LA UNION EUROPEA QUIERE ARMONIZAR LAS LEGISLACIONES EN COMERCIO ELECTRÓNICO
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a UE quiere armonizar las legislaciones de los Quince para desarrollar el comercio electrónico. No se va a hacer una legislación única para todos. Se han dado unas líneas generales para que los países miembros hagan sus propias normas.
Publicado en noviembre de 2000

Los ministros de Economía y Finanzas de los países miembros de la Unión Europea van a estudiar el próximo día 27 la aprobación de una directiva comunitaria sobre el régimen del IVA aplicable a algunos servicios prestados a través de Internet.
Con esta iniciativa los Quince pretenden adaptarse a la nueva realidad que presenta el comercio electrónico. Los responsables económicos de la Unión se han visto en la imperiosa necesidad de adaptar el IVA para que las transacciones electrónicas estén sujetas a este impuesto cuando los servicios prestados on line vayan destinados al consumo de un Estado miembro. Además, es necesarios que esos mismos servicios no estén sujetos al impuesto cuando se dirijan al mercado exterior de la Unión Europea.

Esta iniciativa es parte de una estrategia más amplia que pretende regular, además, el comercio electrónico y armonizar las diferentes legislaciones nacionales de los Quince. Los máximos responsables de la Unión Europea son conscientes de la necesidad de que el viejo continente trabaje de forma conjunta y coordinada en la nueva economía. Por eso es necesario armonizar las legislaciones de los quince países miembros, con el fin de que unos a otros no se hagan una competencia que podría ser desleal y, sobre todo, evitar que terceros entren a saco en el mercado interior y no cumplan con los compromisos legales y fiscales que se exige a los mercados exteriores.

Para conseguir esto, la Unión Europea aprobó a mediados de Julio una Directiva que pretende abrir la puerta a la libre circulación de servicios en la Sociedad de la Información entre los diferentes estados miembros. Desde el momento en que entró en vigor esa Directiva la Unión Europea dio un plazo de año y medio a los Quince para que adapten sus legislaciones a la normativa comunitaria.

Sin embargo, a pesar de ese deseo de armonizar y unificar legislaciones, la Directiva ha nacido con un claro interés de permitir un amplio margen de libertad a los países y, a la vez, fomentar la autorregulación.
Se trata de legislar pero sin ser un obstáculo para el libre desarrollo de las transacciones a través de Internet. Porque, no hay que olvidar que si se le ponen demasiadas limitaciones al comercio electrónico nos vamos a encontrar con que estamos abriendo nuestras puertas a otros mercados mucho más liberalizados como es el caso de Estados Unidos y algunos países asiáticos que apuestan claramente por este nuevo mercado y que ven en la economía sin fronteras una excelente oportunidad de penetración en otros sitios, con unos costes mucho más reducidos.
Se trata, por tanto, de una legislación de mínimos, que pretende garantizar la seguridad y, de forma especial, la protección de los derechos de los consumidores.

La Unión Europea apuesta, en este texto, por la resolución extrajudicial de los conflictos cuando estos afecten a dos estados miembros. Sobre todo cuando se trate de litigios en materia de productos de consumo.
La Unión Europea exige, con esta normativa, que se diferencie con claridad la publicidad que se realiza a través de Internet, y se obliga a los vendedores on line para que faciliten una serie de datos como el nombre de la sociedad, la dirección geográfica, las señas para una rápida localización o el número de identificación fiscal.
Todo ello para garantizar el derecho de las empresas a negociar libremente dentro de un marco jurídico adecuado y el derecho de los consumidores a recibir correctamente el servicio por el que han pagado previamente.

Juan Manuel Romero
romero.j@apmadrid.es