profesores, padres, y responsables educativos parecen coincidir en que los primeros años de estudios primarios son los verdaderamente fundamentales para asentar las bases del futuro del estudiante. Si en ese tiempo le enseñamos laboriosidad, el niño o la niña, serán trabajadores. Pero si les dejamos hacer lo que quieran porque son demasiado pequeños -ya tendrán tiempo de ver lo dura que es la vida-- lo pagaremos con creces.

Manolo Peregrino
Esas raíces que los chavales echan en ese periodo tienen que ser lo suficientemente fuertes como para que nada pueda cambiarlas, a no ser que sea para mejorar. De esto sabe mucho José Javier Ávila Subdirector del Colegio Las Tablas (Madrid), que afirma tajante que "en la educación primaria se asientan las bases necesarias para conseguir los resultados apetecidos: hábito de estudio, fortalecimiento de la voluntad, constancia, etc.".
Por eso lo primero que tenemos que lograr es que los chavales empiecen a ser responsables. Esto, según Ávila, se logrará "teniendo un pequeño horario de estudio, que servirá para habituarse a un plan de trabajo diario. También es bueno que se esmeren en la presentación de sus cuadernos, trabajos a realizar, etc.".

Responsabilidad compartida
Pero los padres no son los únicos responsables de esta situación, No podemos olvidarnos del propio sistema educativo. Javier Borrego, profesor del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala, se refiere a las reformas que considera que serían necesarias para mejorar el sistema educativo y los resultados finales que logran nuestros estudiantes cuando acaban sus estudios. "El gran reto del siglo XXI es la reforma de la pedagogía. Desde los años 70 del siglo pasado se enseña desde una pedagogía mal concebida, la de Piaget, que entiende que los seres humanos asimilan la información del medio social como los seres biológicos asimilan los nutrientes del medio, y esto es falso. El niño entabla una relación con el medio social a través de las relaciones de comunicación que establece con los padres, con los verdaderos maestros y los verdaderos amigos. La familia y el verdadero pedagogo introducen al niño en ámbitos elevados, no le dan a elegir".
Termina señalando que "los resultados sólo pueden esperarse de una reforma profunda de las bases, lo demás sería maquillar el problema".

La tecnología
Y otro problema con el que nos encontramos en estas edades es la tecnología mal utilizada. Se trata de una herramienta que facilita el trabajo pero que nunca debe sustituir al esfuerzo que deben hacer los pequeños para realizar las tareas encomendadas. "Aunque la tecnología es una herramienta que facilita el trabajo, el rendimiento de cada alumno no podemos supeditarlo en su totalidad al manejo de estas herramientas. Hay que enseñarles a un correcto uso de las nuevas tecnologías", señala Ávila.
Por su parte, Pablo Garrido profesor de bachillerato y formación Profesional tiene claro que las nuevas tecnologías "Influyen cada vez más. El 87% de mis alumnos reconocen que, si dedicasen menos tiempo a la tele y a Internet mejorarían sus notas académicas… El impacto de Internet entre los adolescentes es, sencillamente, descomunal, y los padres han de tomar papeles en el asunto. Este es otro de los retos que hemos de afrontar en la educación de nuestros hijos".
Con esto se viene a demostrar que muchas veces esa tecnología no se utiliza para fines educativos, sino para pasar el rato y perderlo.
Igual que influye la televisión en estos primeros años. Los chavales llegan a casa del colegio, meriendan y se ponen a ver la televisión. Al final se pasa la tarde y muchas veces ya no tienen tiempo de hacer sus tareas por lo que los padres optan por mandarles a la cama sin hacer el trabajo que les han encargado. Así, día tras día.
Con esto lo que se logra es que los chavales sean cada vez más vagos, menos responsables, que no se preocupen de hacer sus tareas y se den cuenta de que si no les da tiempo a hacerlas porque han estado viendo la tele o jugando con el ordenador, no pasa nada.
Muchos de ellos no son capaces de perderse sus series favoritas de televisión, cada tarde. El problema es que a veces no es una serie sino cuatro o cinco las que quieren ver, todos los días. José Javier Ávila señala que "teniendo en cuenta el excesivo número de horas que los chavales emplean en ver televisión, y en concreto este tipo de series, es obvio que tienen gran influencia en su comportamiento y en sus actitudes".
Por eso, hay que referirse a las series recomendables y las que nunca deberían ver nuestros hijos, aunque estén en horario infantil. De esta cuestión se ha preocupado mucho José Javier Ávila que ofrece un consejo muy simple: "Las series recomendables son todas aquellas que reflejan situaciones normales de la vida diaria, de una forma sencilla, sin caer en situaciones de mal gusto, groseras, con diálogos obscenos. La buena educación se transmite también en las series, incluso tratando situaciones delicadas y difíciles".

Las Redes Sociales en Primaria
No podemos negar que las redes sociales aportan algunas ventajas. Por ejemplo, facilitan relaciones con amigos y demás personas, gracias a la comunicación y transmisión de noticias, planes, fotografías, etc.
Pero también hay que tener en cuenta que su bondad o maldad depende de la forma cómo se utilicen. Deben usarse con prudencia y moderación, pues en caso contrario sus ventajas se acaban convirtiendo en todo lo contrario.
En general las utilizan para comunicarse entre ellos y sus amigos. No son raros los casos de chavales al final de Primario a primeros curso de secundaria utilizan estas redes, el Tuenti principalmente, para buscar novia o novio. Y claro, si están buscando novia o novio, no parece muy probable que estudien y hagan sus tareas.
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Muchas veces prima la cercanía sobre otras consideraciones
No es fácil elegir un buen colegio para nuestros hijos
Cuando los padres se plantean elegir colegio para sus hijos hay muchas ocasiones en las que el único criterio en el que se fijan es la cercanía. Se trata de que sea algo cómodo, que no nos obligue a hacer muchos desplazamientos.

John E. Pilgrim
Esto que a primera vista puede parecer un acierto, al final se puede acabar convirtiendo en un grave error, porque no se puede llevar a los hijos a un colegio porque nos pille bien. Hay que tener en cuenta otras consideraciones. Eso es lo que opina Luisa Pérez, que tiene seis hijos, tres varones y tres chicas. Van a colegios de enseñanza diferenciada por lo que, cada día, tiene que echar un montón de carreras para llegar a tiempo a ambos, que están separados más de cinco kilómetros uno de otro, y eso en una gran ciudad es un gran trayecto.
Luisa afirma que ella prefiere "que sus hijos vayan a estos colegios aunque es más incómodo porque se identifican con nuestros valores y con la formación que queremos dar a nuestros hijos. No se trata sólo de que saquen buenos resultados académicos, aún más importante es que se formen bien como personas, y en un centro donde les enseñan cosas contrarias a las que practicamos en casa es muy difícil".

Cambiarse de casa
Hay otros casos como el de Antonio y Maria, con cuatro hijos, todos varones que en un momento dado se plantearon la necesidad de elegir el colegio que mejor se adaptase a su criterio familiar. No querían ir todos los días corriendo para que los chicos no llegasen tarde, así que optaron por la cercanía. Pero en este caso no eligieron un colegio cerca de casa, sino que se cambiaron de casa para estar cerca del colegio elegido.
Están encantados. "Los chicos reciben la formación acorde con nuestros valores", señala Antonio. Van andando todos los días. Tardan dos minutos en llegar. Sólo cruzan un semáforo y no tienen el estrés de que van a llegar tarde.
"Eso de no tener que coger el coche para llevarlos a clase es una gran ventaja y nos da tranquilidad y sosiego", dice Antonio. María, por su parte, recuerda aquellos tiempos ya lejanos en los que tenía que llevar a los niños al colegio todos los días; cuatro viajes en total, dos de ida y dos de vuelta para dos colegios diferentes, porque unos iban a Primaria y otros a Infantil, "y era una locura. Todos los días corriendo, con el desayuno a medio digerir y siempre había alguna bronca en el coche". Ahora los dos mayores se ocupan de llevar a los dos pequeños, lo que les permite sentirse responsables y útiles dentro del entorno familiar.
La formación integral
A esto se añade la opinión de José Díez, profesor de educación Primaria que pide" que no se olvide que, por mucha formación integral que ofrezca el colegio, la familia sigue siendo el núcleo central de la estructuración de la personalidad del niño". Lo que el colegio hará en este caso es reforzar o descalificar lo que hace la familia en casa. Por eso es importante que ambos compartan criterios.
Por eso, muchos padres se plantean la necesidad de lograr para sus hijos una formación integral que aporta tanto rendimientos académicos como la formación de personas con valores. Porque si un estudiante recibe una formación en el colegio y otra totalmente contradictoria en su casa, al final se va a sentir perdido y acabará desorientado. "La escala de valores sobre los que se deberán asentar su futuro y su vida no los tendrán claros", afirman Antonio y Maria.
Entretanto Luisa apostilla que "el hecho de que el colegio comparta valores con la familia no significa que ésta tenga que dejar toda la educación en manos del colegio. Si acaso al contrario, porque somos los padres los primeros y más importantes educadores. Y el colegio lo que hace es realizar una función de ayuda, muy importante pero de ayuda a nosotros. Es nuestro principal colaborador, pero sólo colaborador".
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Sin esfuerzo no se logra nada
El hábito de estudio en Secundaria
Nuestros alumnos de secundaria, sobre todo de los últimos cursos, saben perfectamente que para sacar el curso con tranquilidad tienen que esforzarse, y estudiar todos los días. Una media de una o dos horas diarias, además de la asistencia a clase, no parece descabellado. Eso es lo que recomiendan los profesores cuando los padres asisten a las reuniones previas a la entrega de notas.

John E. Pilgrim
Sin ese esfuerzo adicional es muy difícil que los chavales saquen el curso convenientemente. Al fin y al cabo el hábito de estudio es imprescindible. Pero además, se debe llevar con regularidad un mínimo horario, en el que se incluya un tiempo para hacer deberes, estudiar, leer, etc.
Para que ese hábito de estudio sea una realidad, el alumno tendrá que haberlo adoptado años antes, en primaria. Ahora ya es muy difícil cambiar los hábitos, aunque no imposible. José Javier Ávila, Subdirector del Colegio Las Tablas (Madrid), que ha colaborado de forma especial con ALBA para el desarrollo de este suplemento especial sobre educación, señala que "si no se ha conseguido ese hábito de estudio, cuando el alumno llegue a secundaria lo hará con poca fuerza de voluntad, rehuyendo todo lo que suponga esfuerzo, se va a encontrar con muchas dificultades para superar con éxito esa etapa".
Se trata de evitar a toda costa el temido fracaso escolar, que tiene su máximo exponente a estas edades, cuando los alumnos están a un paso de decidir si siguen estudiando bachillerato o formación profesional o dejan toda relación con el mundo docente.
Ese fracaso es, además, el que provoca otras situaciones como la violencia en las aulas. Todo indica que fracaso y violencia suelen ir unidos. Para Javier Borrego, profesor del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala, "los dos son resultados de esa mala concepción del ser humano, cuando se le trata como lo que no es, cuando se intenta encasillar en un modelo contra su naturaleza se revuelve, se vuelve revolucionario. Siempre ha pasado así: una estructura injusta, es decir, no ajustada a la realidad humana, siempre estalla. Y los efectos son más visibles cuando se dan en una edad conflictiva de por sí".

Soluciones para el fracaso
Para José Javier Ávila el fracaso tiene una sencilla solución. "La palabra clave es esfuerzo. Por un lado, sus padres deben poner los medios para que pueda estudiar en su habitación en las mejores condiciones, por su parte en el colegio debe haber la exigencia necesaria para cada alumno".
Y aunque lo ideal es que se hayan puesto las bases en primaria, también es cierto que nunca se debe tirar la tolla. Siempre se pueden cambiar malos hábitos de estudio y padres, educadores y alumnos deben ponerse de acuerdo en los objetivos a conseguir, pues si cada uno fija distintos objetivos, no se alcanzarán los resultados deseados.
Y para ello también es importante que en estas edades, difíciles, los padres muestren un apoyo casi incondicional a la figura del profesor, al que hay que apoyar y motivar. Según Javier Borrego, "el sistema de enseñanza que tenemos favorece la estandarización del profesor, el profesor es sustituible en el entramado de enseñanza-aprendizaje, es una pieza de lo que entienden como un proceso y esto va contra su dignidad y su valoración social. El profesor que se implica lo hace en contra del sistema, por eso cada vez son menos los verdaderos profesores y cada día hay más funcionarios". Parece claro que sin el profesor no hay nada que hacer. Un buen profesor puede lograr milagros con los chavales. Un mal profesor puede hundir a un buen estudiante y desmotivarle totalmente.


Exámenes a la vista
Faltan pocas semanas para que nuestros estudiantes de secundaria se enfrenten a los temidos exámenes finales. Algunos no tendrán mayores problemas porque habrán pasado todo el curso estudiando de forma regular. Otros lo habrán dejado para el último día. Muchos estudiantes han pasado todo el año sin dar ni golpe y ahora pretenden sacar el curso en unas pocas semanas. Algunos lo lograrán y otros no.
Esa falta de trabajo continuado les obliga a enfrentarse, a final de curso, a un esfuerzo muchas veces excesivo, que quizá no se vea recompensado, porque no es fácil aprobar en mes y medio lo que no se ha aprobado en todo un año académico.
Los alumnos se encuentran con algunos problemas a la hora de enfrentarse a estos exámenes. Uno de ellos, puede que el más grave, es la falta de motivación. Han estado desmotivados todo el curso y ahora ven como tarea imposible pasar los exámenes con éxito.
Muchos de estos estudiantes cometen error tras error en estas semanas finales. El primero de ellos es pensar que todavía están a tiempo y que con estudiar un par de días antes de cada final será suficiente.
Confían demasiado en sus capacidades y estudian sólo a última hora. Suelen quedarse sin dormir la noche antes del examen, no descansan adecuadamente y, además, cambian sus hábitos alimentarios. Sin embargo, todavía están a tiempo. Quedan al menos ocho semanas para que empiecen a enfrentarse a los exámenes finales, El esfuerzo puede ser considerable, pero merece la pena intentarlo. Y hay que dejarles claro que el próximo curso hay que empezar a estudiar desde el primer día de clase.
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No habrá curso puente
El Suprmeo apuesta por un bachillerato más exigente

Finalmente ha sido el Tribunal Supremo el encargado de poner un poco de orden y sensatez en el bachillerato que cursan los alumnos españoles. Los que tengan más de tres asignaturas suspensas en primero, no podrán completar el año con otras del segundo curso.

ALBA
El gobierno pretendía reducir el abandono escolar con esta medida, que permitía que los estudiantes que suspendieran tres o cuatro asignaturas en 1º pudiesen repetir sólo las suspendidas y completar el año escolar estudiando dos o tres materias de 2º.
La medida iba a haber entrado en vigor el próximo curso, y había sido protestada por diferentes ámbitos educativos. En concreto, la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) había recurrido esa especie de curso intermedio y el Supremo le acaba de dar la razón, sin entrar en el fondo de la medida, porque ésta contradice la ley educativa (LOE) aprobada en 2006, durante la primera legislatura del actual Gobierno del PSOE.
La nueva fórmula se introdujo, un año después, en el real decreto que desarrollaba las enseñanzas mínimas de Bachillerato. "Tal regulación reglamentaria carece de cobertura legal y altera, por completo, el régimen regulador de la LOE", dice el texto de la sentencia. Es decir, como señala la ley, o se repite el curso o se pasa con un máximo de dos suspensos.

Contra el curso puente
Las voces contrarias a la medida, empezando por el PP, habían criticado la idea, porque se trataba, simplemente del llamado "facilismo", es decir, hacer las cosas más fáciles a los estudiantes. No se fomenta la cultura del esfuerzo, sino todo lo contrario. Así, el portavoz de Educación del PP en el Congreso, Juan Antonio Gómez Trinidad, ha celebrado el fallo porque evita un "deterioro educativo".
Por su parte, el ministerio siempre ha argumentado que los alumnos tendrían que aprobar igualmente todas las asignaturas, pero evitando la frustración de tener que cursar dos veces las que ya se habían aprobado.
Pero la ministra de educación; Mercedes Cabrera, no se rinde ni renuncia al espíritu de la medida tumbada por el Supremo. Acata la sentencia pero no renuncia a buscar alternativas que respetando la LOE, no obliguen a los alumnos a repetir las asignaturas ya aprobadas cuando tengan que repetir curso.
La medida, además de ir contra la LOE, suponía un gran problema organizativo para los centros, algo que al ministerio no le ha preocupado demasiado. Muchos centros, sobre todo los de tamaño pequeño, necesitarían duplicar espacios y grupos, ampliando profesorado, a fin de que los alumnos afectados pudieran tener horarios compatibles entre 1º y 2º curso".
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Celebrada la feria entre el 25 y 29 de marzo
AULA 2009 refuerza la presencia internacional en su 17ª edición
El Salón Internacional del Estudiante y de la Oferta Educativa organizado por IFEMA y promovido por el Ministerio de Ciencia e Innovación, ha intentado dar respuesta a las múltiples dudas de jóvenes, padres, orientadores y profesionales del ámbito educativo.

ALBA
AULA 2009 ha impulsado este año la presencia extranjera con expositores procedentes de China, Italia, México o Suiza, como reflejo del creciente interés por el aprendizaje de idiomas. Esa idea de la necesidad de estudiar idiomas y conocer la cultura de otros países se ha plasmado no sólo con la oferta de los centros expositores extranjeros, sino también con las jornadas informativas que se han desarrollado en estos cinco días.
En sus casi 8.000 m2, Aula 2009 ha ofrecido, de un vistazo, información y asesoramiento de Formación Profesional, estudios universitarios, postgrado y máster, otros estudios superiores, e-learning, ONGs y organismos oficiales, servicios al estudiante, prensa especializada, actividades deportivas y primer empleo.
Para lograr facilitar toda esta información, se han dado cita más de 300 empresas con el fin de mostrar sus propuestas en infinidad de especialidades y niveles de estudio. Paralelamente se programó INTERDIDAC, el Salón Internacional del Material Educativo, dirigido exclusivamente a profesionales del sector, se celebrará un año más de forma simultánea a AULA y, por segunda vez, integrado en el mismo pabellón.
La fusión de ambas ferias ofrece un escenario en el que se puede ver la actual oferta educativa en España y parte del extranjero, además de un foro de información idóneo para un amplio colectivo de profesionales.
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Mejora su imagen en los últimos años
La Formación Profesional como puerta de acceso al mercado laboral
La Formación Profesional (FP) está dejando de ser considerada una opción de segunda categoría, a la que se accede cuando el estudiante no es capaz de cursar bachillerato o una carrera. Lo cierto es que hace años era mal vista. Era considerada como un mal menor, el último recurso, y a los padres no les hacía ninguna gracia que sus hijos estudiases estas especialidades.

Manolo Peregrino
Pero todo ha cambiado. El mercado laboral ha demostrado que no todo en la vida son ingenieros de telecomunicaciones, médicos o abogados. Hay técnicos muy bien cualificados y mucho mejor pagados. La FP ha pasado de ser la "maría" del sistema educativo, a una opción cada vez más interesante.
Los padres ya no dicen eso de ¡bueno como no vale para estudiar, que haga FP! Ahora al plantearse un buen futuro para sus hijos esta es una opción más. Y prefieren que sus hijos elijan unos estudios en los que no van a fracasar, no porque sean más fáciles que los otros sino porque se adatan mejor a sus necesidades y gustos. Porque quién piense que en la FP no se exige, está muy equivocado.

Las grandes ventajas
No hay duda de que presenta grandes ventajas. Así lo señala Concepción Ortega, directora adjunta del Instituto CEU Superior de Estudios Profesionales. "La Formación Profesional se caracteriza por dotar al alumno de las destrezas necesarias para ejercer una actividad profesional. Conjuga por lo tanto, la adquisición de conocimientos con la práctica y el dominio de las actividades que constituye su objeto. Por ello, la inserción laboral de los alumnos de Formación Profesional es más inmediata que la de los universitarios. Así mismo, existe un amplio abanico de posibilidades de especialidades para el alumno, lo que permite que el alumno vea mejor satisfechas sus expectativas laborales".
Con esto se ha logrado acabar con esa mala imagen que perseguía a la FP. Ahora mismo hay muchas profesiones que están mejor vistas socialmente que algunas carreras universitarias. Sobre este aspecto, Concepción Ortega recuerda que "la mala imagen proviene de la antigua concepción de la Formación Profesional, que era básicamente para oficios y profesiones manuales. Hoy día con la Formación Profesional de Grado Superior se pueden realizar Ciclos Formativos de lo más variados: rama administrativa, marketing, servicios a la Comunidad, informáticos, sanitarios…Todos ellos, con unos planes de estudios perfectamente estructurados para que los estudiantes adquieran los conocimientos y pericia necesarios para su inserción laboral. El módulo de Formación en Centros de Trabajo (FCT), constituye el centro nuclear de la enseñanza, pues permite una posibilidad de poner en práctica en un entorno empresarial los conocimientos y habilidades adquiridos antes de su salida al mercado laboral".

Demasiado desconocimiento
Si embargo, el desconocimiento de estas circunstancias es lo que hace que muchas familias no sean conscientes de las grandes perspectivas que se abren con unos estudios que no tienen nada que ver con lo que eran hace unos años. Ahora nos encontramos con titulaciones realmente innovadoras, donde está permanentemente presente todo el proceso de robotización que se ha puesto en marcha en toda la sociedad occidental y en todos los sectores productivos.
Opciones hay para todos los gustos. En el Instituto CEU Superior de Estudios Profesionales, sin ir más lejos, "podemos destacar la rama sanitaria (Radioterapia, Imagen para el Diagnóstico y Audioprótesis), con una excelente inserción laboral; la rama de Administración (Administración y Finanzas y Gestión Comercial y Marketing), y la familia de Audiovisuales (Realización de Audiovisuales y Espectáculos)", señala Concepción Ortega.

Cambios radicales
Hoy en día cualquier sector productivo al que nos podamos referir ha cambiado radicalmente, tanto en el aspecto laboral como en la forma en que se prepara a los alumnos. Y eso sin olvidar que muchas familias desconocen que, a través de la FP de Grado Medio, sus hijos pueden, luego, continuar en la de Grado Superior y terminar en la Universidad. Porque también lo que se está potenciando es la creación de pasarelas entre la FP de Grado Superior y la Universidad.
Esto supone grandes ventajas para el estudiante. Así los señala la directora adjunta del Instituto CEU Superior de Estudios Profesionales. "La principal ventaja, es que el alumno va a la Universidad con otras perspectivas, ya que cuenta con unos conocimientos previos, con capacidades y habilidades adquiridas, lo que sin duda va a contribuir a que su paso por la Universidad sea más enriquecedor".

¿Qué es la Formación Profesional?
La Formación Profesional comprende el conjunto de enseñanzas que, dentro del sistema educativo, capacitan para el desempeño cualificado de las distintas profesiones. En la actualidad está compuesta por 142 títulos oficiales.
Pueden cursar la Formación Profesional Específica de grado medio:
Quienes posean alguna de las titulaciones o estudios siguientes:
o Graduado en Educación Secundaria Obligatoria.
o Técnico Auxiliar.
o Técnico.
o Haber superado el segundo curso de Bachillerato Unificado y Polivalente.
o Haber superado el segundo curso del primer ciclo experimental de la Reforma de las Enseñanzas Medias.
o Haber superado, de las enseñanzas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, el tercer curso del Plan de 1963 o segundo de comunes experimental.
o Haber superado otros estudios declarados equivalentes a efectos académicos con alguno de los anteriores.
¿Y la Formación Profesional Específica de grado superior?
Quienes posean alguna de las titulaciones o estudios siguientes:
o Bachiller.
o Técnico Especialista, Técnico Superior o equivalente a efectos académicos.
o Haber superado el Curso de Orientación Universitaria.
o Universitario.


¿Qué duración pueden tener los ciclos de Formación Profesional?
La duración de cada Ciclo es variable en función de la competencia profesional de cada uno, y oscila entre 1.300 y 2.000 horas. Hasta un 25% de las mismas se realizan en la empresa, es decir, en un centro productivo donde los procesos de producción y de prestación de servicios se desarrollan en tiempo real.
Los alumnos que superen las enseñanzas de Formación Profesional Específica de grado medio y de grado superior obtienen, respectivamente, el título de Técnico y de Técnico Superior. Con el título de Técnico se puede acceder al Bachillerato.
Con el título de Técnico Superior puede accederse directamente, sin prueba de acceso, a determinadas Enseñanzas Universitarias relacionadas con los estudios de Formación Profesional cursados, que se determinen en la normativa correspondiente.
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No sólo la literatura es cultura
La música tiene un papel esencial en la educación de nuestros hijos

Históricamente los sistemas educativos han contado con dos tipos de asignaturas, las marías y las importantes. Entre las primeras siempre ha estado la música, plástica y cualquier actividad artística. Es algo que no ha cambiado ni parece que vaya a cambiar a pesar el esfuerzo de los profesores que imparten estas materias para que lograr el apoyo que merecen.

Esther Roni
El problema es que a veces olvidamos que esas asignaturas también son esenciales para la formación integral de la persona. Son las que nos acercan a la cultura, al placer de apreciar el valor artístico de un buen cuadro o pieza musical. Sin ese aprendizaje los estudiantes llegarán a la Universidad con muchas carencias culturales difíciles de suplir.
En realidad, estas asignatura no se llaman marías e importantes, sino instruméntales y no instrumentales. Las instrumentales se denominan así porque van a aportar los instrumentos necesarios para el desarrollo de las capacidades personales del alumno. Las segundas colaboran a esa formación, pero se supone que no de forma determinante.
Y ahí es donde empieza a fallar el sistema, porque se les da una importancia menor a la que deberían tener. Una importancia que hay que ver desde el punto de vista del sistema educativo, profesores, alumnos y padres.

El profesor influye mucho
Para Juan Antonio Díaz Sosa, Licenciado en Farmacia y Profesor de Secundaria y Ciclos Formativos en un centro de enseñanza concertada, esa importancia depende "fundamentalmente del tipo de asignatura, del profesor, de la motivación, pero es cierto que muchas veces, estas asignaturas no instrumentales no alcanzan la importancia que realmente tienen. Para los alumnos son las asignaturas más fáciles y aunque las suelen aprobar casi todas (muchas veces son las únicas que aprueban) realmente no les dan demasiada importancia.
Sin embargo son la base de la actividad cultural porque persiguen desarrollar una sensibilidad muy especial, un gusto y una posibilidad de valorar el arte en un futuro, en una vida adulta, y de ser una persona formada. María Sagües, profesora superior de violín y maestra en educación musical, que lleva ocho años en el mundo docente y trabaja en un centro público donde imparte la asignatura de música en toda educación primaria y, a la vez, es profesora de plástica en el primer ciclo de primaria, señala que "también, lo que nosotros pretendemos es que los niños posean una cultura internacional y darles las herramientas o la base para que en un futuro puedan disfrutar de todas las manifestaciones artísticas y que no les falte una parte de la cultura".
Empezar desde pequeños
Y no parece descabellado pensar que si no les enseñamos desde pequeños a amar la cultura, en todas sus vertientes, de mayores será muy difícil que vayan a un museo, lean un libro, presencien una obra teatral o hagan cualquier otra cosa que no sea ver Gran Hermano y todas las secuelas de este tipo de programas.
Por eso, señala María Sagües, "los profesores que impartimos las materias artísticas, tenemos como misión darle la importancia o hacer que socialmente y en el colegio se vaya viendo que estamos haciendo algo importante. Yo creo que todos lo tenemos en la conciencia. En mayor o en menor medida hacemos lo que podemos, desde luego. Por su parte, Juan Antonio Díaz afirma que "las carencias en asignaturas instrumentales son difíciles de superar en la Universidad, pero si esas carencias son en asignaturas no instrumentales, la formación se complica sobre todo porque salvo en algunos casos, las carreras universitarias son más específicas ( no se corresponden directamente con materias de las instrumentales) y además, el alumno no tendrá un nivel de formación , de capacidad de análisis de la realidad, de reflexión y de maduración personal adecuado".
María Sagües considera que "si en la educación básica y en la secundaria no hubiera asignaturas de naturaleza artística, los niños llegarían con muchísimas carencias a la Universidad, porque dentro de una formación integral es importantísimo el arte, que da sensibilidad, que ofrece muchos puntos de vista distintos. Trasciende de lo que es puramente material y hace a las personas, yo diría que un poco más humanas y, además, también estamos desarrollando y favoreciendo otro tipo de aprendizajes".
Al final la decisión está en los padres. No estaría de más que una de las extraescolares de nuestros hijos, además del inglés y el futbol o el baloncesto, fuese música, teatro o cualquier otra actividad cultural que les permita formarse más ampliamente en el mundo artístico y conocer y valorar los sentimientos que transmite cualquier obra de arte elaborada por el hombre, ya sea teatro, cine, música, literatura o cualquier otra.
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El inglés es la más solicitada
Extraescolares, se aprende y entretienen fuera de clase

Las actividades extraescolares son el caballo de batalla de padres e hijos durante el curso escolar. A principio de curso se eligen las más adecuadas y a estas alturas ya se sabe si se ha acertado en la elección. Muchos chavales ya han abandonado esas actividades que con tanto interés cogieron en septiembre.

John E. Pilgrim
Las actividades extraescolares son aquellas que se desarrollan fuera del horario lectivo normal en el centro educativo o fuera del él y que no están incluidas en la programación anual del curso; a veces se les denomina actividades complementarias.
Se trata de ofrecer alternativas que permitan profundizar en la formación de los hijos y que sean complementarias de la actividad escolar. Y serán beneficiosas siempre que sirvan a los hijos para emplear una parte de su tiempo de manera formativa. Son muy variadas las posibilidades: las de tipo deportivo, las artístico-culturales, y las que refuerzan algún aspecto académico, como son los idiomas. Lo importante es que la actividad a la que estén apuntados nuestros hijos les guste a ellos y estén contentos con ella, pues no tiene demasiado sentido llevarles a la fuerza.

Demasiado estresante
El problema es que, en algunos casos, hay chicos que, debido a lo prolongado del horario laboral de sus padres, acumulan un gran número de actividades, y eso puede llegar a ser un poco estresante para los hijos.
Su principal ventaja y aportación al chaval debe ser el fomento de aficiones, la mejora del desarrollo físico y facilitar la adquisición de conocimientos. Pero hay que ser cuidadosos y no sobrecargarles, Muchos padres caen en el error de ponerles demasiadas extraescolares, ya sea porque ellos están fuera de casa y no pueden atenderlos o porque creen que yendo a muchas actividades los chavales van a aprender más.
Es algo a lo que se refiere José Antonio Martín, profesor de primaria y secundaria que no ve con buenos ojos que niños y niñas sean sobrecargados. "Efectivamente algunos padres utilizan las actividades extraescolares como una especie de "niñeras", lo cual puede producir saturación de actividades en los chavales, acudiendo a regañadientes sin disfrutar de la actividad, incluso se puede producir un descenso en el rendimiento académico".
Se trata de no abusar. Hay que estar pendientes del resultado y siempre deber quedar tiempo suficiente para que el estudiante haga los deberes del colegio sin agobios. Si no es así estaremos fracasando. El niño debe tener tiempo no sólo para los deberes, sino también para merendar tranquilo, ver un rato la tele, aunque no mucho, y jugar con sus amigos en la calle.
Los chavales deben estar contentos con esa actividad, y no se les debe forzar a que realicen alguna que no les guste, por mucho que sus padres piensen que es el mejor portero o la mejora nadadora del mundo.
Aprovechar el tiempo
Pero no siempre está muy claro a qué nos referimos al hablar de actividades extraescolares. Para José María Galindo, miembro del equipo directivo del club Juvenil Valderribas (www.valderribas.org) podemos considerar actividades extraescolares tanto las que se realizan a diario fuera del horario escolar como las que tienen lugar durante los periodos de vacaciones. "Extraescolar es un calificativo que no se refiere tanto al tiempo como al concepto de actividad".
Afirma que la principal diferencia entre unas y otras y otras se basa, simplemente, "en que las del horario escolar son aquellas que se encuadran dentro de lo obligatorio o perentorio.
Y entre todas ellas, la principal es el inglés, que es la más demandada por los padres. También la informática. Pero no hay que obsesionarse. Al menos esa es la opinión de Javier Borrego, profesor del Instituto CEU de Humanidades Ángel Ayala. "El inglés y la informática son instrumentos. Hay que enseñar a manejar instrumentos, pero es mucho más importante aprender a pensar. Es cierto que puede ayudar si hay detrás una buena formación, pero por sí solo no es nada. Hay quien cree que aprender a decir tonterías en tres o cuatro idiomas sirve de algo".
No obstante, cada vez están cobrando más relevancia los colegios bilingües, donde además de las horas propias de inglés, se imparten otras asignaturas en ese idioma. Y los padres están totalmente concienciados de la importancia de dominar este idioma lo antes posible. De hecho cada vez más se ofertan desde los colegios, periodos de estancia en el extranjero, normalmente de un trimestre.
Y para que el inglés no sea un lastre que van arrastrando los estudiantes durante toda su etapa escolar, desde los colegios se hace una clara apuesta, mejorando la formación de los profesores de inglés, animándoles a realizar cursos en el extranjero, al tiempo de contratar profesores nativos para las clases de conversación y las extraescolares. También, gracias a los programas de bilingüismo, como el de la Comunidad de Madrid, se consigue el dominio de este idioma.
Pero el inglés, tanto dentro como fuera de clase, no es la única actividad extraescolar a la que podemos apuntar a nuestros hijos. Hay otras muchas y lo que sí hay que tener en cuenta, siempre, a la hora de elegir o mantener las actividades extraescolares ya elegidas, es el horario escolar y el tipo de asignaturas que cursan en clase. José Martínez considera que "depende de cada chaval, pero aconsejaría una de tipo deportivo (el deporte que le guste y para el que esté más capacitado) con otra que le sirva para fomentar alguna afición (música, ajedrez, etc.), esta última también se pueda cambiar por las que sirven de complemento académico (informática, inglés, etc.)".
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Muchos estudiantes no aceptan el nuevo sistema
La Universidad española ante el reto de Bolonia
La universidad española anda estos días algo revuelta. Hay muchos estudiantes que se muestran contra el denominado proceso de Bolonia, que pretende mejorar la formación que reciben nuestros universitarios. Bueno, quizá no sean muchos los que están en contra, pero, eso sí, hacen mucho ruido.

Manolo Peregrino
En las últimas semanas hemos asistido a protestas en algunas ciudades españolas, principalmente Barcelona, donde a la protesta se han sumado cargas policiales por la conducta antisocial de los que protestaban, que confundían protestar con romper mobiliario urbano.
Pero, les guste o no, Bolonia estará presente definitivamente en el panorama universitario español entre este año y el que vine. Hace unas semanas, en un esclarecedor artículo publicado en Aceprensa, se explicaba en qué consiste la reforma de la licenciatura.
Se tomaba como base un trabajo previamente elaborado por Jaime Nubiola, Profesor de Filosofía en la Universidad de Navarra, donde se comparaba la universidad europea y la norteamericana.
Los grados establecidos en Bolonia tienen una correspondencia gemela al otro lado del Atlántico en los undergraduate studies o años de college: son los tres o cuatro años de formación básica y general en las distintas disciplinas universitarias que, al ser imitados en Europa, terminarán por enterrar las tradicionales licenciaturas de cinco años.
Esta reducción resulta sospechosa para muchos, como explicaba Nubiola: "De lo que se trata es de igualar por abajo las enseñanzas de grado de las universidades europeas de forma que lleguen a tener unos contenidos y un nivel similar -realmente bajo- a los estudios norteamericanos conducentes al grado".
La universidad norteamericana
Con esto de lo que se trata es de comprender que lo importante de la universidad norteamericana no son los años de college, sino los estudios de postgrado. Y mientras esto no sea una realidad no estaremos en condiciones de imitar o mejorar el modelo americano. Porque la universidad americana no es buena por sus grados sino por la calidad y amplitud de sus postgrados (graduate studies) y el prestigio que tienen sus doctorados.
Y en el caso de Europa, lo que hace Bolonia es promover la implantación de los estudios de máster en sustitución de los tradicionales cursos de doctorado. También se va a incrementar el número de becas y su cuantía.
Para el vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado de la Universidad CEU San Pablo, Agustín Probanza, "Bolonia es un cambio en el modo de concebir la enseñanza y el aprendizaje. Busca construir un espacio de estudios superiores en Europa por el que los estudiantes puedan moverse con garantías de reconocimiento de su currículo".
Para todo ello hay que contar con el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que es el ambicioso y complejo plan que han puesto en marcha los países del viejo continente para favorecer en materia de educación la convergencia europea.
Algo que no gusta a algunos que contestan la iniciativa, quizá por desconocimiento. Para Agustín Probanza, "quien no entienda el EEES, no entiende el euro. Es beneficioso para toda Europa. Las protestas estudiantiles se deben a la desinformación o contra información". Porque lo que sí parece medianamente claro, al menos entre quienes han participado en todo el proceso de elaboración y puesta en marcha de Bolonia, es que hay grandes ventajas. "Bolonia supone las clases más participativas, la docencia no se limita a las típicas clases magistrales, en las que el alumno toma pasivamente apuntes, sino que realmente exige una implicación más activa de ambas partes", concluye Probanza.


Máster y posgrado
Los estudios de máster, el nuevo posgrado, durarán dos años y completarán la formación del grado. La tercera etapa en la trayectoria del estudiante universitario es acceder al doctorado y culminar la redacción de la investigación doctoral, algo que no harán muchos.
Esto tiene sus ventajas porque, el proceso de adaptación a Bolonia de las grandes universidades públicas llevará consigo, necesariamente, una política mucho más activa y eficiente a la hora de atraer a los mejores estudiantes, que serán los futuros investigadores. Habrá que ofrecerles los recursos adecuados, lo que mejorará la calidad de las universidades que competirán entre sí.
Pero tampoco hay que olvidar los posibles aspectos negativos. Hay sectores que critican que el plan Bolonia pretende imitar el modelo universitario de Estados Unidos, pero sin el dinero que las principales universidades de ese país dedican a la investigación. Esta crítica demuestra la importancia de la cuestión económica. El propio Jaime Nubiola, explica esta situación: "Los legisladores españoles parecen no saber que el periodo normalmente requerido para completar el doctorado en los Estados Unidos es de unos 7 u 8 años con dedicación completa a la universidad (…). En este tiempo se incluyen, por supuesto, los dos años formativos del máster, y no puede pensarse que estos estudiantes de postgrado dependan económicamente de sus familias o puedan financiarse con otros trabajos. Se trata realmente de personal investigador en formación".
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Manuel Galiot Pérez, director del colegio Everest El Bosque
"Existía la necesidad de un colegio católico con buen nivel académico y bilingüe"

El colegio Everest El Bosque es uno de esos claros ejemplos en los que se mezcla la formación docente y humana de los estudiantes con un claro espíritu cristiano. La calidad educativa de sus aulas es ejemplo a seguir. Sobre todo en estos momentos, cuando se ha puesto en marcha un novedoso sistema que mejorará el rendimiento escolar de los chavales.

Manolo Peregrino
Su director es Manuel Galiot. Con él ha hablado ALBA, para conocer más profundamente un colegio que une la formación de la persona a la formación académica de forma inseparable. Desde la dirección del colegio se quiere transmitir a los padres la idea de que elijan el colegio que más se acerque a su ideal educativo, "porque, al final, la educación es invertir en el futuro de nuestros hijos. Uno no puede dejar a sus hijos en un centro educativo con el cual no comparte criterios o que considera que no va a ser beneficioso para él". Hay veces que merece la pena pasar más tiempo en su búsqueda y encontrar el lugar que se adapte al criterio de los padres y la manera en que quieren que sus hijos se formen, humana e intelectualmente hablando.
"El colegio Everest El Bosque lo compró hace seis años la congregación católica de los legionarios de Cristo, movida por la necesidad real de un colegio católico con buen nivel académico y bilingüe en la zona de Boadilla del Monte, que a nuestro modo de ver son las características que nos definen mejor", asegura su director.

¿En qué forma ayudan a las familias, sobre todo a las numerosas, para hacer frente a los gastos que supone un colegio con la calidad educativa del Everest?
La visión que tenemos es la de la Iglesia. Apoyamos mucho a la familia, sobre todo, a la familia numerosa. Es quizá el colectivo que menos ventajas tiene y que más aporta a la sociedad. Nuestro compromiso es que el número de hijos no sea un inconveniente a la hora de acceder a la educación que ellos desean.
Si nosotros somos ese ideal que ellos buscan para la educación de sus hijos, que el tema económico no sea un problema. En estos momentos estamos a punto de cerrar un convenio con diferentes asociaciones de familias numerosas de la zona, para ofrecer una situación más ventajosa a las familias asociadas. Este apoyo se traduce en que el tercer hijo tiene un treinta por ciento de descuento en la enseñanza, y a partir del cuarto es gratuita. Estas ayudas se pueden ampliar cuando la situación económica de la familia lo requiera.

¿Qué valor añadido ofrece este colegio que pueda atraer a unos padres a elegirlo para sus hijos?
Yo creo que hoy, y manifestando el sentir de los padres y lo que ellos nos comentan en tutoría, es la atención personal y personalizada. Realizamos un seguimiento de cada uno de nuestros alumnos para lograr un desarrollo armónico en las diferentes facetas de la formación integral. Un elemento que ayuda a este objetivo es la figura del tutor familiar, que acompaña a la familia desde que el alumno entra en el colegio hasta que termina sus estudios.

Este año han puesto en marcha un nuevo modelo de educación infantil, del que se dice que es verdaderamente revolucionario y vanguardista. ¿En qué consiste?
Consiste en aplicar un modelo basado en competencias. Ya está implantado en el área de Infantil. El modelo antiguo se estructura en temas; nuestro modelo está estructurado en capacidades del alumno. Se basa más en la vida real para conseguir aprendizajes significativos, busca la enseñanza no sólo por la recepción, sino por comprensión y aplicación en la solución de problemas en el aula. La evaluación se basa en la aplicación de los conocimientos adquiridos, como son la lecto-escritura, el razonamiento lógico-matemático, el manejo de la lengua inglesa, entre otros aspectos.

En los últimos años, la imagen del profesorado sufre considerablemente y se ve sometida a un gran desprestigio social, quizá porque no se les presta el apoyo adecuado. ¿Cómo se puede evitar ese desprestigio inmerecido y cómo se combate en su centro?
Hacemos todos los años una encuesta a las familias para que evalúen diferentes áreas del colegio. El aspecto más valorado es el referente al profesorado. Es algo que venimos observando en los tres últimos años. Somos conscientes de que en la sociedad actual el profesor no tiene la imagen que tenía antaño, sin embargo, nuestras encuestas no reflejan eso. Quizá influya el alto grado de integración de los profesores con el modelo educativo y la excelente relación familia-profesor.

Otro aspecto importante dentro de la formación del estudiante es la actividad deportiva. Ustedes cuentan con muy buenas instalaciones deportivas ¿no?
Nos encontramos en un entorno natural privilegiado de cinco hectáreas, en su mayor parte instalaciones deportivas. Tenemos piscina cubierta climatizada y natación desde los tres años, además de cuatro pistas de tenis y otras tantas de pádel, campo de fútbol, pista de atletismo y otras multiuso.

Pero, además, tengo entendido que hay otras actividades externas de cara a las familias. ¿Cuáles son?
Ofrecemos Escuela de Padres, conferencias sobre temas de actualidad, talleres de oración, convivencias, clases particulares de tenis y natación y, en general, el uso de las instalaciones del colegio fuera del horario escolar y fines de semana: el colegio es un lugar de encuentro de nuestras familias y alumnos.www.everestelbosque.com


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