Los
mayores son la voz de la experiencia que debemos escuchar
Demasiados abuelos hacen de padres.
Cómo lograr el equilibrio a la hora de educar a los nietos
Preocupante envejecimiento de la población española.
No se adoptan medidas para garantizar el relevo generacional
Las dificultades para llegar a
fin de mes. La crisis económica agrava la situación.
Residencias y centros
de día, dos opciones para las familias
Las enfermedades de la vejez. Investigadores
españoles frenan la muerte neuronal en el Alzheimer
La mejor
edad para hacer turismo
Juan y Manuela: seis nietos. "La
familia unida es lo mejor que puede haber, con sus problemas y sus
buenos ratos"
Aprendemos
de ellos constantemente
Ellos son la voz de la experiencia que debemos escuchar
Las personas de edad madura son las que permiten que la sociedad avance
gracias a su conocimiento y experiencia de la vida. Sin ellos poco
podríamos hacer. A pesar de ello, lo cierto es que cada vez
se les tiene menos en cuenta. En ocasiones se les aparca como a objetos
viejos para que no nos molesten y podamos seguir nuestro frenético
ritmo de vida.
John E. Pilgrim
Un error que en sociedades no tan avanzadas como la nuestra no se
comete. Mientras en el mundo occidental cada vez tienen menos importancia,
en otras sociedades más primitivas se respeta a los mayores
y se tienen muy en cuenta sus consejos y experiencias.
Aquí no sólo no se les tiene en cuenta sino que, en
muchas ocasiones, se les empieza a perder el respeto. Hace años
era impensable ir en el autobús y ver a una persona de edad
avanzada ir de pie mientras los chavales iban senados. Ahora, sin
embargo, y desgraciadamente, es una estampa bastante habitual y a
nadie extraña que esto ocurra. Cualquier autobús que
cojamos en una gran ciudad puede mostrarnos como mientras los jóvenes,
adolescentes y personas maduras van a su aire sentados, muchos ancianos
(también ocurre con las mujeres embarazadas o las que llevan
uno o varios bebés encima) permanecen de pie pasando un mal
rato.
Si a esto le añadimos que les estamos dando más trabajo
del que sería deseable, nos encontramos con una situación
de estrés bastante preocupante. Para muchos abuelos es sumamente
gratificante estar con sus nietos: les hace sentirse útiles
y mantenerse activos. Pero el problema surge cuando los abuelos se
ven obligados a hacer el papel de padres, algo que, en justicia, ya
no les corresponde. Cuenta Pablo Garrido, máster en orientación
familiar y autor de dos libros de la colección Hacer Familia,
de Ed. Palabra, que esa situación genera "en algunos abuelos
un auténtico estrés, que ya está incluso tipificado
por los psicólogos. Hay que ser conscientes de que la naturaleza
es sabia, y por ello tiene previsto que la edad fértil, en
la que criamos y educamos a los hijos, sea limitada. Y es que, para
poder criar y educar bien a los hijos hay que estar joven y fuerte.
Es sumamente cansado estar con niños pequeños, y los
padres sabemos bien lo agotador que llega a ser. De hecho, cansa más,
tanto física como mentalmente, una jornada intensa cuidando
a tres hijos menores de cinco años, que una jornada de trabajo.
Y, si a unos padres jóvenes y en la plenitud de su vida les
resulta agotadora la tarea de cuidar de sus hijos, ¿cómo
no va resultar duro imponer ese esfuerzo a una persona de setenta
años? ".
La calidad de vida
Esto nos significa que su calidad de vida no haya mejorado. En realidad,
y según señala José Javier Ávila, Subdirector
del Colegio Las Tablas de Madrid, orientador familiar y máster
en Matrimonio y Familia por la Universidad de Navarra, lo primero
que tendríamos que hacer es "definir que entendemos por
calidad de vida, ya que podemos idealizarla tanto que acabemos pensando
en situaciones un tanto utópicas. Es cierto que la calidad
de vida tiene unos parámetros materiales, pero no sólo
estos marcan su consecución. De todas formas, hoy día
estamos en mejores condiciones de bienestar que años atrás.
Lo que debemos procurar es que también alcancemos mejores condiciones
en aspectos anímicos, afectivos y espirituales". Pero
que esa calidad de vida haya mejorado no significa que todos nuestros
ancianos lleguen a fin de mes sin problemas. Porque lo cierto es que
muchos tienen serias dificultades y nos encontramos con ancianos a
los que su pensión no les llega para atender sus necesidades,
por lo que necesitan una ayuda extra de sus hijos. "Resulta contradictorio
que en una sociedad del bienestar como la nuestra, sucedan estas cosas",
protesta Ávila. Esta situación será más
grave en España que en otros países occidentales porque
el ritmo de envejecimiento es mucho mayor. Dentro de unos años
nos vamos a encontrar con una sociedad española totalmente
envejecida que tendrá dificultades para pagar sus pensiones,
porque el 32% de la población española será mayor
de 65 años en 2060, casi el doble que ahora mismo.
En cualquier caso parece claro que la calidad de vida de nuestros
mayores ha mejorado, según señala Javier López,
Profesor del Departamento de Psicología de la Facultad de Medicina
Universidad San Pablo-CEU. "La calidad de vida ha aumentado porque
si no, no habría aumentado la cantidad de vida (la esperanza
de vida): Vivimos más años porque vivimos mejor".
Lo que sí
parece claro es que su papel dentro de la vertebración familiar
no sólo sigue vigente sino que ha aumentado, debido a los vertiginosos
cambios que están experimentado las relaciones familiares.
Subir al indice
¿Cómo
lograr el equilibrio a la hora de educar a los nietos?
Demasiados abuelos hacen de padres
Muchas familias viven con naturalidad los cambios sociales que se
han producido en los últimos lustros y que han llevado a los
abuelos a hacerse cargo de parte o toda la educación de los
más pequeños de la casa. No se trata de una responsabilidad
compartida, sino muchas veces plenamente asumida por nuestros mayores.
Manolo Peregrino
Generalmente esta situación se produce por la necesidad de
tener dos sueldos en la familia. El tiempo de dedicación de
los padres a los hijos ha disminuido, siendo suplido por los abuelos.
Un dato claro lo tenemos en las entradas y salidas de los colegios,
donde cada día hay más abuelos y menos padres esperando
para recoger a los pequeños. Los padres están procurando
paliar esta situación, con una mayor dedicación a sus
hijos durante los fines de semana.
Estos cambios han sido analizados a fondo por Pablo Garrido, profesor
de Ed. Secundaria, Máster en orientación familiar por
el IEEE, asesor familiar y autor de Educar en el orden y Educar en
libertad, de la colección Hacer Familia, de Ed. Palabra. Garrido
considera que "el papel desempeñado por los abuelos en
la estructura de la sociedad y de la familia ha sufrido un cambio
en las últimas décadas. En las familias de nuestra generación,
en los años 60 y 70, la mujer no solía trabajar fuera
de casa, y era por ello frecuente que los abuelos, llegada cierta
edad, convivieran con la familia cuando ya no podían valerse.
Ahora, sin embargo el papel de los abuelos se ha visto modificado
de manera bastante drástica".
Garrido se refiere a "la incorporación de la mujer al
mundo laboral en igualdad de horario que los hombres. No queremos
con esto decir que estemos en contra de la promoción social
de la mujer, ni mucho menos. Tan sólo estamos constatando un
hecho bastante evidente: si en una familia trabajan el marido y la
mujer, ¿qué hacemos con los hijos?".
Una interesante pregunta cuya respuesta sólo parece tener tres
opciones: pagar una guardería, recurrir a alguna persona que
cuide de los niños (casi siempre mujeres inmigrantes), o recurrir
a los abuelos. Las dos primeras opciones suponen para muchas familias
un desembolso económico que no se pueden permitir, debido a
la carga hipotecaria a la que están sujetos, de manera que,
al final, se suele echar mano de los abuelos.
La ventaja de la familia
Las guarderías privadas tienen unos precios desorbitados, y
son muy escasas las guarderías públicas en este país,
"lo cual es una auténtica vergüenza; por otra parte,
a menudo las familias son reacias a contratar los servicios de una
persona desconocida para cuidar de sus hijos, en tanto que, con los
abuelos tienen asegurado que se va a tratar con cariño a sus
hijos. Además, a menudo los padres se plantean que sería
"un feo" no contar con los abuelos, sobre todo si éstos
son aún jóvenes y viven cerca", señala Garrido.
Por su parte, Javier Martínez, Máster en Matrimonio
y Familia por la Universidad de Navarra y orientador familiar, se
refiere a la presencia de los abuelos en la vida diaria y la educación
de los nietos. Para él, esa presencia es "muy notable,
y no sólo a la hora de llevar y recoger a sus nietos del colegio,
sino en el tiempo diario que les dedican. De todas formas, es necesario
aclarar que la "educación" no corresponde a los abuelos
sino a los padres, por lo que los padres no pueden delegar en ellos
está importante labor".
Y todo ello tiene sus ventajas e inconvenientes. La principal ventaja
es la mayor relación entre ellos, lo que supone para los nietos
un enriquecimiento afectivo, además de tener un mayor conocimiento
de la historia familiar en toda su amplitud. "También
los abuelos se dan cuenta de su utilidad y la necesidad que tienen
sus nietos de ellos. No veo ningún inconveniente, salvo la
salvedad ya comentada de que la educación no les corresponde
a ellos, sino a los padres", señala Martínez.
Contradicciones
entre padres y abuelos
Tanto los padres como los abuelos, que se ocupan de parte de la educación
de los nietos, tienen que tener una similitud de criterios a la hora
de formar a los pequeños. Javier Martínez considera
que no se producirán grandes contradicciones, si mantienen
el mismo estilo educativo. "Los padres deben transmitir a los
abuelos la línea educativa que deben tener con sus nietos.
Lo propio es que los abuelos sean más indulgentes y condescendientes
con los nietos, pero esto no tiene mayores consecuencias".
Pero si los abuelos actúan con sus nietos, al margen del estilo
educativo marcado por sus padres, se producen en los pequeños
nietos serias contradicciones, al recibir distintas indicaciones por
parte de unos y de otros. Y esto se puede ver reflejado en el rendimiento
escolar, porque si un niño tiene poca seguridad y estabilidad
emocional, que puede ser por la contradicción de los mensajes
recibidos de unos y otros, puede acabar repercutiendo negativamente
en su rendimiento escolar.
Subir al indice
No se adoptan medidas para garantizar el
relevo generacional
El envejecimiento de la población española
es preocupante
Llevamos años escuchando que España tiene una de las
poblaciones más envejecidas del mundo y la tasa de natalidad
más baja. Desgraciadamente esto no sólo no mejorará
sino que está empeorando. Dentro de unos años es posible
que la sociedad española no pueda asumir el coste económico
que supone tener una población envejecida. Un gobierno con
visión de Estado debería estar ya buscando soluciones
a este problema.
Manolo Peregrino
La Comisión Europea ha recordado a España un tema que
ya denunció la ONU tiempo atrás. Y nuevamente se ha
vuelto a alertar sobre el envejecimiento de la población y
de las consecuencias que esto podría traer para las cuentas
fiscales españolas. Se ve con pesimismo el futuro porque los
trabajadores es difícil que puedan asumir tan elevado número
de pensionistas.
No se trata de algo que vaya a ocurrir mañana, peso sí
pasado mañana. En realidad, las cifras comparativas con otros
países de nuestro entorno nos indican que vamos a tener más
problemas que ellos a la hora de afrontar la situación.
El 24,8% de la población española tendrá más
de 65 años en 2035 y el 32,3% de ella lo tendrá en 2060,
frente al 25,4% y 30% respectivamente de media europea. Así
lo refleja un estudio publicado a mediados de agosto por la oficina
estadística comunitaria Eurostat sobre las previsiones de crecimiento
poblacional en la Unión Europea de aquí a 2060, teniendo
en cuenta aspectos como la tasa de fertilidad y los flujos migratorios
en los estados miembros.
La situación especial de España
¿Qué hace que España sea diferente? Hay varias
preguntas cuya respuesta nos dará la clave, aunque sean políticamente
poco correctas: ¿se está poniendo algún medio
para evitarlo?, ¿se facilitan ayuda a las familias para que
tengan hijos?, es más, ¿qué ayudas reciben actualmente
las familias numerosas? ¿Por qué las familias numerosas,
que son las que precisamente garantizan un relevo generacional sin
sobresaltos económicos para las arcas del Estado, tienen tan
mala imagen en algunos sectores de la sociedad? Lo cierto es que no
contamos con un amplio espectro de políticos que piensen en
el futuro de la sociedad, les falta visión de estado, su visión
se limita al corto plazo y a un nivel poco más amplio que el
personal. No les parece bien eso de promocionar la familia y la natalidad.
Mientras en muchos sectores se apuesta por el aborto, en casi ninguno
se apuesta por la familia y su crecimiento. Está mal visto.
A pesar de las dificultades, hay datos económicos positivos
que nos hacen ver el futuro con esperanza, aunque hay otros que nos
deben hacer pensar. Porque la Comisión Europea considera que
España, "a pesar de los problemas que pueda tener en el
sector inmobiliario, mantendrá un crecimiento económico
por encima de la media europea. Sumado esto a los superávit
fiscales y el bajo nivel de endeudamiento, la situación es
alentadora".
Sin embargo, España es el país europeo que más
pronto absorberá a población envejecida. Esto aumenta
la tasa de dependencia, es decir la relación entre las personas
pasivas y las ocupadas. El aumento de los costes de la seguridad social
superaría así, a los ingresos, lo que significa que
las cuentas fiscales se verían deterioradas. Y mientras, se
sigue sin apoyar a la familia ni promover políticas de natalidad.
En términos generales, los datos de Eurostat prevén
que la población en la Unión Europea ascienda de los
actuales 495 millones de habitantes en 2008 a los 521 millones en
2035. A partir de esta fecha, el crecimiento poblacional empezará
a reducirse hasta alcanzar unos 506 millones de habitantes europeos
previstos en 2060.
Datos para pensar
España tiene en la actualidad 45,3 millones de habitantes.
Tendrá 53 millones en 2035, una cifra que bajará hasta
los 51,9 millones en 2060. Las cifras apuntan a un claro descenso
en el ritmo de crecimiento de la población: Entre 2008 y 2035
la población española crecerá en un 17,1% frente
al 14,6% a partir de dicha fecha hasta 2060.
En 2060, España seguirá siendo el quinto país
de la Unión Europea más poblado con casi 52 millones
de habitantes. Será superado en número por Reino Unido
(77 millones); Francia (72 millones); Alemania (71 millones) e Italia
(59 millones).
No obstante, encontramos grandes diferencias entre Estados al hablar
del crecimiento poblacional. Las previsiones de la oficina estadística
del Ejecutivo comunitario contemplan incrementos de población
entre 2008 y 2060 en 13 Estados miembros y reducciones en 14. Entre
los que más crecerían se encuentran Chipre (66%); Irlanda
(53%); Luxemburgo (52%), Reino Unido (25%) y Suecia (18%). En el otro
extremo, los mayores descensos poblacionales los encontraremos en
Bulgaria (-28%); Letonia (-26%); Lituania (-24%); Rumania (-21%) y
Polonia (-18%).
Subir al indice
La
crisis económica agrava la situación
Las dificultades para llegar a fin de mes
Durante los últimos meses las personas jubiladas lo están
pasando especialmente mal por la crisis. Las Pensiones de Jubilación
y viudedad en España se encuentran entre las más bajas
de Europa. Sin embargo, nuestros mayores tienen el mismo nivel de
riqueza que nuestros vecinos alemanes, ingleses, franceses, si tenemos
en cuenta la vivienda en propiedad.
John E. Pilgrim
La gran diferencia estriba en que mientras aquellos han ahorrado a
través de Planes de Pensiones o Jubilación privados,
que en el momento de la jubilación se convierten en líquido,
los nuestros lo tienen inmovilizado en sus viviendas. España
es el penúltimo país europeo en protección social.
Tan sólo un 20,1% del PIB frente a la media europea de 27,5%.
Para el 80% de las personas mayores de 65 años, la fuente principal
y prácticamente única de ingresos regulares es la pensión
de la Seguridad Social Además, enviudar supone un descenso
del 22% de los ingresos para los hombres mientras que para las mujeres
llega al 44%, según la Fundación de Estudios de Economía
Aplicada.
Para conocer más a fondo cómo se encuentran nuestros
mayores hemos hablado con Ángel Rodríguez-Carreño
de Cominges, consejero delegado de Óptima Mayores (www.optimamayores.com).
Ustedes
están tratando todos los días con personas mayores.
¿Se ha notado mucho la actual crisis económica?
La crisis financiera está provocando una merma de recursos
y de poder adquisitivo al colectivo de mayores, ya de por sí
muy "al límite" en su capacidad financiera, hecho
que está provocando sin duda una mayor demanda de productos
como la Hipoteca Inversa o la Renta Vitalicia porque son los instrumentos
financieros más eficaces para procurar liquidez a los mayores
de 65 años.
¿Cómo
influye en sus inversiones?
La mayoría de los españoles mayores de 65 está
preocupados de por su seguridad económica futura porque además
de unas reducidas pensiones públicas, tienen que afrontar más
gasto: el derivado de las prestaciones asistenciales crecientes en
relación directa con la edad. Así que si la actual coyuntura
económica está orientando las inversiones a los productos
financieros que ofrecen más seguridad que rentabilidad, en
el caso de los mayores de 65 está orientación se está
produciendo con mayor intensidad.
¿Están
cambiando el tipo de producto en el que invierte por la actual crisis?¿Cuáles
son los más demandados actualmente?¿Por qué?
Uno de los productos más indicados para conseguir esta seguridad
con una rentabilidad satisfactoria es el Seguro de Rentas que se puede
contratar de forma temporal o vitalicia, se trata de productos que
ofrecen un tipo de interés anual garantizado y una renta mensual,
asi que resulta muy idóneo para, una vez fijados los recursos
económicos que se estiman necesarios y la diferencia entre
estos y los ingresos mensuales del interesado, se puede fijar la renta
a percibir a través de este producto, necesaria para tener
sus necesidades económicas futuras cubiertas a cambio de una
inversión ( prima única) que no es otra cosa que el
valor actual de las rentas prefijadas, descontadas al tipo de interés
garantizado.
Este tipo de interés garantizado estará en función
de la temporalidad y de la edad del suscriptor, pero como referencia
podemos indicar que actualmente se están cerrando operaciones
de este tipo con rentabilidades próximas al 5% anual.
¿Qué
productos específicos existen para la tercera edad dependiendo
de que se encuentren con dificultades económicas o no?
En ambos casos el producto financiero más idóneo- por
la seguridad y rentabilidad que ofrecen- es el especificado en el
punto anterior. En caso de no tener dificultades económicas
y liquidez para invertir, se suscribe la inversión o prima
única aportando el dinero. Si no se dispone de los recursos
económicos necesarios para satisfacer la prima única,
y se tiene vivienda en propiedad, se pueden obtener vendiendo la "nuda
propiedad" y conservando el usufructo vitalicio de la vivienda,
se consigue así seguir viviendo en casa, y percibir una cantidad
mensual garantizada de por vida, además de realizar una inversión
con una rentabilidad satisfactoria : es lo que se denomina Renta vitalicia
inmobiliaria o renta vitalicia a cambio de la Nuda Propiedad.
La Hipoteca
Inversa también ofrece este tipo de garantía de cobro
de la renta mensual vitalicia o temporalmente porque de hecho también
está combinada con un Seguro de Rentas
¿En
qué consisten tanto la hipoteca inversa como la renta vitalicia?
La Hipoteca Inversa es un préstamo con garantía hipotecaria
dirigido a personas mayores de 65 años o dependientes cuya
principal característica es que la entidad financiera paga
una cantidad mensual garantizada temporal o vitaliciamente al titular,
sin que éste ni sus herederos pierdan la propiedad de su vivienda.
La operación se puede cancelar en cualquier momento, sin embargo,
lo normal será percibir la renta hasta el fallecimiento del
titular, en cuyo momento los herederos heredarán tanto la vivienda,
como la deuda con la entidad financiera. Pueden liquidar la deuda
devolviendo el dinero prestado, y para ello podrán optar por
vender o no la vivienda. También podrán constituir una
nueva hipoteca, en este caso, ya normal, por el importe de la deuda.
Como se trata de un préstamo, no se tributa por estos ingresos
mensuales adicionales.
¿Cuáles
son las ventajas y posibles inconvenientes de cada uno de estos productos?
Ambos productos tienen 2 ventajas fundamentales, la primera que son
instrumentos idóneos para transformar activo inmobiliario en
renta (y el 87,2% de los mayores de 65 en España tienen activo
inmobiliario pero muy poca renta) y la segunda es que el que las suscribe
está garantizando su futuro con carácter vitalicio,
es decir está "comprando" seguridad porque, va a
percibir una renta durante toda su vida, incluso aunque supere su
esperanza de vida. Se consigue así transferir el riesgo de
su propia longevidad aun tercero que está dispuesto a asumirlo:
la entidad financiera.
En el apartado de desventajas la principal sería, en el caso
de la HI, que los herederos en lugar de heredar el 100% de la vivienda
van a heredar el 100% de la vivienda menos la deuda contraída
con la entidad financiera y en el caso de la Renta Vitalicia a cambio
de la nuda propiedad, que no van a heredar nada.
¿Cuáles
son los principales problemas que se pueden plantear en el aspecto
económico a las personas mayores?
El hecho de no poder afrontar su futuro económico con la necesaria
tranquilidad por los motivos ya expuestos: Bajas pensiones y potenciales
gastos asistenciales crecientes
¿Suelen
recurrir a sus hijos o nietos para que les ayuden o no es habitual?
Si, en los casos que les resulta estrictamente necesario. Por potra
parte hay que decir que son muchas veces los hijos los que se dirigen
a nosotros en busca de soluciones de este tipo puesto que parece lógico
que en lugar de tener que ayudar económicamente a sus padres,
estos utilicen sus propios ahorros, materializados en sus viviendas
en propiedad.
¿Cómo
cree que va a evolucionar, en general, la situación económica
de las personas mayores teniendo en cuenta la actual crisis económica
y que, probablemente se a ellas a quienes más afecte?
Los mayores españoles de 65 años actuales y futuros,
tienen un futuro incierto por los motivos ya comentados, sin embargo,
el 87% de ellos cuentan con un activo que puede solucionar sus problemas
financieros : la vivienda en propiedad.
Y ahora cuentan también con el vehículo idóneo
para transformar ese activo inmobiliario en renta: La Hipoteca Inversa.
De su correcta utilización dependerá la seguridad económica
futura de los mayores de 65 años en España.
Subir al indice
Diferentes posibilidades para elegir
Residencias y centros de día, dos opciones para
las familias
Muchas familias, por el ritmo de vida y porque marido y mujer trabajan
fuera de casa se ven en la necesidad de buscar una solución
para que sus mayores se sientan atendidos. Hay dos opciones, principalmente,
enviarlos a una residencia para que vivan allí o que asistan
a un centro de día.
A las residencias se les envía en muchas ocasiones como prueba
para ver si funciona con los abuelos. Aunque otras veces ingresan
allí desde un primer momento de forma definitiva. En ocasiones
con el visto bueno del afectado y otras con su absoluta oposición.
Tienen la ventaja de que, generalmente, allí están bien
cuidados y atendidos todo el día. Se ocupan de ellos profesionales
que atienden sus necesidades de alimentación y los cuidados
básicos, cuando la persona se vale por si misma, hasta el cuidado
integral cuando son dependientes.
Luis Antonio Pérez a sus setenta años reside en uno
de estos centros y señala que esto "tiene la gran ventaja
de que allí puedo convivir con muchas personas de mi edad.
Compartir aficiones, paseos y conversaciones y estar permanentemente
cuidado por profesionales". Opinión totalmente contraria
a la de Anselma Manzano, que a sus sesenta y ocho años ve como
gran inconveniente "que pierde el contacto con los familiares,
principalmente hijos y nietos. Y esto es algo que hay que valorar
mucho a la hora de enviarnos a ese lugar, porque como la familia de
uno no hay nada".
Estas residencias suelen ser especialmente solicitadas por la familia
de los afectados cuando se acercan fechas significativas. El verano
es una de ellas. La familia quiere ir de vacaciones y no puede hacerlo
con el abuelo o la abuela, porque no se valen por si mismos o por
cualquier otra circunstancia.
El centro de día
La otra opción es el centro de día, que suele estar
promovida por ayuntamientos y comunidades autónomas, aunque
también por la empresa privada. "La gran ventaja es que
puedes estar de día atendido por profesionales mientras tus
hijos trabajan, y por la tarde vuelves a casa y estas con tu familia",
comenta el octogenario Antonio González.
Antonio está feliz con su situación. Durante el día
está en el centro, pero a media tarde vuelve a su casa con
su hija, su yerno y sus nietos. "Necesito estar con ellos y verlos,
son lo más importante de mi vida, no podría estar sin
ellos. Yo, por mi parte, procuro no darles más trabajo del
imprescindible. Para mí es la mejor solución",
señala convencido de que así su hija puede conciliar
la vida laboral y familiar, algo que sería imposible si tuviese
que estar cuidando de él todo el día.
Antonio no quiere que su hija deje el trabajo, "porque para algo
le pagamos una carrera que nos costó mucho sacrificio a su
madre y a mí". Sin embargo no es enemigo de las residencias.
De echo tiene algunos amigos en estos centros, a los que visita de
tarde en tarde y que le dicen que están felices porque se pasan
todo el día con gente de su edad. Aunque a él esto no
le convence.
La
función del centro de día
Los centros de día suelen estar especialmente indicados para
los mayores con alguna dependencia. No olvidemos que seis millones
y medio de españoles tienen más de 65 años y
de ellos, dos millones sufren alguna discapacidad. De todos ellos,
casi un millón no se valen por sí mismos en la vida
diaria, a causa de padecer una disminución severa o total de
sus capacidades físicas o mentales, por lo que dependen de
familiares o cuidadores para vestirse, comer, desplazarse, asearse...
Y ahí es donde tienen su función los centros de día,
en los que los ancianos pueden pasar el día para después
regresar a dormir a su casa. Hacen una especie de papel de guardería.
Y a esto ha que añadir que son un complemento gerontológico
del que se dotan las comunidades autónomas en las que faltan
plazas en las residencias. Tanto las residencias como los centros
de día pueden ser públicos o privados.
Subir al indice
Las enfermedades de la vejez
Investigadores españoles frenan la muerte neuronal
en el Alzheimer
La lucha contra las enfermedades de la edad empieza a dar frutos interesantes.
Un fármaco experimental contra el mal de Alzheimer, desarrollado
por investigadores españoles del Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (CSIC) y la empresa biotecnológica NeuroPharma,
ha demostrado ser capaz de frenar y evitar la muerte neuronal propia
de esta enfermedad en los pacientes afectados.
John E. Pilgrim
"Si la investigación concluye con éxito, estaríamos
ante un fármaco modificador de la enfermedad de Alzheimer que
frenaría el proceso de muerte neuronal asociado a la patología
y el deterioro cognitivo que le acompaña", ha señalado
Ana Martínez, directora del equipo del CSIC que descubrió
el compuesto.
De momento, la eficacia del compuesto ha sido probada en fase pre-clínica
en diversos modelos animales, además de un modelo doble transgénico
desarrollado en Barcelona. Una vez concluida esta etapa, habría
que probar el producto en más de 1.000 enfermos para confirmar
su eficacia, antes de conseguir la autorización para comercializar
el fármaco.
Pero mientras esto llega, los enfermos siguen teniendo sus necesidades
y hay que cuidarlos. Y generalmente son las mujeres quienes se ocupan
de ello, aunque los hombres se incorporan tímidamente a esta
labor. Así lo ha señalado la trabajadora social del
Centro de Salud Dobra de Torrelavega, Ana María González
Lázaro: "quien cuida" a las personas mayores "es
de género femenino, número singular". González
considera necesario que la sociedad reconozca a la cuidadoras el papel
que desempeñan y aboga por "poner a su disposición"
los recursos de apoyo necesarios para amortiguar "el alto costo"
que suponen los cuidados.
¿Quién cuida de los cuidadores?
Para Javier López, profesor Colaborador Doctor del Departamento
de Psicología de la Facultad de Medicina de la Universidad
San Pablo-CEU, "los cuidadores se cuidan ellos solos, o les ayudan
(cuidan) otros familiares, vecinos y amigos. Muy especialmente ocurre
esto último cuando el cuidador es una persona mayor y sus hijos
les tratan de cuidar también a ellos como cuidadores".
También se refiere el profesor López a la mayor presencia
femenina en esta labor. "Basándonos en el que constituye
el principal documento de referencia en el tema en nuestro país,
el informe del IMSERSO, en su última edición, la de
2005, encontramos que el 84% de los cuidadores de mayores dependientes
en nuestro país son mujeres. Lo más habitual es que
la cuidadora sea la hija (50%) o la esposa o compañera (12%),
y en menor medida las nueras (9%); porcentajes estos que contrastan
claramente con los de cuidadores hijos, esposos o yernos, que son
del 8%, 5% y 2%, respectivamente".
Javier López señala que esta preponderancia del género
femenino entre los cuidadores no es exclusiva de nuestro país.
Más bien al contrario, es un resultado que se repite en los
distintos países. Así, en Estados Unidos, por ejemplo,
el 63% de los cuidadores de personas dependientes de más de
50 años son mujeres.
El profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad San Pablo-CEU
señala que se puede decir que las mujeres se ocupan mayoritariamente
del cuidado de los mayores porque:
1. De una manera general el cuidado de los padres se puede incluir
dentro de la categoría conceptual de trabajo doméstico
o bien de la categoría más general de trabajo no remunerado,
en el que se incluye también el trabajo doméstico. Este
tipo de labores se realizan en nuestro contexto social mayoritariamente
por mujeres, algo que se mantiene incluso cuando ambos componentes
de la pareja, hombre y mujer, trabajan fuera del hogar. Si bien este
es un aspecto que comienza a cambiar, los cambios se están
produciendo muy lentamente y de momento parecen darse más en
las actitudes que en las conductas .
2. El cuidado en general también se ha asignado tradicionalmente
a las mujeres, principalmente el cuidado de los hijos, lo que puede
relacionarse con la maternidad. La predominancia de las mujeres en
el cuidado de los hijos puede llevar a identificar o asociar el cuidado
con el rol femenino y hacer del cuidado una parte integral del autoconcepto
de la mujer. De este modo, cuando en un momento posterior del ciclo
vital aparece la necesidad de cuidado de los padres, la asignación
de esta labor a la mujer (en este caso a la hija) parece consistente
con la división de roles en función del género
previamente establecida.
3. Los lazos de afinidad, que son los que caracterizan las relaciones
entre padres e hijos, son habitualmente más fuertes entre madres
e hijas y hay que tener en cuenta que por razones demográficas
la mayor parte de las personas mayores que requieren cuidados son
mujeres. Además, existen datos que apuntan a una correlación
positiva entre el género del emisor y el receptor de los cuidados.
El cuidado de los mayores vendría a suponer la activación
de esos vínculos de afinidad o de apego.
¿Quién
quieren los mayores que les cuiden?
El profesor Javier López, considera que "el claro género
femenino de los cuidadores se corresponde con unas expectativas no
escritas sobre quién debe cuidar, que aparecen en muchas sociedades,
incluida la nuestra. Resulta ejemplificador el hecho de que, según
el IMSERSO (2005) aunque un 59% de los cuidadores de mayores de nuestro
país cree que pueden cuidar por igual hombres y mujeres, y
tan sólo un 21% considera que es preferible que sean las mujeres
las cuidadoras, cuando se les pregunta quiénes prefieren que
les cuiden a ellos en su vejez, un 26% muestra su preferencia por
una hija, frente al 5% que preferiría a un hijo, y al 14% que
opta por hijos o hijas indistintamente. Hay por tanto razones personales
y también socioculturales para explicar la mayor presencia
de las mujeres en el cuidado de los mayores".
Subir al indice
No
siempre pueden viajar cuando lo desean
La mejor edad para hacer turismo
Nuestros mayores están en la mejor disposición para
viajar, ahora que tienen tiempo libre. Han pasado toda la vida trabajando
y es el momento de disfrutar lo que se pueda. Aunque no siempre se
puede porque hay condicionantes que impiden viajar como es el dinero,
la salud o las obligaciones familiares.
Manolo Peregrino
Los motivos de los mayores para hacer turismo pueden ser muy variados.
Se trata, en muchas ocasiones de conocer lugares que nunca han visitado
o volver a aquellos que les son especialmente gratos. También
aprovechan los viajes de bajo coste, ofertados a la tercera edad.
Son viajes muy baratos, y acordes a la edad de los viajeros, que son
a tendidos de forma digna y donde suelen disfrutar mucho y organizados
por el Imserso (Instituto de Migraciones y Servicios Sociales) para
la Tercera Edad.
Los destinos preferidos habitualmente están dentro de nuestras
fronteras, pues los viajes al extranjero son mucho más largos
y costosos. Tanto las islas Canarias como las Baleares son muy solicitadas,
también la costa mediterránea cuenta con muchas preferencias.
"Nosotros vamos siempre que podemos, generalmente a Mallorca.
Hacemos cola muy pronto para pedir el viaje y, meses después,
solemos conseguirlo" señala Luis casado con Alba desde
hace más de cincuenta años, que lleva varios años
disfrutando de los viajes del Imserso.
"Lo único importante es que estemos fuertes para hacer
el viaje y disfrutar, porque si no te vales por ti mismo o tienes
problemas de salud es mejor que te quedes en casa, porque no disfrutas",
comenta Alba. Pero no todo el mundo puede viajar. Antonio, es un viudo
de setenta y cinco años, que cuenta que él no viaja
"porque estoy un poco mal de salud y no me atrevo. Además,
tengo que echar una mano en casa con los nietos. Y, sobre todo, porque
no puedo pasar un día sin verlos, Son la alegría de
mi vejez y no me importa no poder salir de viaje por ahí; prefiero
verlos jugar con sus amigos o recogerlos en el colegio, Sin ellos
es como si me faltase el aire".
Casi todos quiere viajar
A la mayoría le gusta viajar, pero algunos no pueden porque
tienen que echar una mano en casa, como nos contaba Antonio. Hay ocasiones
en las que la atención a los nietos resulta un freno importante
para limitar estos viajes, ya que el tiempo que les dedican suele
cubrir toda la semana, por lo que esos viajes deben realizarlos en
periodos de vacaciones escolares.
Además de los viajes organizados por organismos públicos
hay otras posibilidades pero no son demasiado asequibles para unos
bolsillos de personas cuyos únicos ingresos dependen, generalmente,
de una jubilación que no suele ser demasiado elevada. Sin embargo,
siempre se encuentran buenas ofertas.
Los principales destinos en el extranjero, unas veces por cuestiones
religiosas y otras por simple turismo, son: Tierra Santa, Roma, Turquía,
Egipto, Polonia, Yugoslavia, Rusia, México, Cuba y todas las
playas del Caribe. Desde luego, los hay para todos los gustos.
Y entre ese turismo destaca principalmente el destino playero. Los
mayores van a la playa a respirar aire puro, disfrutar del mar y realizar
actividades diversas que les organizan en la propia agencia con la
que contratan el viaje. Pero hay que tener cuidado porque no es oro
todo lo que reluce. Así, la Confederación de Consumidores
y Usuarios de Madrid (CECU) ha alertado en diferentes ocasiones a
los jubilados sobre los productos milagro que se lanzan con motivo
del inicio de los viajes que organiza el Imserso, aunque no tienen
relación alguna con este organismo público. Esto se
debe a que existen empresas que ofrecen mediante folletos que insertan
en los buzones todo tipo de excursiones a precios muy bajos (de seis
a diez euros por un desplazamiento corto, visita y comida incluida).
Durante el viaje, reúnen a los participantes con el fin de
darles una supuesta charla sobre asuntos de salud, para a continuación
ofrecerles sus productos milagro.
Para evitar estos fraudes, los jubilados deben tener muy presente
que no hay productos con propiedades milagrosas y se les aconseja
que no firmen ni paguen nada en el momento y que siempre que realice
una compra exijan una factura y guarden la publicidad cuando la haya.
Claro que ellos no suelen tener en cuenta estas recomendaciones y
muchas veces caen en la trampa de comprar unos productos por los que
van a estar pagando mucho tiempo.
Subir al indice
Juan y Manuela: seis nietos
"La familia unida es lo mejor que puede haber,
con sus problemas y sus buenos ratos."
Juan y Manuela son un matrimonio de 77 y 76 años respectivamente
con media docena de nietos. Hace más de diez años perdieron
a una hija, por lo que solo les queda un hijo, casado y con seis hijos.
Gracias a los nietos estos abuelos tienen alegría y ganas de
vivir todos los días. Hemos hablado con ellos para que nos
cuenten su experiencia.
Esther Romero Nieva
¿Cómo
te sientes estando con tus nietos?
Manuela: Es la alegría más grande que me ha podido dar
Dios porque nosotros teníamos una hija que murió y gracias
a mis nietos nos han hecho vivir porque Dios nunca nos deja solos.
Cuando se lleva a una persona con él siempre da posibilidades
para poder seguir viviendo. Ahora los mayores vienen un poco menos
porque tienen más tareas que hacer.
Vienen a comer por lo menos un día a la semana y a dormir vienen
casi todos los días 2 ó 3 nietos. Cada uno de ellos
tiene un encanto. Estamos muy satisfechos de ellos porque todos nos
quieren muchísimo.
Juan: Bastante a gusto, gozo con ellos, aunque a veces se ponen un
poco pesados. Los que más ilusión me hacen son los dos
pequeños y la mayor porque con ella se pueden tener conversaciones
más serias.
¿Qué te parece la familia?
Manuela: Es lo más importante que tenemos y la familia unida
es lo mejor que puede haber, con sus problemas y sus buenos ratos.
Juan: Es lo mejor que hay. No hay riqueza que supere una familia bien
unida.
¿Cómo ayudas a la familia?
Manuela: Según las circunstancias. Si necesitan algo y podemos
dárselo se lo damos. Buscamos a los nietos del colegio, los
llevamos a casa,
Juan: Haciendo recados con los nietos, llevándolos al colegio,
al parque a jugar y donde ellos quieran."
¿Qué relación tienes con los nietos?
Manuela: Muy buena porque los quiero mucho y no me importa estar siempre
con ellos pero mejor en casa porque en la calle me ponen nerviosa.
Juan: Muy bonita. Siempre me dicen llévame a este sitio, o
tráeme a este otro y también me piden que les ayude
en los trabajos manuales.
¿Cómo participas en su educación?
Manuela: Los tenemos que regañar a veces porque hay que estar
detrás de ellos para que hagan las cosas. Por ejemplo, por
las mañanas hay que decirles de den los buenos días
a los abuelos o les decimos a ver quién reza en las comidas.
Juan: Les regaño cuando hacen algo mal, aunque luego en la
calle ellos vean otra cosa porque hoy en día no hay educación.
¿Prefieres irte de viaje o quedarte con tus nietos?
Manuela: Con los nietos, aunque también me gusta salir, pero
prefiero quedarme con ellos.
Juan: A mis nietos, aunque también es bueno salir de vez en
cuando, pero me gusta estar con ellos.
¿Cuántos nietos son?
Manuela y Juan: Son 6 nietos. 3 niñas y 3 niños, que
son muy cariñosos con nosotros.
¿Te gusta cuidarles?
Manuela: Si, muchísimo, sobre todo cuando se quedan a dormir
porque nos hace mucha ilusión que vengan.
Juan: Sí, me gusta muchísimo. Cuando no estoy con uno
estoy con seis. Y luego no sé que tienen que reniego y luego
al final es que sí.
¿Qué diferencia hay cuando están los nietos
y cuando no?
Manuela: Hay pena. Estamos pensando en que vengan porque nos aburrimos.
Cuando están y tienen hechos los deberes ponemos dibujos, no
vemos otra cosa. Pero estamos muy contentos de que estén.
Juan: Cuando están, y están pacíficos, es una
alegría, y cuando no están pacíficos les corto
la tele. Y cuando no están en casa se está más
entristecido aunque me distraigo mucho con los vídeos y eso,
pero los nietos dan otra alegría.
¿Hay que tratarlos a cada uno de una manera distinta?
Manuela: Sí porque cada uno tiene su carácter.
Juan: Cada uno tiene una manera de ser, por lo que hay que tratarles
a cada uno de una manera diferente. Hay unos que hay que tratarles
más serios, otros con más dulzura, por lo tanto para
tratarlos no son todos iguales, pero para que respeten sí porque
tienen que respetar todos.
Subir al indice