Especial Mayores
Suplemento especial del semanario ALBA
19 de octubre de 2007

 

 

Abuelos que hacen de padres
Los mayores hacen turismo siempre que pueden
Su vida cambia cuando ingresan en una residencia
Cuando uno se jubila su vida cambia radicalmente
La atención de las personas mayores es una prioridad en Castilla-La Mancha
La Comunidad Valenciana apoya a los mayores de 65 años
Los mayores lo pasan mal para llegar a fin de mes
La calidad de vida de nuestros mayores mejora día a día
Los ayuntamientos apuestan por el cuidado de los mayores
Apadrinamiento de personas mayores

Abuelos que hacen de padres
En la sociedad actual, donde trabajan los dos miembros del matrimonio, es habitual que los abuelos echen una mano a la hora de cuidar y educar a los niños. En ocasiones sólo se trata de eso, de ayudar, pero otras veces son los propios abuelos los que llevan la carga de toda la formación y educación de los chavales.


Esto suele ocurrir cuando los padres trabajan demasiado y llegan muy tarde a casa, excesivamente cansados como para atender esas pequeñas necesidades de sus hijos, y por la mañana se marchan muy pronto. En estas situaciones lo normal es que los padres pasen casi a un segundo plano y el abuelo o la abuela se conviertan en el referente de unos niños que acuden a ellos cuando tienen un problema, una duda o situación a la que enfrentarse.
Lo cierto es que miles de abuelos ejercen de padres de lunes a viernes. Son los propios padres quienes les toman el relevo a los mayores los días festivos y los fines de semana. Esto plantea ventajas e inconvenientes., Para conocer más sobre esta situación ALBA ha hablado con José Javier Ávila, Subdirector del Colegio Las Tablas que lleva varios lustros dedicado al mundo de la educación. Durante este tiempo ha podido constatar esta situación en la que los abuelos se convierten en padres y los padres casi en abuelos.

Los abuelos disfrutan más tiempo de los nietos
Según Ávila, la ventaja para los abuelos es clara porque "les permite estar más tiempo con sus nietos, además de sentirse útiles en esta importante labor de atención y cuidado. En cuanto a los inconvenientes, sobresale el patente esfuerzo que se les pide, pues ni por edad ni por condición física, están en condiciones de ejercer de padres, ya que su función es otra".
Por su parte, los nietos tienen también la gran ventaja de poder compartir más tiempo con sus abuelos, "sentirse más cerca de ellos y conocer de primera mano la historia familiar, pero por otro lado, pierden algo más valioso, como es ver más a sus padres, jugar con ellos y sentir el trato diario, en el que se edifica el cariño paterno-filial", señala el Subdirector del Colegio Las Tablas.
Y entre unos y otros están los padres que se encuentran más tranquilos y confortados de saber que sus hijos tienen la cercanía y el cariño de la familia, que transmiten los abuelos, pero son conscientes que deben recompensar emocionalmente todo el tiempo que las obligaciones profesionales les impiden dedicar a sus hijos.

Se nota cuando a un niño le educan los abuelos
Otra duda que surge ante toda esta situación es si se nota demasiado o no cuándo a unos niños les educan y cuidan sus abuelos. Generalmente se piensa que están más consentidos por ellos, pero esto no es del todo cierto. Si los abuelos se toman en serio su nueva función de educadores, que ya experimentaron muchos años atrás con los padres de estos niños, intentarán ser tan rigurosos como lo fueron en su día. No siempre lo conseguirán porque la edad no perdona, pero seguro que lo van a intentar.
Según José Javier Ávila, esa diferencia entre la educación y la formación que puedan recibir de los padres "depende del proyecto educativo de la familia, pero en general sí se nota la diferencia, sobre todo por los que nos dedicamos a la enseñanza. Es cierto que uno de los detalles que más destaca, es el estar más consentidos. Una frase que se suele utilizar, y tiene su razón de ser, es que: los padres educan y los abuelos deseducan. Ese deseducar no tiene un sentido peyorativo, sino que indica que la función de los abuelos no es la de exigir y corregir de continuo, labor que corresponde a los padres, los abuelos tienen una función distinta".


¿Consienten más los abuelos que los padres?

A la hora de analizar toda la situación creada por la necesidad de que sean los abuelos quienes se ocupen de los nietos, al menos durante la semana, hay que plantearse las diferencias que encontramos entre los que tienen como principal referente durante esos días laborables a sus abuelos y quienes tienen a sus padres.
José Javier Ávila señala que "la exigencia es la nota más clara. Los profesores, en el trato diario con los alumnos, apreciamos notablemente que los alumnos que tienen una exigencia continua, de acuerdo a unas normas que se viven en su casa, demuestran una mejor integración a las propias normas de convivencia que hay en el colegio, además de los resultados académicos".
Otro problema es que no pueden consultar ciertas dudas de colegio porque los abuelos, generalmente, no entienden de esas cosas y son muy mayores. Los niños se encuentran con que no reciben la ayuda que necesitan en esos momentos, no porque sus abuelos no quieran prestársela sino porque son incapaces de hacerlo. Ante esta situación el propio Ávila señala que "los abuelos pueden sentirse un tanto desanimados por no poder prestar esa ayuda a los nietos, mientras que estos pueden sentirse decepcionados, al ver como otros compañeros sí son ayudados por sus padres".
Por supuesto, luego se nota la diferencia entre unos y otros. Y esa diferencia habría que centrarla, más que en los resultados académicos, en la actitud y en el comportamiento de los niños, ya que es donde más influencia se percibe.
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El turismo religioso es muy demandado
Los mayores hacen turismo siempre que pueden
Nuestros mayores disponen de mucho tiempo libre, siempre que no se tengan que ocupar de sus nietos porque sus hijos trabajan todo el día. Cuando disponen de ese tiempo una buena opción es viajar. El turismo para la tercera edad es una opción que se facilita desde organismos públicos, a precios asequibles, en temporada baja. Pero si lo que ellos quieren es viajar cuando les apetezca tendrán que recurrir a la empresa privada, sin subvenciones.


No es difícil encontrar viajes asequibles para el exiguo bolsillo de nuestros mayores. Y entre este turismo destacan dos tipos de destino de forma prioritaria: la playa y el turismo religioso.
Los mayores van a la playa a respirar aire puro, disfrutar del mar y realizar actividades diversas que les organizan en la propia agencia con la que contratan el viaje. Y en cuanto al turismo religioso, permite disfrutar del ocio a la vez que se encuentran con sus raíces cristianas. Se trata de peregrinaciones que pueden hacer tanto en territorio nacional como en el extranjero. De estas últimas, las más solicitadas son Tierra Santa y Roma.
Pero también hay que tener en cuenta otros lugares como Lourdes y Fátima. En los destinos nacionales hay algunos de gran devoción Mariana como Guadalupe, Montserrat o Covadonga, hasta rutas de gran interés religioso y cultural como pueden ser Santiago de Compostela o el Románico Palentino, entre otros.

El turismo religioso
El turismo que se dirige a lugares santos o de interés religioso suele estar promovido y organizado por sacerdotes, principalmente. Y precisamente este tipo de viajes tiene que ser cuidado de forma especial cuando se oferta, porque no se trata sólo de viajar sino de ir a un lugar que nos va a aportar algo espiritualmente. Eso lo tienen muy claro algunas de las agencias de viajes especializadas en este sector, y que ven en nuestros mayores una importante fuente de ingresos.
Además, la logística del viaje, suele tener algunas necesidades especiales porque en ocasiones es necesaria la colaboración de las autoridades religiosas que deben facilitar trámites o permisos. La agencia organizadora suele coordinarse de forma especial con el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes. Pero esto no significa que sean éstos los que organizan el viaje, porque la logística del mismo sigue dependiendo casi exclusivamente de la agencia de viajes. Sirven, sin embargo, para lograr una mejor sintonía con el seguimiento de las recomendaciones y orientaciones que de allí emergen.
Los principales destinos en el extranjero, unas veces por cuestiones religiosas y otras por simple turismo, son, además de los ya citados de Tierra Santa y Roma, Turquía, Egipto y Polonia. Sin olvidar otros como Yugoslavia, Rusia, México, Cuba y todas las playas del Caribe.
Los mayores suelen preferir los destinos de peregrinación, cuando se trata de ir al extranjero y siempre que tengan unas creencias religiosas. Se trata de viajes que permiten conocer a gente nueva, independientemente de que la ruta se haya programado con un grupo familiar, de amigos o con una agencia de viajes.


Los destinos religiosos de los mayores en España

Hay algunos destinos en España que son especialmente frecuentados por nuestros mayores, aunque son también preferidos por todas las edades. Es un turismo que generalmente responde a la iniciativa de sacerdotes y religiosos, que tienen una gran capacidad para aglutinar a un grupo de personas que, no sólo quieren realizar turismo convencional, sino que buscan otros valores en sus viajes. Normalmente, estos viajes se planifican con profundo sentido religioso, de peregrinación vivida desde la fe.
--Asturias. Mezcla sus paisajes con aspectos culturales como sus monumentos pre-románicos o el histórico significado del inicio de la Reconquista en los montes de Covadonga, donde se venera a la Virgen de Covadonga, la "Santina".
--La Ruta Xacobea. Se puede iniciar en infinidad de sitios, de Castilla y Asturias, principalmente, para llegar a Santiago de Compostela.
--La Virgen del Pilar, en la Basílica Catedral de Zaragoza, también es muy visitada. Pero Aragón tiene otros puntos de gran interés como, por ejemplo, el monasterio de San Juan de la Peña, símbolo del nacimiento del reino cristiano de Aragón.
--Salamanca, Ávila y Segovia son tres ciudades con el sello de "Patrimonio de la Humanidad". La vida de santos como Santa Teresa, San Juan de la Cruz o Santo Domingo de Guzmán, pueden ser un buen motivo para viajar a esos lugares.
--Entre Burgos, León y Palencia podremos disfrutar del esplendor cultural visitando sus Catedrales, y tantas y tantas Iglesias que forman esa joya del Románico.
--En Andalucía destaca el viaje a Córdoba, con su Catedral (a la que algunos llaman erróneamente mezquita, pero que es catedral). En Sevilla también podemos visitar su catedral. En Huelva el Santuario María Santísima del Rocío.


Las residencias se presentan como una solución
La vida de los mayores cambia radicalmente cuando ingresan en una residencia
Algunas familias llevan a sus mayores a una residencia durante un periodo determinado porque tienen que hacer un viaje, se marchan de vacaciones o por cualquier otra circunstancia. Muchas veces se trata de una prueba para ver cómo funciona la residencia y el abuelo en cuestión. En otras ocasiones, desde el principio, ingresan allí de forma definitiva, ya sea con el consentimiento o la oposición del afectado.


En cualquier caso, lo cierto es que, les guste o no a los mayores entrar en una residencia, allí pueden estar tan bien cuidados como en sus propias casas porque los profesionales que trabajan en esos lugares tienen muy claras las necesidades de esas personas.
Esas necesidades son de todo tipo y van desde la alimentación y algunos cuidados básicos porque el mayor se vale por si mismo, hasta un cuidado integral porque esa persona ni siquiera se tiene en pie.
Para aquellos que van convencidos a la residencia pensando que es lo mejor para ellos, la mitad del camino ya estará hecho. Allí experimentarán la experiencia de convivir con personas de su misma edad, con unos intereses parecidos y con las que llegan a tener una profunda relación a lo largo de las diferentes actividades que realizan durante la jornada.
Las residencias de mayores suelen ser especialmente solicitadas por la familia de los afectados cuando se acercan fechas significativas. El verano es una de ellas. La familia quiere ir de vacaciones y no puede hacerlo con el abuelo o la abuela, porque no se valen por si mismos o por cualquier otra circunstancia.

A la residencia en vacaciones
La vida de los mayores cambia en los periodos vacacionales, principalmente en verano, cuando sus hijos no pueden o no quieren llevarlos de vacaciones.
Durante el veraneo las residencias de mayores experimentan un aumento de usuarios porque muchas familias llevan allí a los abuelos para poder irse de viaje. No obstante los casos que se producen tampoco son muchos. Pero no hay que olvidar que ser cuidador informal de un mayor dependiente es muy duro. Sin olvidar que ese cuidador informal suele tener su propio trabajo y más familia de la que ocuparse.
Se considera cuidador informal a aquella personas que atiende en su propio domicilio o en el del mayor a un familiar con algún grado de dependencia. Y ese cuidador tiene sus propias carencias y necesidades, porque con el paso del tiempo puede llegar a tener problemas psíquicos e incluso físicos lo que hace recomendable que de vez en cuando se tome un descanso. Para ello será necesario que otra persona se encargue de cuidar a ese mayor. Y cuando eso no es posible una residencia puede ser la solución más adecuada.
Cuando se aprovecha el verano o cualquier otro periodo de vacaciones como pueda ser la Navidad o Semana Santa para llevar al mayor a la residencia y que ya se quede allí de forma permanente, lo normal es que previamente se haya meditado mucho esa decisión. Suele ser una prueba para ver cómo resulta la experiencia.
Pero otras veces no son los familiares quienes deciden dejar definitivamente allí a su mayor, sino que son ellos mismos los que optan por esta opción como la mejor para sus intereses y necesidades. Esos mayores deciden, por los motivos que sean, quedarse en la residencia después de haber pasado un par de semanas o un mes porque se dan cuenta de que aquí están mejor atendidos que en su propia casa o en la de un familiar en sus principales necesidades.

Cuidar de un mayor dependiente puede ser muy duro
Cuando unos hijos dejan a sus padres en una residencia no sólo hay que pensar que los han abandonado, sino que hay otras circunstancias que pueden obligar a tomar esa decisión.
Porque cuidar a un mayor dependiente puede llegar a ser muy duro. Es un trabajo diario sin descanso. Esa dependencia, por lo general, suele implicar una serie de limitaciones funcionales y pueden hacer de un viaje de placer y vacaciones una experiencia desesperante ante la imposibilidad de disfrutar de esos días de asueto, después de largos meses dedicados al cuidado de ese mayor.
Hay situaciones que pueden imposibilitar la presencia de ese dependiente en el lugar elegido. Por ejemplo, tal vez no pueda utilizar una habitación normal de hotel, o hay que estar muy pendientes de su medicación por lo que se hace imposible llevar una vida relajada durante las vacaciones o, simplemente, se fatiga en poco tiempo por lo que no puede visitar adecuadamente una ciudad.
No obstante, habría que distinguir entre estas personas mayores dependientes y aquellas otras que se valen por si mismas.
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Algunos cambios pueden ser traumáticos
Cuando una persona llega a mayor y se jubila cambia su vida cambia radicalmente
Jubilarse porque uno ya es mayor es un cambio radical en la vida, que se puede recibir como una bendición o como una maldición. Algo así como pasar de la noche al día. Algunas personas lo disfrutan, otras simplemente lo admiten y hay otras que no aceptan esa nueva situación; para ellas es imposible estar sin trabajar y eso les produce graves trastornos psicológicos
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Pero no es sólo el trabajo, lo que cambia la vida. Antes o después, en un matrimonio, uno de los dos va a faltar, y eso sí que trastorna la vida del que queda vivo. Para hablar más sobre estas cuestiones ALBA se ha puesto en contacto con José Martínez, educador familiar y master en familia por la Universidad de Navarra. En primer lugar nos ha interesado saber cómo varía la calidad de vida de las personas de la tercera edad desde el momento en que se jubilan. Según Martinez, lo primero que habría que hacer es definir lo que se enciente por calidad de vida, porque muchas veces es algo totalmente subjetivo. "Cuando una persona se jubila, se produce un cambio en su quehacer diario, desde el propio horario hasta los cometidos que debe desempeñar. De alguna forma, toda persona debe prepararse para ese cambio, evitando que se produzca de una forma radical. Toda persona es útil para la sociedad, aunque esté mermada en sus condiciones físicas o psíquicas. Por esto, entiendo que la calidad de vida, está más en el planteamiento personal que en su realidad social".

Cuando uno de los dos falta
Otro aspecto importante y que si supone un choque brutal es cuando uno de los dos miembros del matrimonio fallece, algo que tiene que ocurrir antes o después. En este caso, más que el cambio de hábitos, se produce algo más importante, como es la pérdida del cónyuge. Según Martínez, "se produce un cambio radical en la vida de esa persona. Bien es verdad, que esta situación es vivida de distinta forma, dependiendo de los familiares que convivan con ese mayor, pero sobre todo, en el equilibrio emocional personal".
Es algo tan subjetivo que varía, incluso según los sexos. La situación es diferente según si fallece el marido o la mujer. Los datos indican, que la mujer lleva mucho mejor esta situación, tanto por su mayor fortaleza psíquica y emocional, como por estar - en general-, mucho más acostumbrada a llevar adelante el día a día de la casa. "Al varón se le viene la casa encima, como se suele decir".
Otro aspecto importante es el lógico deterioro físico, que se produce inevitablemente al cumplir años. De todo ello, "lo más preocupante es la sensación de no ser útiles, lo cual resulta mucho más negativo en la vida de las personas que van teniendo una edad avanzada", afirma Martínez.

La ayuda de las administraciones
Ante situaciones como estas cabe preguntarse qué se hace desde las diferentes administraciones para mantener o mejorar la calidad de vida de los mayores, sobre todo si se enfrentan a situaciones límite. Lo cierto es que según ha podido constatar el propio Martínez, "en estos últimos años, se ha notado la mayor preocupación por parte de las administraciones públicas, de atender las necesidades de las personas mayores, aunque todavía hay mucho por hacer. Una actitud hipócrita es la que se preocupa de los mayores, sólo en periodos electorales".
Lo que Martinez pide es que se construyan más Centros de Día, dotándoles de más medios. También habría que ampliar el personal que atiende a las personas mayores. "Por otra parte, hay muchas personas mayores, que pueden prestar una valiosa ayuda, con sus amplios conocimientos y una rica experiencia. Una sociedad abierta al futuro, no puede prescindir de toda esta valiosa riqueza".
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La atención a las personas mayores, una prioridad en Castilla-La Mancha
Mejorar la calidad de vida de las personas mayores ha sido uno de los "caballos de batalla" del Gobierno de Castilla-La Mancha durante la pasada legislatura, como se puede comprobar en el presupuesto del programa de atención a este colectivo que, entre el período 2003 a 2007 incrementó su partida económica en más de un 122% pasando de los 114 millones de euros a los más de 255 millones consignados para el presente ejercicio.

Todo ese dinero se ha visto reflejado en el incremento de programas, recursos y servicios puestos a disposición de este colectivo, que ha visto crecer de una manera espectacular la oferta en todo aquello que le concierne. Según Alejandro Martín-Cleto, Director General de Promoción Institucional del Gobierno de Castilla-La Mancha "se ha apostado por incrementar los recursos y programas asistenciales, destinados a aquellas personas que necesitan, por el deterioro de sus facultades físicas o psíquicas, de centros especializados para su atención y tratamiento".
La red de plazas en residencias, las viviendas tuteladas, los centros de estancias diurnas y programas como Ayuda a Domicilio o Teleasistencia, han recibido un gran impulso colocando a Castilla-La Mancha como "la comunidad autónoma más preparada para la puesta en marcha de la Ley de Atención a la Dependencia".

El aumento de plazas
La región ha pasado de las 6.300 plazas públicas registradas en el año 2003 a las cerca de 9.800 con las que cuenta actualmente. "Un esfuerzo que se ha llevado a cabo por una doble vía, dado que por un lado se ha impulsado la construcción propia de centros residenciales y, por otro, se ha ampliado el concierto de plazas con residencias privadas, municipales o pertenecientes a asociaciones o entidades sin fin de lucro", señala Alejandro Martín-Cleto.
De lo que se trata es de disponer de una amplia red residencial que tiene como fin dar cobertura a todas aquellas personas que, por razones de edad, sufran un serio deterioro físico o psíquico y necesiten de recursos y atenciones especializadas.
Las viviendas de mayores, dentro de esta red residencial, son recursos para personas válidas que pretenden permanecer en su localidad de origen pero que no pueden seguir viviendo en sus hogares, bien porque necesitan de una pequeña ayuda para realizar las actividades de su vida cotidiana o bien porque sus casas ya no disponen de las condiciones de habitabilidad que asegure su bienestar.
Para el Director General de Promoción Institucional, "estas viviendas de mayores, cuya capacidad varía entre las 8 y las 12 plazas, se han convertido en un elemento de primer orden para asegurar a las personas mayores de municipios pequeños la permanencia en su localidad y una correcta atención".
Como apoyo a todas estas políticas están, también, los centros de estancias diurnas, que han ido naciendo con las nuevas residencias públicas y que se han creado en las principales poblaciones de la región para dar respuesta a esta demanda de las familias cuidadoras, y que se han convertido en estos últimos años en una prioridad para la Consejería de Bienestar Social.
Los datos aportados por Alejandro Martín-Cleto señalan que "hemos pasado de las poco más de 800 plazas existentes en 2003 a las cerca de 2.000 con las que cuenta en la actualidad la red pública, pues suponen un apoyo de primera mano para las familias con personas mayores a su cargo, que pueden realizar durante el día sus actividades cotidianas (trabajo, estudios, etc.) mientras su familiar se encuentra perfectamente cuidado".
Envejecimiento Activo
No todas las actuaciones se han dirigido a dar respuesta a la demanda asistencial. El otro gran frente es la oferta a este colectivo de programas de ocio, formación y deporte con el fin de completar su tiempo libre, además de perseguir una mejora de su estado general de salud.
Alejandro Martín-Cleto, ha señalado a ALBA que la filosofía que persigue la Consejería de Bienestar Social es hacer ver a las personas mayores que "existe otra vida después de la jubilación. Una vida plena, llena de vivencias y sensaciones que se deben potenciar y que deben basarse en la promoción de la autonomía personal y la participación social".
Estos programas de Envejecimiento Activo tienen entre la población mayor de 65 años de la región una gran aceptación, como lo demuestra que durante el pasado año más de 115.000 personas mayores hayan participado en alguna de las 7 áreas que abarcan estas actividades. Durante 2006 la Consejería de Bienestar Social destinó más de 12,7 millones de euros al desarrollo y puesta en marcha de estas actuaciones. Unas actividades que no sólo parten de la Consejería, ya que en muchos casos son las propias asociaciones de mayores, pues en la región hay más de 850, que ponen en marcha diversas actuaciones en esta línea.

Escuelas Deportivas, Turismo y Termalismo Social
Dentro del Envejecimiento Activo, destacan las Escuelas Deportivas. En total son 52 centros en toda la región. Además está el programa experimental "Muévete para mantenerte activo"; cuyo fin último es conseguir, a través del deporte, que los mayores cuiden su salud física y mental.
Todo ello sin olvidarse de dos de los programas que más participación acogen y más éxito cosechan entre los mayores: el Termalismo Social y el Turismo Social. El Termalismo permite mejorar la calidad de vida de estas personas a través de tratamientos termales, mientras pasan unos días de ocio en los balnearios. Desde su nacimiento, el año 2000, 44.000 personas se han beneficiado de él.
Y en cuanto al Turismo Social, se trata de una actividad ya veterana en las políticas de atención del Gobierno regional con las personas mayores, dado que se puso en marcha en el año 1989 y desde entonces hasta hoy más de 1,1 millón de personas se han beneficiado del mismo. Cada año cerca de 84.000 personas mayores viajan a destinos de playas, tanto en la Península como en Mallorca. Además, desde el pasado año se inició el destino de Tenerife, con una amplia demanda entre los jubilados, estando pendientes de que en 2008 se ponga en marcha, tal y como se comprometió el presidente Barreda, el programa de viajes a ciudades europeas, gracias al cual las personas mayores podrán visitar lugares como Londres, Roma o París.
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La Comunidad Valenciana considera prioritario el apoyo a las personas de más de 65 años
Castellón, Valencia y Alicante no sólo tienen un magnífico clima que permite disfrutar a los jubilados de ese merecido tiempo de descanso en unas condiciones óptimas. Además, cuentan con unas políticas activas para fomentar la calidad de vida de todo el colectivo de más de 65 años. Para conocer más sobre todo ello ALBA ha hablado con Juan Gabriel Cotino Ferrer, vicepresidente de Bienestar Social de la Generalitat.

¿Cuántas personas mayores hay en su autonomía?
Según los últimos datos, en la Comunitat Valenciana hay unas 780.000 personas mayores de 65 años, de las que poco más de 190.000 superan los 80.
¿Cuántas de ellas tienen necesidades especiales que no pueden cubrir por sí mismas?
La Generalitat Valenciana encargó a un comité de expertos científicos, un Estudio General de la Dependencia en la Comunitat Valenciana, algo que consideramos necesario para reajustar nuestras políticas sociales y poder ofrecer respuestas eficaces a las personas que, por diversas razones, no pueden desarrollar una vida independiente sin ayuda a otras personas.
Según los datos de este estudio, en la Comunitat Valenciana hay aproximadamente 250.000 personas dependientes.
¿Qué se hace desde su Gobierno para mejorar su situación?
La atención a cada persona constituye uno de los retos más importantes a los que nos enfrentamos en el Gobierno Valenciano. Y con el objetivo de garantizar la mejora progresiva de la sociedad del bienestar, además de seguir trabajando para que la red de plazas residenciales siga creciendo, queremos sobretodo reconocer y ampliar el apoyo a las familias y a los cuidadores informales. Por esa razón, vamos a redoblar nuestro esfuerzo en aquellos proyectos sociales pioneros que desarrollamos desde hace años, como son el "Menjar a Casa" o el "Major a Casa".
¿En qué forma se coordinan con otras autonomías y con el propio Estado?
La coordinación siempre es importante porque tenemos que conocer cómo afrontan y qué soluciones se proponen en otras instituciones, pero quizá esa coordinación debería ser mayor. Por ejemplo, en la Ley de Dependencia las Comunidades Autónomas están haciendo un gran trabajo, y el estado debe asegurar el 50% del coste de la Ley, aspecto que hasta el momento no cumple.
¿Cuáles son sus proyectos para toda esta legislatura?
Sin duda, nuestro esfuerzo y nuestro trabajo va seguir siendo ofertar una política integral de calidad a nuestros mayores. La aplicación con éxito de la Ley de la Dependencia es ahora mismo uno de nuestros objetivos. Gracias a lo mucho que hemos avanzado en los últimos años, estamos en una gran disposición para atender a cada persona, a sus familias. Como ejemplo, podemos afirmar que por cada persona dependiente que se atendía hace diez años, hoy se atiende a seis en nuestra Comunitat.
En materia de personas mayores, la Conselleria de Bienestar Social tiene el compromiso de hilvanar un sistema de servicios que aúne el equilibrio entre tiempo libre, atención domiciliaria y previsión de recursos de carácter institucional o residencial.
Como le comentaba, hace años que venimos creando programas novedosos de asistencia domiciliaria como el Menjar a Casa, el Major a Casa, el Servicio de Ayuda a Domicilio, las teleasistencias, las ayudas a personas con ancianos a su cargo o los cursos de cuidadores informales. En esta línea vamos a profundizar porque cada persona tiene unas necesidades y el objetivo de la Generalitat es atenderlas a todas adecuadamente.
Además, lanzaremos nuevos programas como el SENIOR, con la intención de que los mayores puedan ofrecer su experiencia a la sociedad a través del voluntariado, la participación en las escuelas o la colaboración con fundaciones.
Asimismo, tenemos previsto crear los Centros de Proximidad, que aglutinarán todos los servicios y prestaciones que reclaman nuestros mayores y las personas con discapacidad.
¿Qué resulta más difícil a al hora de trabajar con personas mayores?
El envejecimiento no es un problema, es un logro. El ser humano necesita hoy por hoy unos cuidados especiales y unos hábitos de vida diferentes. La transformación mundial que se ha producido por el envejecimiento demográfico afecta a las personas, a los hogares, a las comunidades. Esto implica que las medidas políticas y, en general, las actitudes sobre el envejecimiento, deben evolucionar también.
En los últimos años el colectivo de las personas mayores ha dejado de ser una clase meramente receptora de recursos asistenciales, y se ha implicado en el desarrollo social y económico. Ha pasado a ser un grupo más o menos homogéneo, muy activo, que condiciona política, social y económicamente las decisiones que las administraciones y los principales agentes sociales toman a diario. Por eso, debemos borrar la imagen a veces negativa de las personas mayores, porque tenemos mucho que aprender de ellos.

Los dependientes y los no dependientes
En todo lo relacionado con las personas no dependientes, el Gobierno valenciano está impulsando una política integral "que les proporcione un marco social, cultural y humano favorable sustentado en el valor de la solidaridad, en la dignidad de la persona, en la defensa de sus derechos y en el respeto que se merecen", señala Juan Gabriel Cotino Ferrer.
Y en cuanto a las dependientes, el principal reto es "seguir potenciando todos los recursos dirigidos a las personas mayores. Partiendo de ahí y, teniendo en cuenta sus necesidades reales. Se apuesta por su permanencia el máximo tiempo posible en su entorno familiar, para lo que se potencian los servicios de atención domiciliaria, así como las plazas de día que han experimentado un importante incremento en los últimos años".
Otra cuestión importante son las reclamaciones pendientes con el Gobierno central. Según Cotino, "en cuanto a la aplicación de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal, la Generalitat ha aportado hasta la fecha todos los recursos precisos para estar al día en la aplicación de la Ley, a pesar de las dificultades impuestas por el Gobierno Central en la indefinición del copago o la escasa previsión en la práctica. Queremos que los programas en materia social se cofinancien al menos en un 50% con los fondos del Estado, y por lo tanto, vamos a exigir que el Gobierno Central esté a la altura del esfuerzo de la Generalitat en materia de dependencia".
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Los mayores lo pasan mal para llegar a fin de mes
Muchos de nuestros mayores se encuentran con dificultades para llegar a fin de mes. En ocasiones esas dificultades son insalvables y la situación de estas personas con escasos recursos económicos puede llegar a ser muy grave.


En la actualidad en España hay dos millones y medio de jubilados que viven bajo riesgo de pobreza. Las pensiones de la Seguridad Social en España son las más bajas de Europa y según el INE un tercio de los hogares de personas mayores tienen ingresos inferiores a los 9.000 euros anuales.
Estos datos dejan claro que la mayoría de las personas mayores de 65 años, cuya única fuente de ingresos regulares es la pensión de la Seguridad Social, experimentan dificultades para llegar a fin de mes, ya que sus ingresos no se ajustan a su nivel de gastos.
Para conocer más sobre esta situación que sufren nuestros mayores y ver algunas posibles soluciones, ALBA ha hablado con Fernanda Escardó Zaldo, Socia de Óptima Mayores (www.optimamayores.com), que es una consultora financiera y broker de seguros, independiente, especializada en asesorar financieramente a personas mayores en el territorio nacional. Fernanda Escardó se refiere al papel de los hijos en toda esta situación, porque son ellos quienes en ocasiones van a contratar su asesoramiento "ante la imposibilidad de ayudar a sus padres, o ante la imposibilidad de estar de acuerdo en las ayudas entre los hermanos".
Las soluciones para los mayores
Pero también es frecuente que sean los propios mayores los que acudan a buscar una solución financiera a su situación para no tener que "pedir ayuda a los hijos y mantener su independencia económica, utilizando su patrimonio como fuente adicional de ingresos".
Las soluciones financieras que ofrece esta consultora ayudan a mejorar el nivel de vida de
los mayores, dando liquidez a un patrimonio inmobiliario obtenido con muchos años de ahorro. Con ello, según Escardó, se logran unos "ingresos mensuales extra de forma vitalicia y totalmente garantizados que complementen las pensiones de jubilación o viudedad y ayuden a financiar posibles situaciones de dependencia, a través de productos como la hipoteca inversa y la renta vitalicia".
La principal actividad de una consultora de estas características es el asesoramiento y colocación de estas operaciones en el mercado financiero, identificando el producto más idóneo para cada cliente, buscando la mejor oferta en cada caso entre todas las entidades que comercializan este tipo de productos, negociando una a una cada operación y asistiendo al cliente en todos los pasos necesarios para su formalización, en defensa siempre de sus intereses.
Los problemas financieros de nuestros mayores
Los problemas y dificultades a los que se enfrentan nuestros mayores para llegar a fin de mes de mes son de diverso tipo. Así, algunos se encuentran con la necesidad de recursos para la contratación de asistencia social en el domicilio o la necesidad de recursos económicos para acudir a residencias de mayores. En otras ocasiones lo que necesitan es cubrir cualquier imprevisto como pueda ser una derrama fuerte e inesperada de la comunidad de propietarios, arreglos en el domicilio, etc. Todo ello sin olvidarse del necesario ocio; a veces hace falta dinero para disfrutar del tiempo libre, viajes, cultura y demás.
Los mayores se encuentran con algunas ventajas que se alían con ellos. Estamos en un mundo muy competitivo que, cada vez, aporta más soluciones a necesidades concretas de ese colectivo. Ahora mismo hay en el mercado nuevas fórmulas de financiación de nuestros mayores, que pueden dotar de liquidez su patrimonio inmobiliario, son: la Renta Vitalicia y la Hipoteca Inversa.
La Renta Vitalicia, es un producto financiero por el que el cliente recibe una renta vitalicia mensual de una compañía aseguradora a cambio de la propiedad de la vivienda, manteniendo el usufructo vitalicio.
La Hipoteca Inversa, es un crédito hipotecario a interés fijo combinado con un seguro de renta vitalicia en caso de supervivencia a la esperanza de vida del contratante, a través del cual el mayor se garantiza bien la disposición de un capital, bien una renta mensual de por vida, sin obligación de amortizarla hasta su fallecimiento.
Estos productos financieros tienen su precedente en países como Estados Unidos o Reino Unido, donde el reverse mortgage se ha venido desarrollando de forma importante y estable. En el Reino Unido, este tipo de productos se comercializan desde el año 1965 y en Estados Unidos, sin embargo, comenzaron a comercializarse en 1.989.

Situación actual de los mayores en España
La sociedad española actual cuenta con un colectivo de población mayor del 17%, con más de 65 años y según las previsiones de Eurostat, en el año 2050, España será el país europeo con mayor proporción de personas mayores y el segundo país más envejecido del mundo, sólo por detrás de Japón.
España es un país deficiente en protección social y proyectos financieros pioneros que permitan al colectivo de mayores mejorar sus condiciones de vida e ingresos.
Para el 80% de las personas mayores de 65 años, la fuente principal y prácticamente única de ingresos regulares es la pensión de la Seguridad Social. A pesar de tratarse de las pensiones más bajas de Europa, el nivel de riqueza de los ancianos españoles es equitativo al del resto de los países europeos, si se cuenta como renta el valor de sus viviendas, que en más del 80% de los casos es en propiedad (algo que no ocurre en otros países del entorno).
Otros datos indican que enviudar supone un descenso del 22% de los ingresos para los hombres mientras que para las mujeres llega al 44%, según la Fundación de Estudios de Economía Aplicada. Además, España (junto con Grecia, Irlanda, Italia y Portugal) son los países donde es mayor el porcentaje de viudas y viudos que ocupan una vivienda en propiedad.

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La calidad de vida de nuestros mayores mejora día a día
Diferentes asociaciones y organismos públicos y privados se ocupan de intentar garantizar la calidad de vida de las personas mayores. Para ello se organizan actividades de todo tipo que les permitan pasar una buena parte de su tiempo ocupados en actividades que les interesen.


Para lograr estos objetivos hace falta contar con profesionales cualificados. Ese es el caso de Carmen Romero de Ávila Arias, Consultora de formación y especialista en Filosofía del Hombre para la tercera edad. Es miembro fundador del programa "Capacitación a la vida "que lleva cinco años funcionando en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid.
Parece claro que para dedicarse a este tipo de actividad hay que tener una fuerte vocación. En el caso de Carmen Romero, según ha señalado ella misma a ALBA, "siempre he sentido una gran admiración, respeto y ternura hacia la personas mayores, sus biografías tienen un inestimable valor para aprender de la vida". Considera que trabajar con ellos permite viajar en el tiempo, pensar en su circunstancia y tomar las decisiones importantes de la vida con esa perspectiva.
La labor diaria
El envejecimiento está ligado a un proceso progresivo de abandono de uno mismo provocado por el descenso o la desaparición de la mayoría de las obligaciones y responsabilidades lo que deriva en una aparente inutilidad y pérdida del sentido de la vida. Por eso, según Carmen Romero, "Relacionamos vejez con dependencia y limitación, todo lo contrario a los valores sociales en boga: autonomía, libertad, belleza exterior, placer... lo que causa una profunda desmotivación y pérdida de identidad".
Para evitar estas situaciones negativas lo que se hace es facilitar conocimientos, vivencias y herramientas que les permitan determinar sus propias metas y objetivos que supongan retos voluntarios para su realización personal; "en definitiva, contribuimos a que mejoren sus ganas de vivir en plenitud y no renuncien a buscar su propia felicidad".
Esta labor aporta considerables beneficios a las personas mayores porque provoca un cambio de mentalidad y de actitud ante esta etapa de la vida que tienen que afrontar. Les hace conscientes de su humanidad, de su dignidad y el valor intrínseco de sus vidas. Les induce a salir de sí mismos comunicando sus experiencias puesto que la metodología es eminentemente participativa e interactiva, intercambian opiniones, inquietudes, intereses, experiencias combinando la riqueza de su trayectoria vital con la realidad social en la que tienen que desenvolverse en la actualidad, colaborando así a una mayor integración en la sociedad y respondiendo directamente a una de las características fundamentales de su situación: la soledad.
Según señala Carmen Romero, todo ello permite mantener vivo "su interés por aprender nuevos conocimientos y se mantienen al día en todo lo relacionado con el área de la salud que les concierne, una correcta nutrición, un mayor conocimiento de su cuerpo, sus necesidades psicológicas, los interrogantes sobre el sentido de la vida y el mundo que nos rodea, el tesoro que encierran las humanidades, las transformaciones en el terreno político y social...".
Actuación Multidisciplina
El programa en el que participa Carmen Romero se denomina "Capacitación a la vida" y parte de una concepción novedosa del proceso de envejecimiento basada en recientes descubrimientos en el campo de la neurociencia que demuestran que el modo de envejecer está relacionado con una vida saludable, practicar la medicina preventiva y tener una determinada actitud ante la vida. Se trata de un programa de desarrollo personal dirigido a la obtención de beneficios en términos de salud física y mental y que pretende el bienestar integral de la persona mayor.
Romero señala que "pretendemos evitar la degeneración prematura de la persona mayor avocada a la dejadez y el sentimiento de inutilidad fruto del mensaje que recibe de la sociedad, por eso proponemos un modo de afrontar la vejez constructivo e ilusionante".
El programa aborda distintas disciplinas porque en la persona se integran necesidades de tipo físico, psíquico y de sentido, a su vez relacionadas entre sí; por tanto las posibles respuestas que podamos ofrecer deben abarcar toda la persona. "Los módulos que ofrecemos son: psicomedicina, terapia corporal, crecimiento personal, nutrición y dietética, filosofía del hombre, sociología, técnicas de comunicación y debates de actualidad".


¿Cuándo es mayor una persona?
Para saber a qué edad podemos considerar a una persona mayor o integrada en la tercera edad Carmen Romero hace referencia al documento del Consejo Pontificio para los laicos sobre "La dignidad del anciano y su misión en la Iglesia y en el mundo": "Cada persona prepara la propia manera de vivir la vejez durante la vida... y la calidad de nuestra vejez dependerá sobre todo de nuestra capacidad de apreciar su sentido y su valor" tanto en el plano humano como en el trascendente".
También se refiere a Romano Guardini, que en su libro "Las etapas de la vida" expone que: "Sólo envejece de manera correcta quien acepta interiormente su envejecimiento", así que respondiendo a la cuestión de cuándo una persona es mayor Romero señala que "aunque los receptores del programa son personas de sesenta años en adelante, la palabra clave para "integrarse" en la tercera edad es la aceptación del momento vital en que se encuentra viviendo su vejez con plenitud de sentido y valor".
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Dos veces por semana se juntan nuestros mayores
Los ayuntamientos apuestan por el cuidado y formación de nuestros mayores
Uno de los centros, aunque no el único, afortunadamente, que se dedican a fomentar el desarrollo personal de los mayores es el Centro Integrado de Arganzuela, promovido por el Ayuntamiento de Madrid. Allí se juntan los abuelos miércoles y viernes entre las 11.30 y las 13.00 horas. Participan en jornadas monográficas como, por ejemplo, sobre la memoria.

Este programa, en concreto, es fruto de la iniciativa de un médico especialista en neurociencia, miembro fundador de la Sociedad Española de Homeostasia, y gran estudioso del proceso de envejecimiento y una bióloga y nutricionista con sensibilidad hacia el bienestar de los mayores, que reúnen a una serie de profesionales en las distintas áreas que ofrece el programa con un denominador común: una clara vocación de contribuir a humanizar y mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
A la hora de desarrollar su labor, los profesionales integrados en este centro buscan espolear el impulso vital, el amor a la vida y el interés por aprender, incidiendo en la idea de que en gran medida los mayores son y deben ser los artífices y protagonistas de su propio proceso de envejecimiento.
Se trata de recuperar y fomentar su autoestima, facilitando que descubran y tomen conciencia de su valor y dignidad como personas con independencia del estado de limitación de sus capacidades físicas, psíquicas, intelectuales, económicas y sociales.
Para ello es imprescindible valorar el mantenimiento de su autonomía, trabajando en la comprensión de cómo funciona específicamente su cuerpo en esta etapa a nivel físico, sensorial, psíquico, nutricional... optimizando sus posibilidades y mejorando su calidad de vida.

La integración social
Parte importante de estas iniciativas es la pretensión de sensibilizar y recuperar la integración del mayor en sociedad, evitando el aislamiento y el ensimismamiento en su mundo, fomentando su papel como agente humanizador del entorno, en la familia, el vecindario o haciendo voluntariado, por ejemplo.
Se trabaja en dos terrenos, el físico y el intelectual. En el aspecto físico se dispone de módulos de Terapia Corporal donde se trabajan ejercicios de respiración, técnicas de relajación, de automasaje, coordinación de movimientos, visualización creativa, control de la postura, ejercicios oculomanuales... además de talleres monográficos sobre la memoria o la tensión, principalmente.
Y en el terreno intelectual, por ejemplo en el módulo dedicado a Debates de Actualidad, se trabajan técnicas de comunicación con el fin de mejorar su empatía y la capacidad de entender y hacerse entender en sus ambientes, elemento clave de las relaciones humanas. El módulo de Crecimiento Personal dentro del área de Psicología incide en distintas técnicas de motivación según la filosofía del programa. De igual manera en el módulo de Psicomedicina entre otros utilizamos técnicas del método Kumon de aprendizaje, muy eficaz para mantener el cerebro en forma...

El abandono de los programas
En un primer momento se podría pensar que los mayores son proclives a abandonar este tipo de iniciativas, que se desarrollan por toda España, promovidas principalmente, aunque no de forma exclusiva, por los ayuntamientos.
Las experiencias conocidas en este sentido son muy positivas, porque la mayoría de los participantes, una vez iniciada la actividad, no renuncian a ella. Y el secreto de esa continuidad es el esfuerzo que se pone a la hora de responder a sus inquietudes y necesidades con criterio de actualidad y dinamismo. Para ello, los profesionales a cargo de los programas cuentan con el inestimable apoyo de una metodología participativa y una atención delicada, que sin caer en paternalismos, se distingue por la calidez, la cercanía y el sentido del humor.


Nuestros mayores responden a ALBA
¿Por qué asiste a estos cursos de formación?
Eduardo (86 AÑOS): "Para mantener la mente en constante movimiento y recordar ideas olvidadas".
Blanca (74 AÑOS): "Aprendemos mucho, nos viene muy bien, buenos profesores, pasamos un tiempo muy entretenido".
Anastasio (67 AÑOS): "Me ayuda a renovar ideas, mantener la mente en activo, a ampliar mis conocimientos, contrastar mis ideas y conceptos con otras personas".
¿Qué hacen los días que vienen?
Eduardo: "Principalmente recordamos conceptos ya olvidados y sobre todo participamos todos los asistentes".
Blanca: "Pensamos.... recordamos...me gusta lo que se dice lo que comentamos...estoy contenta".
Anastasio:"Contrastar ideas, adquirir nociones nuevas, hacer ejercicios prácticos para la vida diaria, trabajar la memoria , el cuerpo...
¿Qué beneficios y ventajas les aporta?
Eduardo: "Crear nuevas amistades con los participantes y contribuir con mi opinión a los temas tratados".
Blanca: "Ponernos al día, enterarnos de cosas que no sabíamos o teníamos olvidadas".
Anastasio: "Actualizar mis conocimientos, sentirme que todavía valgo para algo, sentirme más joven, aprendo mucho de mis compañeros".
¿Qué opinan sus familiares de que participen en esta iniciativa?
Eduardo: "Les parece magnífica la idea de tener ocupada la atención en las cuestiones que se plantean en el programa".
Blanca: "Muy bien porque comento con ellos y como a mí me viene bien pues les parece bien y me preguntan cuando empiezan las clases".
Anastasio:"Que es una buena forma de estar activo, que me distraigo y aprendo, que me relaciono con otras personas y que merece que me esfuerce para asistir".
¿Cree que es suficiente el tiempo dedicado a ella?
Eduardo: "Depende de las cuestiones de cada clase".
Blanca: "Más días me gustaría".
Anastasio: "Sí, pero por otro lado las sesiones se quedan demasiado espaciadas".
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El apadrinamiento de las personas mayores
El apoyo a los ancianos no sólo viene de sus familias y entidades publicas como gobiernos nacionales, regionales o municipales. También hay organizaciones sin ánimo de lucro que se ocupan de mejorar la vida de estas personas cuando necesitan su apoyo.

Una de estas organizaciones es la Delegación de la Fundación Cristiana para niños y ancianos (DFCNA) (www.fcnaes.org), una comunidad de fe, sin ánimo de lucro, que tiene la misión de llevar vida y esperanza a las Misiones Católicas de todo el mundo, mediante el mensaje Evangélico del amor, en forma de solidaridad y servicio para los pobres, enfermos, necesitados y olvidados.
Diana Parrado Fernández es la encargada del Departamento de padrinos y comunicaciones y ha hablado con ALBA sobre su labor, especialmente de la que desarrollan con las personas mayores.

¿Cuál es la finalidad de su trabajo solidario?
Fomentar la protección, alimentación, educación, atención médica, y en definitiva, cubrir las necesidades básicas diarias de niños y ancianos. Y al mismo tiempo, concienciar a la sociedad sobre las necesidades de nuestros hermanos pobres y sobre la actividad misionera de la Iglesia.
¿Por qué se apadrina a los dos extremos de las edades, niños y ancianos?
Porque son los dos sectores de la población más desfavorecidos. Mientras son niños, les usan para explotación laboral e infantil y cuando ya son ancianos y no dan un rendimiento económico, les ignoran y abandonan.
¿Cómo puede participar una persona interesada en esos apadrinamientos?
El apadrinamiento nunca ha sido el simple hecho de pagar dinero y transferirlo a los pobres: Es compartir nuestros dones para el mantenimiento de nuestra rica tradición de enseñanza social Católica, con otras personas que necesitan apoyo, crear una esperanza y una comunión de fe. Es un compromiso con muchas personas necesitadas. Si usted quiere participar con el apadrinamiento de un niño o anciano, simplemente tiene que ponerse en contacto con nosotros, lo puede hacer a través de carta, teléfono o e-mail y nosotros le informaremos encantados. El procedimiento es muy sencillo y no lleva más de cinco minutos. Simplemente facilitarnos sus datos personales, y posteriormente recibirán en su casa, el expediente del niño o anciano que va a ser a partir de ese momento su nuevo amigo.
¿El padrino tiene conocimiento del desarrollo que va teniendo su apadrinado?
Sí, la persona cuando apadrina, recibe un expediente con todos los datos sociales de su apadrinado, una foto que se actualiza anualmente e información amplia sobre la labor de la fundación y sus proyectos. Poco a poco, se va creando un vínculo muy estrecho con los benefactores.
¿Qué tipo de relación mantienen padrinos y apadrinados?

La relación que va a mantener el padrino con su ahijado va a ser por medio de correspondencia especialmente. La persona que apadrina también tiene la oportunidad de conocer a su ahijado personalmente así como la labor que la fundación desarrolla gracias a sus donativos.
Un viaje de concienciación misionera con DFCNA ofrece a los padrinos la oportunidad de pasar un tiempo con su amigo apadrinado, visitar comunidades, y ver en primera mano cómo el apadrinamiento está apoyando y animando a niños, jóvenes y ancianos.
¿Cuándo una persona mayor es apadrinada, en qué lo nota?
El apadrinamiento anima y da moral a personas ancianas. La asistencia médica y el alimento nutritivo tratan dolencias físicas. Los programas de la reconstrucción y de la socialización alimentan su salud espiritual y emocional. Los programas comunitarios proporcionan oportunidades a los ancianos de participar en danzas tradicionales, cantos, retiros o viajes al campo y gimnasia de mantenimiento. Pueden también aprender métodos para obtener ingresos mediante sus habilidades tales como la costura o la horticultura.
¿Se apadrina a personas con necesidades especiales? ¿Cuáles?
Sí. Con respecto a los ancianos, la mayoría de ellos son ancianos que viven en la indigencia, donde se les lleva a casas de acogida dirigidas por comunidades religiosas, o los que viven solos se les pone un asistente social que les hace un seguimiento, les ayudan en las tareas domésticas, les llevan al médico, les reparten alimentos en definitiva, cubren sus necesidades básicas.
¿Cuánto hay que aportar al mes o al año para apadrinar a un anciano?
La cuota de apadrinamiento es tan sólo de 20 Euros mensuales, menos de lo que nos cuesta un café diario.
¿Se puede tener un contacto directo con apadrinado?
Sí, a través de la correspondencia, fotos, tarjetas y por supuesto, de los viajes que organizamos a los proyectos que tenemos en distintos países., donde el padrino conocerá "in situ" la forma de vida y como beneficia directamente el donativo que aporta a su apadrinado.
¿De qué países son los niños o ancianos que apadrináis?
Estamos presentes en 25 países en vías de desarrollo, con más de 1.100 proyectos y subproyectos, estos países son: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Méjico, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Jamaica, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Kenya, Madagascar, Nigeria, Uganda, India, Filipinas, Sri Lanka, Burundi, Liberia.
Lo que se desarrolla en un programa concreto con cada persona. ¿En qué consiste?
Su amigo apadrinado tendrá la esperanza de poder superar los obstáculos de la pobreza y de vivir con dignidad por medio del ánimo alentador de saber que a alguien le importa. Su niño o anciano apadrinado recibe: nutrición suplementaria en forma de provisiones o comidas, beneficios educativos como ayuda con la matrícula y útiles escolares, ayuda a las familias con la reparación de sus casas y otras necesidades especiales, ropa básica, zapatos y uniformes de escuela en caso necesario, revisiones médicas rutinarias y medicinas, talleres y actividades sociales, actividades y servicios que ayudan a los niños y ancianos a descubrir sus talentos y aumentar su autoestima
y formación espiritual y valores, principalmente.

Los duros comienzos de una gran experiencia
La Delegación de la Fundación Cristiana para Niños y Ancianos en España se encuentra en Laguna de Duero (Valladolid), y desde el mes de noviembre de 1994, está trabajando y cooperando en esta gran labor humanitaria.
Los comienzos fueron duros y difíciles, con tan sólo una máquina de escribir, todo muy manual y empleando muchas horas. Diana Parrado señala que cuando echa la vista atrás "veo como empezamos y cómo estamos actualmente de bien organizados y me parece increíble que un grupo de gente con buena voluntad, y pocos medios tanto económicos como materiales, hayamos conseguido lo que actualmente tenemos, más de dos mil niños y ancianos apadrinados, construcciones de casas para muchos de ellos, escolarización de todos los niños, atención y cuidado de los mayores y lo que es más importante, llevar fe y esperanza a nuestros hermanos necesitados. La experiencia es muy positiva y todos seguimos con la misma ilusión que comenzamos, nos encanta nuestro trabajo que es siempre para y por los pobres".
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